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Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
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"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

jueves, 6 de diciembre de 2012

Capítulo 26: ¿Recuerdas como nos conocimos?




Emily sangraba por la frente. Tenía una herida por el impacto que recibió cuanto Rebecca la empujó contra la pared. Seguía inconsciente.
Jared, al escuchar una especie de estruendo se extrañó bastante. Se asomó a la puerta de el sótano y mencionó el nombre de Emily. Pues Emily no contestaba. Se empezó a poner nervioso, pero si bajaba al sótano no atendería el bar y eso sería un grave problema. Justo en ese preciso momento entró Erick, que venía a hacerle de nuevo la visita a Rebecca. Erick, al ver la cara de Jared supo que había problemas. Se dirigió a él y le preguntó:
-¿Ha pasado algo?
-No lo sé, pero he llamado a Emily y no contesta, hace un rato que oí un ruido que me extrañó bastante. Será mejor que cierre el bar.
Jared le explicó a la gente que tenía que cerrar el bar por motivos personales. Algunas personas ponian mala cara, otras se iban sin más. Cuando salió toda la gente, Jared cerró la puerta y ambos se dirigieron al sótano. Bajaron con rapidez, y al ver que la puerta estaba abierta ambos se empezaron a preocupar. Corrieron y Jared entró adentro al ver que Emily estaba inconsciente en el suelo, la cogió, la incorporó e intentó reanimarla. Erick observaba por ambos lados si estaba Rebecca por alguna parte, pero no lo estaba, se había escapado. Emily comenzó a abrir los ojos lentamente mientras empezaba a sentir el dolor de su frente. Al tocarse con su mano se fijó que caía unas cuantas gotas. Jared cogió un botiquín para curar las heridas. Emily se quejaba.
-¿Qué ha ocurrido?-Preguntó Jared.
-Se ha escapado. Cuando le llevé la botella de sangre la pasé a través de la rejilla, pero ella no reaccionaba, parecía que estaba muerta. No reaccionaba, no respiraba, ¡no se oía nada!
Tenía muy mal aspecto y me pensaba que realmente estaba muerta. Abrí la puerta, me lo pensé muchas veces y al ver que pude ver que estaba muerta, que no era así, me agarró al girarme y me estampó contra la pared. Luego ya no recuerdo nada más.
-Tuviste que haberle tirado tan sólo la botella por la rejilla.-Suspiró.
-¡Jared, creía que estaba muerta!
-Lo sé, lo sé, tranquila. Ya veremos lo que hacemos.
-¿Qué va a pasar ahora...?
-Me temo que algo malo, seguro.-Respondió Erick.
Estuvieron sentados en el suelo un buen rato hablando, pensando, planeando en que hacer con Rebecca. Pues parecía que todo estaba perdido con ella. Se preguntaba en que haría ahora sabiendo que fuimos los que le encerremos. Quizás se vengaba, quizás  mataba a más gente, quizás nos mataría a todos.
Tras una larga conversación, llegué al bar de Jared. Estaba con Ángel, Jhon y Katy, que me quisieron acompañar. Intenté abrir el pomo de la puerta pero no giraba, estaba cerrada. Toqué con tres golpes esperando a que Jared me abriese, quería ver a mi hermana.
-¡Jared!-Grité mientras tocaba a la puerta.-¡Abre, soy Amy! ¿Estás ahí?
Oyeron mi voz así que subieron las escaleras del sótano con rapidez y abrieron la puerta de entrada del bar. Me fijé en la herida de Emily, ya no sangraba pero tenía mal aspecto.
-¿Y esa herida?-Pregunté.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Capítulo 25: La trampa.




Jared, Emily, Erick y yo, nos mirábamos. Nuestras miradas decían que todo había acabado, por fin habíamos encerrado a Rebecca. Rebecca que se encontraba encerrada en esa "habitación" chillando, dando golpes, enfurecida. Una parte de mi no quería que estuviese ahí, pero sabía que tenía que encerrarla. No podía dejar que matara a más gente. La puerta en la que ella se encontraba adentro, tenía una rejilla pequeña en la que se podía ver lo que hacía ella y como se encontraba en cada momento. En ese momento di un leve suspiro. Rebecca no paraba de repetir mi nombre, suplicando que la dejase salir. Sabía que era una trampa. No iba a caer en ella, sabiendo que al cabo de minutos mataría a más gente. Aveces, era tan inocente que por un momento la creía. Creía que si la dejaba salir no haría más locuras, no mataría a más gente. Pero ya confié una vez en su palabra y me traicionó. 
-Vamos. -dijo Jared.
Comenzaron a subir las escaleras del sótano, yo me quedé atrás, mirando la puerta. Erick se giró para mirarme.
-Amy, vamos. -dijo Erick.
Asentí con la cabeza me dirigí a subir las escaleras del sótano. Una vez que estábamos de nuevo en el bar me senté en una de las sillas de la barra como de costumbre. Estaba preocupada, no dejaba de suspirar y morderme las uñas.
-Amy, no la vamos a matar. La vamos a dejar ahí un tiempo hasta que se espabile y deje de matar gente.-dijo Erick.
-¿Cómo sabes si eso funcionará? ¿cómo sabes si cuando salga de nuevo volverá a matar a más gente? me parece una tontería lo que estamos haciendo. Rebecca es así, por más que queramos no va a cambiar y vosotros lo sabéis.
-Amy, ¿nos estás queriendo decir que no quieres luchar por tu hermana? ¿es eso lo que nos estás queriendo decir?-dijo Jared.
-Estoy queriendo decir...-hice un breve pausa.-¿Y si no va a cambiar por mucho que lo intentemos?
-Sabes perfectamente que tu hermana no es así, no era así. Si ahora ella es así, es por que no supo controlar sus ansias de sangre. Cuando fue convertida no supo controlarse. Bebió y bebió, mató y mató y por eso ahora se comporta como tal. ¿Es que no lo sabías? sabes perfectamente que ella no es así. 
-¿Y si ha cambiado? ¿Y si ahora es así y no hay forma de cambiarla? ¡Estoy harta de ella!-Comencé a chillar.-¡Estoy cansada de luchar y no conseguir nada! ¡La odio, joder!
Jared miró a Erick totalmente sorprendido por las palabras que estaba diciendo. Emily también lo estaba, se acercó a mi pero yo me levanté de la silla y lancé la silla contra la pared. Estaba demasiado cabreada hasta el punto de lanzar sillas por los aires, por un momento le iba a destrozar el bar a Jared. Erick se acercó a mi en pasos largos, puso sus manos en mis mejillas y me levantó la cabeza.
-Hey, cálmate, por favor. No puedes estar diciendo eso, Amy. Estás cabreada, lo sé, pero tú no eres así, tú no te rindes como si nada. Has llegado muy lejos, has encontrado a tu hermana. 
-¡¿Y de qué me ha servido haberla encontrado?! ¿¡Eh?! ¿¡de qué?! ¡Es que no te das cuenta de la clase de monstruo que se ha convertido! ¡Esa no es mi hermana!

miércoles, 31 de octubre de 2012

Capítulo 24: No te necesito, no de esta forma.




Observaba la casa, ensangrentada. Sangre por las paredes, por los suelos, algunos que otros muebles...
Sentía odio a la vez que rabia. Esa manera de asesinar que tenía Rebecca era espeluznante. Lancé la grabadora con toda mi fuerza y la estampé contra la pared mientras que esta se hacía pedazos. Miré de nuevo los cuerpos asesinados, mordisqueados, ensangrentados... Me echaba las manos a la cabeza mientras daba vueltas al rededor del salón donde yacían los cuerpos. Me preguntaba en mi cabeza como Rebecca sabía quien era Edward y en donde vivía. Me preguntaba qué quería conseguir haciéndome esto. Si lo único que quería es que la odiase lo estaba consiguiendo. La odiaba, odiaba su manera de comportarse, su manera de llamar la atención. Quería rendirme de luchar por ella, quería tirar la toalla, pero sabía que no podía, no podía rendirme ahora. Había llegado tan lejos, había llegados tan lejos que no podía echarme atrás. La única manera que podía tratar de pararla era encerrarla en el sótano de Jared. Pero era tan fuerte que no sabía como iba a reaccionar si tratábamos de secuestrarla. Jared dijo que "tenía" unas cuantas armas contra vampiros. Necesitaba ver esas armas por si son demasiado fuertes como para matarla. No quería eso.
Mientras daba vueltas y vueltas al rededor de la casa sin saber que hacer ni a quién llamar me fijé que mi ropa estaba manchada de sangre. Mi camiseta había unas pequeñas gotas al coger la grabadora, y en mi rodilla derecha había también una mancha. Me asusté. Pensaba en que podría venir un vecino, ver lo ocurrido, llamar a la policía y culparme de lo ocurrido. No podía permitir eso. Tampoco podía permitir que alguno de ellos llamase a la policía. Si la policía viese el cuerpo de Edward verían que fue un vampiro. Probablemente me culparían a mi por mis huellas, y a la pirada de Rebecca por asesinato. Y probablemente la matasen, utilizarían armas contra vampiros hasta acabar con todos.
Corrí hacia la puerta de entrada para cerrarla del todo, no podía dejar que alguno de los vecinos se asomasen. Cerré todas las ventanas y volví al salón. Comenzaba a oler realmente mal por los cuerpos muertos. No podía soportar el olor. Saqué mi móvil del bolsillo y marqué el número de Jared. Mis manos temblaban junto a todo mi cuerpo.
Comencé a ponerme nerviosa, Jared parecía tardar en contestar el móvil. Pero por fin contestó.
-¿Si?
-¡Jared, Jared, por favor tienes que venir rápido!-Comencé a decirle nerviosa.-¡Rebecca a matado a toda una familia y uno de ellos era un vampiro!
-A ver, cálmate un poco Amy, explícame todo. Tranquilízate.
di un suspiro y volví a hablar.
-Estoy en casa de un amigo, se llamaba Edward. Llevaba un tiempo sin saber de él así que decidí hacerle una visita, lo llamé al móvil pero no me lo cogía y fui a su casa por que algo malo me temía. Al llegar la puerta estaba entreabierta y al entrar en el salón todos estaban muertos. Junto a Edward había una grabadora, le dí a reproducir y mi hermana me cantaba el cumpleaños feliz, insinuando que este era mi regalo de cumpleaños. ¡Ven rápido, puede llegar alguien!
-¡Maldita sea! ¿Por donde está la casa?
-Cerca del hospital donde llevamos a Jhon, estaré afuera, cuando te vea te daré una voz.
-¡Voy para allá!
Colgué el móvil y marqué también el número de Erick. Él contestó de inmediato.
-¡Erick, tienes que venir corriendo mi hermana ha...
Justo en ese momento llamaron a la puerta. Comencé a dar pasos cortos por si era la policía o alguien, me dirigí a la puerta lentamente.
-Soy yo, abre la puerta.-dijo Erick.
Suspiré aliviada y abrí la puerta.
-Esa manía que tienes de asustarme cada vez que apareces.-Le dije.
-Yo no pretendo asustarte, te asustas tú sola. ¿Qué ha ocurrido?
-Ven, pasa, te lo enseñaré.
Ambos fuimos al salón y Erick se quedó sorprendido de toda la sangre que había por los suelos y los cuerpos que yacían en la mesa.
-Tú hermana, ¿no?
-Sí...-balbuceé.
-Una muerte similar a la de mis padres.-dijo mirando fijamente los cuerpos.

lunes, 22 de octubre de 2012

Capítulo 23: Una muerte aterradora.




Jared rodeó los brazos al rededor del cuerpo de Jhon y lo llevó en brazos hasta el coche. Todos caminemos con rapidez, bastante preocupados por lo que le ocurriría a Jhon. Sentía rabia, dolor, quería llorar de rabia. Sabía que no podía confiar en Rebecca por más que me acercase a ella. Me dio su palabra y así acabo la noche, uno de mis amigos con una gran herida de mordedura en el cuello. Maldita sea sus promesas, maldita sea ella y toda su maldad que lleva dentro. Emily nos vio. con cara de preocupados y bastante alterados. Se acercó con rapidez mientras todos seguíamos caminando con rapidez hasta el coche. Rebecca había arruinado la fiesta de Jared, la había arruinado por completo. La gente se dieron cuenta de la situación mientras que todos se preguntaban que había pasado. Cada uno sacaba conclusiones; unos decían que le había atacado un animal, otros decían vampiros. Cuando mencionaban vampiros, las miradas de la gente parecían asustados, bueno, más bien estaban asustados, muertos de miedo. Me sentía culpable de lo que había sucedido. Estaba alterada, se me saltaban las lágrimas al ver que Jhon estaba muy mal. Empecé a respirar con dificultad por la situación en la que me encontraba. Comencé a llorar de rabia.
-¡Todo ha sido mi culpa! ¡Ha sido mi puta culpa!
-Tú no has tenido la culpa, ha sido Rebecca.-dijo Erick con su peculiar voz tan tranquila.
-¡Dejad las culpas ahora, tenemos que llegar al hospital lo más rápido posible!-dijo Jared también alterado.
-¿Qué ha ocurrido?-dijo Emily muy preocupada al ver la mordedura de Jhon.
-Rebecca, la hermana de Amy le ha atacado. Quédate en casa, diles a toda la gente que vuelvan a sus hogares, se acabó la fiesta.-Le contestó Jared.
-Está bien.
Nos subimos en el coche de Jared. Erick en el asiento delantero y yo en el de atrás con Jhon. Jared se arrancó la manga de su camiseta con fuerza y se giró para dármela.
-Presiona con fuerza en la mordedura. Así no derramará tanta sangre y se cortará un poco.
Yo asentí con la cabeza, cogí la manga rota y la presioné en la mordedura. Jhon estaba consciente y se quejó al yo presionarle. Le miré con tristeza y culpa y le susurré.
-Lo siento, lo siento mucho, Jhon.

lunes, 8 de octubre de 2012

Capítulo 22: La fiesta.




Recuerdo esa noche, ahogando mis penas en el alcohol como si no hubiese un mañana. Bebía tanto, tanto que estaba completamente borracha, jamás bebí así en mi vida como bebí aquella noche. Hundiéndome en mis pensamientos una y otra vez, comiéndome la cabeza más de lo normal, bebía y bebía sin importarme qué, pero, ¿qué solucionaba emborrachándome? 
Me comporté de una manera estúpida esa noche, tan estúpida que me hacía gracia. Eran tantos problemas los que tenía que estaba agobiada. Llevaba 24 horas sin dormir, y esa misma noche tenía que trabajar en el bar de Jared.  Erick y yo caminábamos hasta mi casa, Erick me agarraba con su brazo la cintura por si me caía hacia los lados. Siempre me ha protegido, en cuanto menos me lo esperaba ahí estaba él, protegiéndome. Era algo que me gustaba de él, saber que siempre que me pase algo me ayudaría, saber que siempre iba a estar ahí cuando necesitase algo, me hacia sentir...bien.
-No eres mi padre para que siempre me protejas.
-Como si lo fuera, ¿sabes la gilipollez que has hecho esta noche?
-¡Dejame en paz!-Le dí un pequeño empujón y andé caminando sola hasta el punto en que me tropecé y me caí.
-¡Amy!-Erick corrió hacia mi y me levantó del suelo.-¿Por qué eres tan cabezota? estás completamente borracha, intento llevarte a casa , que te acuestes en la cama que lo necesitas y ni siquiera me dejas.
-¡Yo no estoy borracha, imbécil!
Erick empezó a reírse mientras me volvió a coger de la cintura, yo rodeé mi brazo por sus hombros de nuevo.
-Lo que tú digas, señorita.
-Además eres un imbécil, no me cuentas nada, no sé nada de ti, no sé donde vives, por más que te lo repito no te saco nada, no seas tan misterioso que no te pega. Seguro que eres un violador de esos, como seas uno de esos te retuerzo el cuello.
-¿No crees que estás hablando demasiado?
-Sí, ¿y qué mas da?-Me reí.
-Si fuera un violador no tendría el detalle de llevarte a casa y que descanses un poco. Si fuera un violador te estaría arrancando la ropa aquí mismo, imagínate tú el resto.
-¿Me estás queriendo decir que tienes deseos sexuales conmigo, Erick?
-¡Amy, por el amor de Dios, no! 
Empecé a reír a carcajadas.
-Será mejor que vayamos a casa rápido. No quiero hablar con una persona que está totalmente ebria.
-¿Bebes?
-Si, si bebo, pero sé controlarme no como tú. 
Caminamos, caminamos y llegamos a casa. Erick llamó a la puerta y a continuación mi madre abrió. Se quedó totalmente extrañada al ver a Erick, no le había visto nunca. Mi madre me miró fijamente observando por que tenía esa cara e iba agarrada de Erick.
-Buenas noches, Elisabeth.
-Buenas noches, perdona que no sepa quién eres pero, ¿tú nombre es?

jueves, 27 de septiembre de 2012

Capítulo 21: Un bar con buen rollo.





No podía más, sentía como se me iba la vida de nuevo una vez más.
La cara se me quemaba, los brazos me ardían, sabía que para mi este era el final.Lo único que escuchaba era la risa de Nick de fondo.Pensaba en lo mucho que aún me quedaba por saber de mi hermana, por intentar conseguirla de nuevo, lo mucho que quería a mi familia y en lo feliz que le haría ver volver de nuevo a Rebecca algún día y allí me estaba muriendo quemada sin poder reaccionar, sin poder levantarme, sin ninguna lágrima más que poder llorar, sin un grito de dolor que dí a cada segundo que pasaba, ¿qué estaba pasando? ¿Por qué nadie me ayudaba? ¿Era este el final para mi?
Me sentía sola, pensaba si Nick le había matado a todos y yo faltaba la última en morir quemada.
Justo después sentí como unos brazos me rodeaban el cuerpo y me cogían, pude notar como me colocaban la capucha y las gafas de nuevo.Abrí los ojos e intenté mirar la cara de la persona que me cogió, era Erick, pude ver su pelo larguíto negro y sus ojos marrones con un tono color verdoso mirándome.A continuación me tumbó dentro del coche, me quitó las gafas de sol mientras me daba golpecitos en la mejilla para que reaccionase, me estaba hablando, veía su boca moverse, pero veía mi alrededor todo borroso, abría los ojos y los volvía a cerrar intentado poder ver.Poco a poco fui recuperando la vista y miraba a mi alrededor, como sino supiese donde estaba.

-¡Amy, amy!-Me seguía dando golpecitos Erick en la mejilla.

-¿No me he quemado, verdad?-Me temblaba la voz al hablar.
Erick suspiró aliviado
-Por segundos, si no te hubiese cogido a tiempo ya hubieses sido sólo cenizas.No te preocupes de las heridas que tienes ahora mismo, si te quedas en el coche y no te da la luz esas heridas desaparecerán, se te curarán en sólo segundos.
-Está bien, ahora mismo me duelen...¿y mi hermana, dónde está?
-Con Nick, intentando que le devuelva el colgante, si él se niega tendremos que hacerlo por las malas.Quédate en el coche y no salgas, por lo qué más quieras, no salgas.-Se le notaba preocupado a Erick al hablar.
-Vale, vale, no saldré, tranquilo.
-Te conseguiremos el colgante, no te preocupes.

Erick cerró la puerta del coche y fue caminando de nuevo a la casa de Nick.Volvió a entrar y allí estaban,  él con una sonrisa en su rostro.

-Te vuelvo a repetir que me des el colgante, Nick.-Le decía Rebecca.
-¿Y si me niego?
-Tendré que quitártelo por las malas.
-¿Tú?-Nick echó una carcajada.

martes, 11 de septiembre de 2012

Capítulo 20: Mi colgante.





Por el amor de Dios...Esa mujer estaba muerta.
Cuando vi la cara de esa mujer noté enseguida que estaba muerta, me entró tanto miedo que me paré en la siguiente parada con aquel chico, pude ver en los ojos del chico que estaba tan asustado como yo pero él me dijo: "Bájate conmigo en esta parada y por lo que más quieras no mires a la gente que está sentada detrás."¿sabía él algo que yo no sabía? me dijo que estudiaba medicina  y que presentaba claros indicios de rigor mortis, pero no me solía fiar de nadie últimamente, quizás me estuviese mintiendo o quizás me equivocaba.
Era tan extraño... pero había tantas cosas extrañas últimamente que ya me parecían como el pan de cada día.
¡Maldita sea, estaba cansadísima! por un momento pensaba que era un sueño, que me había dormido en el autobús y me había pasado mi parada, pero no, estaba jodidamente despierta y esto era la pura realidad.¿Quién se iba a imaginar que casi de madrugada se iba a encontrar a una mujer muerta en un autobús? por supuesto, yo.
Esa misma noche desconfiaba un poco de aquel chico, pero en sus ojos no me hizo dudar que estaba asustado.

-¿Llamar a la policía?.-Le pregunté al chico que no conocía de nada.

-Sí, esos malditos no pueden llevarla muerta por ahí, deberíamos llamar a la policía ¿no crees?
-Sí, claro que sí, pero estoy muy cansada.-Le decía poniéndome una mano en la frente.-Acabo de salir de trabajar y solo quiero llegar a casa y tirarme a la cama.-Suspiré.
-Lo comprendo, ¿quién no se iría a dormir a estás horas? pero imagínate por un momento que esa chica eres tú y tus padres están desesperados buscándote, intentado localizarte y tú estás muerta, te llevan unos hombres por la ciudad como si estuvieses borracha.
-Lo sé, si tienes razón pero ¿por qué no vas tú a la policía? tengo que irme a casa y mis padres deben estar muy preocupados.
-Estás siendo un poco egoísta.
-¿Perdona?-alcé una ceja.
-Veo que no te importa mucho que unos malditos psicópatas lleven a una muerta por la ciudad que a saber que harán con la pobre.
-¿Y cómo dices que te llamas?-Le pregunté con seriedad.
-¡Oh! perdona que no te haya dicho mi nombre, que estúpido soy.-Rió bajo.-Me llamo Nick, Nick Lekker. ¿Y tú eres?
-Amy, Amy Smart.-Le respondí.
Al decirle mi nombre y mis apellidos puso una cara de la cual me pareció sospechoso.Alzó ambas cejas y puso una sonrisa de lado.

domingo, 12 de agosto de 2012

Capítulo 19: Alguien extraño en aquel autobús.


Alejándome de aquel contenedor con Emily miré hacia atrás y vi como se quemaba el cuerpo.Volvería a decir una y mil veces que no me arrepiento de nada, ahora sé lo que se siente estar destrozada.
Me hace gracia saber que todo este tiempo que he estado con él ha sido una perdida de tiempo.La gente se cree que los vampiros no sentimos al estar enamorados por que nuestro corazón ya no late, pero no, no es cierto, si sentimos, sentimos poco, pero sentimos.Los pocos sentimientos humanos que me quedaban se los entregué a él.Qué patética me siento al creerle todo este tiempo.
Él no ha sido capaz de matarme, lo notaba en sus ojos, se nota que no quería luchar conmigo.Pero aún así yo le maté sin darme pena alguna lo maté y gracias a Emily quememos su cuerpo.
Me sentí tan destrozada...Aún no me creo que le haya matado y que todo este tiempo que hemos estado juntos ha sido un autentica mentira.Lo único que podía pensar en ese momento era que; el amor es como si dos personas sostuviesen una goma estirable tan estirable que el primero que la suelte es el que se lleva el latigazo.
Todo se fue a la mierda, todo lo que estuve con él, todo el tiempo, todos los momentos, los besos, las caricias, todo a la pura mierda.Él no era para mi, ni yo era para él y me alegro.
Lo único malo es que se lo dí todo y me quedé sin nada, pero, el tiempo lo cura todo y yo apenas puedo sentir, eso es lo bueno, no me afecta como para ponerse a llorar por los rincones como una auténtica imbécil pero si me duele que me haya mentido con todo esto, por que, ¿Llorar que soluciona? sólo soluciona que consigas un enorme dolor de cabeza y que te inrrites tu sola, pero aveces es bueno llorar para desahogarse. Soy valiente, y sé por lo que hay que llorar de verdad.
¿Llorar por un idiota que te ha estado mintiendo todo este tiempo? jamás lloraría por un imbécil, preferiría llorar la perdida de alguien que es más importante, pero ¿para una persona que no merece ni una pequeña lágrima tuya? que va, eso duele al principio pero eso se pasa con una dosis de diversión, salir con los amigos, y aire fresco.
Mientras me alejaba del parque con Emily sonreí leve y hice una pequeña risilla.

-¿Por qué sonríes?-Me preguntó Emily con curiosidad.

-Porque me alegra haber hecho esto.
-¿Matarle?
-Exacto.
-¿No estás afectada?
-En absoluto, no merece la pena llorar por alguien que no merece tus lágrimas.-Le miré y le sonreí.-Al principio duele por que sabes que has estado mucho tiempo con él y tal pero esto se cura, no me pienso quedar llorando, hinchandome a comer helado y tirada en el sofá viendo películas románticas, que va.-Reí.-No suelo ser así cuando rompo con algún chico.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, Amy.-Me dijo ella sonriendome.
-Lo sé, y por eso te tengo tanto cariño.
-Oye, si quieres puedes quedarte esta noche a dormir en casa, a mi abuela no le importará.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Capitulo 18: Toda una mentira vivida.




Jared cogió un frasco lleno de sangre humana para que me la bebiese.Llevaba cerca de un mes sin alimentarme y ya notaba los cambios de mi cuerpo, si seguía así acabaría muriéndome lentamente.Jared tenía razón, es lo que soy, una vampira al igual que los humanos necesitan alimentarse para vivir los vampiros también tenemos que hacerlo.Pero lo que yo tenía claro era que no quería matar a nadie más.Si tenía que alimentarme acudiría a Jared o a Erick.Son los que más me pueden conseguir sangre sin tener que matar a nadie, aunque, no sé si Erick se alimentará de bolsas de sangre o de personas.Pero Rebecca si que lo hace, y eso me aterra.Yo maté a unas cuantas por que no podía calmar mi sed y sin embargo me sentaba mal matarlas, veía el miedo en sus ojos de aquellas personas, las lágrimas, las suplicas por seguir viviendo,  luchaban por salvar sus vidas ¿Quién no estaría asustado de un monstruo así?
La gente nos llama "Monstruos chupa-sangre"  incluso "demonios"  pero, llevan razón, nos alimentamos de sangre humana, matamos  a gente para poder vivir, Pero, a diferencia de los demás vampiros que hay por aquí veo que soy la única que no quiere seguir siendo ni alimentarse de sangre humana.Me doy miedo a mi misma, cuando me entra la sed de beber sangre es casi imposible no controlarme, pero, supe como hacerlo y llevaba tiempo sin alimentarme.Un vampiro puede aguantar mucho tiempo sin alimentarse pero en su cuerpo habrán cambios, estará débil y de un aspecto bastante feo.Por eso, yo sufría esos cambios, me estaba volviendo débil.Así que tenía que beberme ese frasquito que me dio Jared.


-Bébetelo.
-Está bien...-Cogí el frasco y me lo eché a la boca.
Sabía tan bien esa sangre, era deliciosa.Bebía con ansia, como si estuviese cansada y necesitase un vaso de agua.
-¿Ahora estás mejor?
-Mucho mejor.-dije limpiándome las pequeñas gotas que se me caían de la boca.
-¿Ves? Tienes que aceptar que eres una de ellas, Amy, eres vampira quieras o no.
-Lo sé, pero no quiero tener que matar a nadie.
-Hagamos una cosa.Tengo un montón de bolsas de sangre en este almacén, muchos vampiros vienen a comprarme cuando tienen mucha sed.Si no quieres alimentarte de personas, vendrás aquí, te daré unas cuentas bolsas y te durará mucho tiempo, ¿de acuerdo?
-de acuerdo.-Le sonreí.
-Ahora vuelve al trabajo y has como si no hubiese pasado nada.


Me levanté de la silla del almacén y subí las escaleras para volver al trabajo.Ahora estaba con fuerzas gracias a Jared.Atendí a una mesa que se sentaron unos clientes.
-¿Qué van a tomar?
-Hmm, dos cervezas.-dijo la mujer que había sentada al lado del hombre.
-Ahora mismo se las traigo.
Fui a la barra, cogí dos vasos y eché las dos cervezas.
-Amy, ¿Qué te ha pasado antes?-Me preguntó Emily preocupada.
-Me he desmayado porque llevaba ciertos días sin alimentarme.-Le susurré.
-Oh dios mio, ¿estás loca?-Se sorprendió.
-¡Sh! ¡Calla, pueden oírnos!-Reí.-Ahora ya sé que lo tengo que hacer, no te preocupes, no volveré a cometer este error.

viernes, 27 de julio de 2012

Capítulo 17: La verdad.





Mientras el anciano y yo estábamos de camino a casa de mi hermana en coche , me sequé las lágrimas tras las palabras del anciano que dijo sobre mi hermana.Oh, dios...Era justamente lo que necesitaba oír.Sabía perfectamente que ella tenía sentimientos, o los pocos que le quedan.No se si el anciano hacia bien en contarme todo esto, y si yo hacia bien en preguntarle tantas cosas sobre Rebecca.Pero, lo necesitaba tanto...necesitaba saber tantas cosas sobre Rebecca.Preguntas en mi cabeza sin respuesta alguna.Tantas noches comiéndome la mente pensando en ella y en el porqué se marchó.
Si realmente Rebecca tiene tanta maldad como dice mi abuelo, ¿debía confiar en ella?.Me dirijo ahora mismo hacia su casa y ni siquiera sé que decirle.Tenía tantos nervios...es muy duro encontrarte con una hermana de la cual no la has visto desde hace bastante tiempo.¿Porqué me borraría Rebecca la memoria? ¿Porque me la borró a mi y no a mis padres?.
Tantas preguntas que hacerle...
-¿Cómo se llama usted?-Le pregunté al anciano mientras él conducía.
-Me llamo Hector.-Me dijo con una leve sonrisa en su rostro.
Parecía tan confiado en mi.Era agradable hablar con él.Su mirada era dulce y su sonrisa también.
-Un placer.
-Oh, el placer es mio, señorita Amy.
-¿Usted cree que mi hermana seguirá extrañando a la familia...?-Le pregunté.
-Señorita Amy, debería hablarlo con ella, pero le puedo asegurar que tu hermana la sigue queriendo tanto como en el día que nació.-dijo con una pequeña risilla.
-Qué alivio saberlo.-suspiré levemente.-Era justamente lo que necesitaba saber.
Lleguemos a casa de Rebecca.Su casa era realmente hermosa.El anciano se bajo del coche y me abrió la puerta para que saliese educadamente.
-Gracias.-Le dije observando la casa atontadamente.
-Vamos, señorita Amy.-Me dijo con una pequeña risa.
-Oh, sí, lo siento.-Reí.-Me había quedado embobada.
Ambos caminemos hasta la puerta.¡Era gigantesca! en ella al lado había una pequeña cámara que nos seguía cada vez que nos movíamos.Seguramente sería una especie de seguridad o por donde Rebecca nos estaba mirando.
-¡Vaya! ¡La puerta es gigantesca!.-Exclamé sorprendida.
-Sí, lo es.-Rió el anciano.
La puerta se abrió.Y entremos en casa de Rebecca.Estaba muy nerviosa y un poco aterrada por si intentaba atacarme.
Observaba cada detalle embobada de aquella hermosa casa.Había cuadros de ella,salía realmente hermosa.Era tan bonita...quisiera vivir en esa hermosa casa.Nerviosa iba caminando al lado del anciano hasta el salón donde ella se encontraba.Cuando lleguemos la vi sentada en el sofá.
-Señorita Rebecca, aquí está su hermana, Amy.
-Gracias, Hector.Puedes retirarte.-Le dijo Rebecca sonriendo.
-Si me necesita llámame.-dijo el anciano inclinándose.Se retiro del salón y se metió en la cocina.
Miraba a Rebecca seriamente.Ella me sonrió y en la mesa del salón tenía una pequeña botella.Esa botella contenía sangre humana.Ella cogió un vaso y se echó un poco.
-¿Quieres?-Me ofreció.
-No,gracias.-Le respondí de brazos cruzados.
-¡Oh,venga! es solo un poquito.-Se rió.
-He dicho que no, gracias.-Le volví a decir seriamente.
-Como quieras.-Se rió bebiendo un trago de aquella sangre.-No puedes seguir sin alimentarte siquiera.Sabes perfectamente lo que te ocurrirá.

domingo, 17 de junio de 2012

Capítulo 16: Ella tenía sentimientos.


Cuando aquella noche por poco me violaban, Óskar y yo fuimos a su casa.Necesitaba estar con el más que nada porque me salvó de esos asquerosos tíos.En mi vida lo había pasado tan asquerosamente mal.La verdad, esa noche tiré por un barrio donde había gente bastante chunga.Por ese barrio siempre había drogatas, borrachos, fumetas,Yonkies...Todo ese tipo de gente, pero, tenía que ir a casa.Hubiese sido mejor marcar el número del taxis e irme, o simplemente coger un taxis pero esa noche necesitaba caminar.Necesitaba que me diese un poco el aire ya que estaba un poco agobiada con el trabajo y con el temita de mi hermana.Ni siquiera pude defenderme de aquellos dos tíos porque su amiguito me tenía agarrada de los brazos.Lo pasé bastante mal....Lo único que pude hacer para defenderme fue darle una patada en las partes de aquel imbécil, pero el muy hijo de puta cuando le di la patada me pegó un puñetazo en la cara.Me sangraba el labio.Se me pasó por la cabeza que me matarían allí mismo, pensé que me violarían aquella misma noche en ese oscuro callejón.Pero por suerte vino Óskar y pudo darle lo que se merecían aquellos hijos de puta.Les mató, les giró la cabeza hacia atrás y les provocó la muerte.Normal, Óskar es un híbrido tiene muchísima fuerza.Si alguien intentase huir de él probablemente no lo conseguiría, ya que se mueve más rápido que el movimiento del ojo humano.Los "Híbridos" son bastante fuerte, más que un vampiro normal.Aunque, los vampiros que tienen bastante años también suelen ser bastante fuertes, pero no más que un híbrido.Además de Óskar tiene que haber más híbridos por esta ciudad o en alguna que otra parte del mundo.Por ahora yo solo conozco a él.Como ya dije anteriormente, si un híbrido muerde a un vampiro, ese vampiro moriría.La mordedura de un híbrido infecta a un vampiro normal y si no se cura lo antes posible muere.Para curarse necesita una cierta sangre,pero aún no sabemos que sangre puede ser si la de un Humano o un "medio humano" osea un "dividido".Los divididos son mitad humano mitad vampiro.Quienes beben su sangre obtienen dones de ellos, porque los vampiros carecen de ellos.O tal vez lo que cura la mordedura de un Híbrido sea la sangre del híbrido.
Óskar y yo estábamos tumbados en la cama,hablando.
-Y una vez más, te doy las mil gracias por salvarme.-Le sonreí mientras le acaricié la mejilla.
-Qué tonta eres.-Se rió.-Sabes que siempre, siempre te protegeré asta el fin de mis días.
-Creo que me tienes que enseñar de tu fuerza.-Me reí.
-Que va, tu también eres bastante fuerte.-Sonrió.
-Pero no más que tú.Por cierto, tus padres aún no sabes lo que eres, ¿no?
-No, aún no lo saben.Se enteraran de algún modo u otro algún día, lo sé, pero por ahora no se si soy capaz de decirle lo que soy.Se que me van a tomar por un monstruo.
-Mis padres ya lo van aceptando.Lo que aún no le he dicho es que he visto a mi hermana.Creo que se ha hecho muy tarde, tengo que ir a casa.Mis padres estarán preocupados.
-No te pienso dejar ir sola de nuevo.-Me sonrió.-Te acompaño, ¿vale?
-Claro, mejor que sí.-Le sonreí.
Nos levantemos ambos de la cama y nos dirigimos al salón de Óskar.Óskar cogió las llaves de su casa para volver a entrar luego de nuevo.Salimos de su casa y nos dirigimos caminando hacia la mía.
-¿No crees que es un poco extraño que un híbrido se enamore de una chica vampira?-Le pregunté con una sonrisa.
-¿Extraño? Puede.Pero el corazón no elige de quién se enamora.-Me sonrió.
-Buena respuesta.-Reí.-¿Crees que habrán más híbridos como tú?
-Yo creo que sí.Yo no recuerdo el porqué soy híbrido, no se desde cuando estoy siendolo solo sé que me desperté un día así.
-Yo jamás me pude imaginar que llegasen a existir los vampiros,pensé que solo era un cuento chino.Pero ahora cambio mi forma de pensar.Totalmente.
-Yo también pensaba eso.Pero mi mente me daba que pensar cuando salia una muerte en las noticias y eran mordeduras en el cuello de una persona.O tenía el corazón arrancado.Un corazón no es posible arrancarlo de un solo puñetazo en el pecho y sacarlo como si nada,para ello se necesita una fuerza sobrenatural y es así como los vampiros se los sacan a un humano o a los de su especie.Por supuesto que la fuerza de los vampiros es superior a la de los humanos.

viernes, 1 de junio de 2012

Capítulo 15: Una mala noche.




Cerré la boca antes de que la mandíbula se me rebotase contra el suelo.Observaba a mi hermana de arriba a abajo.No me podía creer que estuviese aquí.Ni siquiera la recuerdo porque me borró la memoria.Pero mis recuerdos iban volviendo al ser vampira mis recuerdos volvían.Mi hermana me borró la memoria a los seis años.¿Porqué estaba aquí de nuevo durante tanto tiempo? Me levanté de la silla y le abracé.Ella ni siquiera me correspondió el abrazo.
-¿Porqué no me correspondes el abrazo,Rebecca?-Le pregunté sin entender lo que pasaba.Tal vez mi abuelo y mi madre tenían razón.No ha venido para volver de nuevo.Sino por algo que tiene tramado.Sin responderme ella a la pregunta,dejé de abrazarla.
-Vaya, vaya, vaya.-Comenzó a hablar ella-Mirate,que grande estás ya.Y bastante guapa,te pareces a mí.
Mientras me decía esas palabras mi rostro estaba deprimido.Me sentó muy mal que no me abrazase.Estaba resultando ser una grosera.No me la imaginaba de tal actitud.Pensé que me recibiría con los brazos abiertos pero veo que no.
-No has venido para volver, ¿verdad?
-Por supuesto que no.¿En serio creíais que volvería con vosotros?-dijo echándose a reír mientras se sentaba en una de las sillas de la barra.
-No te haces la idea de lo mucho que te he echado de menos y hoy al verte ni siquiera tenía palabras, estaba feliz ¿y tu me lo pagas de esta forma? ¿Qué coño te he hecho para que me trates así de esta manera?-Le dije enfadada.
-No me hables a si o montaré una escenita aquí mismo.Y ya sabes a que escena me refiero.-dijo amenazándome.-¿Crees que me importa que me hayas echado de menos? que te quede claro que no.
Mis ojos empezaron a ponerse llorosos pero me contuve las lágrimas para no quedar imbécil.Era mi hermana, ¿cómo no pudo extrañarme ni un poquito...?
-Oh, ¿te me vas a poner a llorar?-dijo riéndose.-Eres patética.
-No mereces ni siquiera una lágrima mía pero si lloro es porque a pesar de todo eres mi hermana y serás siempre mi hermana.La patética aquí eres tú,que te marchaste sin motivo alguno y dejaste a la familia sin dar explicaciones.¿Sabes la de veces que mamá y papá te han buscado por toda la ciudad?-Le dije con los ojos llorosos y enfadada-Sé lo que eres y con las intenciones que vienes.El abuelo tenía razón, eres peor que el veneno, el fuego y todo lo malo que hay en este mundo.No te quiero ver cerca mía, nunca más.Vuelve por donde has venido y dejame en paz.
-Hum...Interesante.-Me dijo con una sonrisa.-Pero,cariño,tus insultos no me afectan en absoluto.-Se levanto de la silla y acercó sus labios a mi oído y me susurro;-Si me marché fue por un simple motivo.Ve acostumbrándote a verme, querida.
-Vete al infierno.-Le dije bastante enfadada.
-Yo también me alegro de verte.-Me dijo Rebecca irónicamente.
Se dirigió a la puerta y se fue.Me dirigí al baño y me encerré en una de las puerta.
-¡Hija de puta!-Grité mientras daba puñetazos a la pared.-¡Eres mi hermana como no puedes tener sentimientos hacia a mi! ¡Maldita hija de puta!
Emily escuchó golpes que venían del los servicios.Se dirigió a los baños y tocó a una de las puerta.
-¿Amy,eres tú?-Me preguntó.
Emily escuchó mi respiración bastante agitada.Pasaron segundos y empecé a llorar.
-Amy, por favor, ábreme la puerta.-Me dijo bastante preocupada.
Le abrí la puerta mientras que yo estaba tirada en el suelo y con las manos en la cabeza.Ella se agachó al lado mía.
-¿Qué te pasa, Amy?-Me preguntó preocupada-¿Ha tenido que ver con esa mujer que ha entrado en el bar?
-Sí...Es mi hermana...-Le dije entre lágrimas.-Ella me borró la memoria cuando tan solo tenía unos seis años y al verla hoy me han venido todos los recuerdos de golpe.Ni siquiera me ha echado de menos, ni siquiera le importo...
-¿Ella también es vampira,verdad?
-Sí, lo es.Yo sé que ella en realidad no es así, ella tiene sentimientos solo que no quiere sentir.Prefiere ser odiada.No me pienso rendir asta llegar en el día en que vuelva a ser como antes.Una parte de ella no es así...
Emily me abrazó mientras me consolaba.
-Si te vuelve a molestar le digo a Jared que haga algo.Tiene armas contra vampiros.Incluso en el sótano hay una habitación para encerrar a vampiros.Es una habitación donde si los vampiros entran una vez no pueden salir a no ser que tu les dejes.
-No quiero matarla, quiero que vuelva a ser como antes, pero aun así, eso me sirve para algún día.Gracias por todo, Emily.
Me levanté del suelo me sequé las lágrimas y ambas nos volvimos al bar a trabajar.

viernes, 4 de mayo de 2012

Capítulo 14: Rebecca.







Me puse a mirar a ambos lados.Me calmé un poco por todo lo que me contó mi abuelo.Jamás me pude imaginar que mi abuela también era vampira.¿Cuántas sorpresas me iba a llevar más? ¿dónde iba a ir mi abuelo ahora? Mi madre me dijo que no le reviviese y no le hice caso,¿cometí un error?
-Tengo que irme a casa,me estoy empezando a encontrar mal.
Les dije a todos con mala cara mientras que ellos insistieron en acompañarme a casa.Fuimos caminando hasta llegar a casa mientras que yo iba pensando y pensando en como iba a reaccionar mi madre sobre al haber revivido a mi abuelo,¿y si me echaba de casa o simplemente se cabreaba conmigo? Creo que cometí un error al revivirlo.Apenas le conozco,ni siquiera me acuerdo de él cuando era pequeña.Solo lo sé por fotos que me enseñaba mi madre.Lleguemos a casa y me despedí de ellos.
-Bueno,hasta mañana.Siento haberme puesto así es que...
-¡No mujer,no lo sientas!-Me interrumpió Katy-Es normal que te ayas puesto así.Tu no sabías esto de tu abuela.
-Lo sé...-dije con desgana-¿dónde vas a ir ahora,abuelo?
-No te preocupes de eso,Amy.Sé exactamente a donde voy a ir.-me dijo mi abuelo con una pequeña sonrisa.
-Está bien.Hasta mañana,chicos.
-Amy,si quieres que esté contigo me llamas y llegaré enseguida.-Me dijo Óskar mientras me abrazaba.
-Lo sé.-Le abracé mientras sonreía.
Entré en casa y mis padres estaban haciendo la cena,les saludé y subí a mi habitación.Cogí los cascos de escuchar música y mi Mp4 y me puse a escuchar música.Sonaba "The kill" de "30 seconds to mars" me tumbé en la cama y cerré los ojos.Aún seguía pensando a donde fue mi abuelo y que estaría haciendo.No sé porque pero notaba un mal presentimiento.O quizás no era nada.Se me pasó por la cabeza aquellos momentos en los que no era vampira aquellos momentos en los que podía sentir todo.A veces me gustaría volver a sentirlo,otras no tanto.Yo antes era una chica bastante débil,no sabía como defenderme y acababa o llorando o simplemente enfadada.La gente me ha juzgado millones de veces sin conocerme,y eso era lo que más me molestaba.Hoy en día la gente te pone etiquetas como por ejemplo:"La pija" "La friki" "La rara"  "La gótica" "La emo" etc.Si esa gente no ponen etiquetas,no son nadie.La gente que se mete en las vidas de los demás no tienen vida propia.Me han llamado de Friki,rara,gótica,emo incluso murciélago.¿Murciélago porqué? ¿porque me gusta más la noche que el día? ¿ o porque salgo solo de noche? Yo nunca he sido como las demás chicas que ves hoy en día.No soy ese tipo de chicas que van nada más a enrollarse con tíos o emborracharse o simplemente fumar marihuana.En los estudios nunca he sido muy lista,me esforzaba pero no tanto.Yo era normal,con mis amigos en el instituto y pasándolo bien,no soy la típica chica popular del instituto que se va burlando de todo el que ve.¿Qué tenga el pelo negro y me maquille los ojos ya tengo que ser gótica o emo? La gente te juzga últimamente por como te vistes,te maquillas ,la música que escuches o te peinas.A mi me juzgaban por tener estilo propio y vestía como me salía de ahí abajo.Antes me dolía esos insultos,ahora,ya no siento nada.Y me gusta,me gusta el ver que ahora cuando la típica chica zorra de instituto me insulta y yo le sonrió sin afectarme en absoluto lo que me digan,la cara que pone merece la pena.Ahora,no me afecta el que dirán de mi ni el que pensarán.Si yo estoy en boca de todos,sinceramente me alegra.Si hablan a mis espaldas,me alegra,es señal de que estoy por delante.Me han traicionado millones de veces las amigas que tenía antes.Y eso me ha hecho más fuerte.Me dejaron de lado,como a un perro tirado en la calle...Esas no eran amigas,las amigas no se traicionan ni se manipulan, las amigas se ayudan.Una amiga no es aquella que cuando la dejan tirada recurre a ti porque se ha quedado sola,no.Una amiga jamás te deja tirada por otras.siempre está contigo.Esas "amigas" que yo tenía me ponían verde cuando yo no estaba,me criticaban,me insultaban,vamos,me llamaban de todo,¿qué clase de amigas eran esas? Eran puro veneno.Ahora,el karma se los devolverá algún día.Por zorras que han sido.Y con Zorras me refiero a que iban nada más que a enroyarse con tíos,vamos,lo que hacen las típicas zorras.Que ejemplo más bonito le darían sus hijas a sus madres,¿que pensarían sus madres de ellas?.Emborrachándose,fumando marihuana,porros...¿qué futuro van a tener? ¿qué va a ser de ellas en un futuro si se están auto-destruyendo? Y no lo digo solo yo,lo dice un millón de gente.Que hagan lo que quieran con sus vidas.Por mi como si se matan.Jamás sentiré pena por aquellas personas que un día me traicionaron y me hicieron daño.Puede sonar rencoroso,pero soy así.Cuándo pides perdón,aunque lo pidas el daño está hecho...Tu rompes un vaso de cristal,me pides perdón y ¿el vaso como sigue? roto,sigue igual nada ha cambiado.Por más que pidas perdón el daño está hecho.Y yo en mis 16 años me han traicionado muchísimo,me han juzgado,criticado,insultado...Y me he hecho fuerte,me hice fuerte antes de ser vampira.Sinceramente,debo dar las gracias a "amigas" que un día lo fueron y me traicionaron,como ya he dicho,gracias a ello me he hecho muchísimo más fuerte.
-¡Cariño a cenar!-me dijo mi madre.
-¡Voy,mamá!
Me quité los cascos y bajé a cenar.Ayudé a mi madre a poner la mesa y empecemos a cenar.
-Mamá.Quiero preguntarte algo.
-Claro,dime.
-¿La abuela es vampira también? 
-Sí.-Bajo mi madre la mirada.
-¿Cuántas cosas más me tienes que contar?
-Tal vez tenga que contarte algo más...pero dame tiempo,dame un día para poder contártelo.-dijo mi madre con la voz entrecortada.
-Por favor,no me asustes.
-Tranquila.No te asustes.
Seguimos cenando y terminé de cenar.Subí a mi habitación y me quité el pantalón vaquero y me puse los pantalones del pijama que eran de cuadros.Me quité la camiseta básica azul y empecé a buscar mi camiseta del pijama.
-joder,¿dónde la he dejado?-dije buscando la camiseta entre los cajones de mi armario.
-¡Fiu,fiu!-hizo óskar un leve silbido mientras se reía.
-¡Joder!-¿Cómo has entrado?-Le pregunté mientras me tapaba con la camiseta para que no se me viese el sujetador.
-Por tu ventana.-Me sonrió-¿Porqué te tapas?
-¿Eh..? Pues...porque...esto...me da vergüenza.
-Soy tu novio,algún día te tengo que ver en sujetador,tonta.-Siempre me insulta con insultos cariñosos.
-Ya...pero...¿Puedes mirar para otro lado asta que me ponga la camiseta del pijama?
-Que tonta eres.Además,ya te vi un día,aquella vez que me quedé a dormir en tu casa.
-¡Calla! girate mientras me cambio.
Se giró.
-¿Estás mirando verdad?
-¡No!-En realidad si estaba mirando de reojo.
Mientras me ponía la camiseta del pijama Óskar apareció por detrás y me acarició la cintura.
-¡Buh!
-¿Qué te tengo dicho sobre los sustos?
-Nada, cariño.-Se rió.
-¿Nada?
-Vale, ya no te asusto más, pero es que es divertido verte la cara que pones.
Le cogí del cuello y le empujé contra la cama mientras me tumbaba encima de él.
-Como te asuste yo, verás lo que es un susto-Le sonreí.
-Uh, me gusta.
-A mi me gustas tu, precioso.


Mientras tanto con mi abuelo,Bill.
Bill,tocó a la puerta de mi abuela.Esperando a que abriese el estaba bastante entusiasmado por volver a verla.Mi abuela se dirigió a la puerta y la abrió.
-¿Sí?
-Hola,Caroline.-le saludo mi abuelo sonriendole-
-Oh dios mío...Bill...¿eres...tú?-dijo mi abuela con la voz entrecortada sin poder apenas hablar y con lágrimas en los ojos
-Sí.Soy yo,aquí me tienes.
Mi abuela se lanzó a él mientras le abrazaba bastante fuerte y lloraba.No se podía creer que estaba de nuevo con él.
-Oh dios mio,te he extrañado tanto...todas las noches soñando con tu presencia,notando que estabas cerca mia y estás aquí,justo a mi lado.
-Ey,mujer,no llores que ya estoy aquí.-Se le calló una lágrima a mi abuelo mientras la abrazaba.-Oh,Caroline,te he hechado tantísimo de menos...no te haces la idea.
-Pasa,por favor,y cuentame donde has estado todos estos años.-Le ofreció a que entrase en casa.
Ambos se sentaron en el sofá mientras mi abuela le miraba asombrada al ver que estaba de nuevo a su lado.Caroline preparó un poco de té y le ofreció una taza a Bill.
-Cuéntame,¿quién te ha revivido y dónde has estado?
-Me ha revivido...Amy,nuestra nieta.
-¿Amy?-preguntó mi abuela sorprendida-
-Sí,Amy es vampira también.
-Lo sé.Me lo dije Elisabeth,nuestra hija.
-Bueno-siguió contando mi abuelo-He estado encerrado en un ataúd,con cadenas y ya sabes,una daga clavada para que no resucitase.Estaba en la pared de una casa bastante antigua y tétrica.
-¿En un pared?-Preguntó mi abuela.
-Sí,dentro.Estaba en un hueco,tapado con ladrillos y cemento,dentro habia una habitación que era donde yo me encontraba.
-Alguien te mató,¿te acuerdas de quién fue?
-Me acuerdo perfectamente,como si fuese ayer.-dijo mi abuelo con un tono de rabia y odio.


Mientras estaba tumbada en la cama abrazada a Óskar el me acariciaba el pelo.Para mi era la mejor sensación del mundo estar abrazada a el toda la noche.
-Me ha dicho mi madre-comencé a hablar-que me tiene que contar una cosa pero que le de tiempo.
-Vaya,tiene mala pinta.¿Qué crees que puede ser?
-Pues la verdad no tengo ni idea.Ultimamente me oculta muchas cosas,espero que esta vez no sea nada grave.
-¿Y si lo es?-me preguntó-
-Si lo es,supongo que me cabrearía mucho y no creo que pueda confiar más en ella.
-Es tu madre,Amy.No deberías cabrearte con ella,si te ha ocultado cosas tal vez sea por tu bien.
-Lo sé,pero no sabes lo que es que cada día averigues algo nuevo por tu cuenta y luego saber que ha sido tu madre la que te lo ha ocultado,es una mierda.
-No te preocupes,tonta,igual no es nada grave.
-Eso espero.-suspiré-.
Óskar me dijo que tenía que irse,se había hecho bastante tarde y sus padres le regañarían.Se despidió dándome un largo beso y saltó por la ventana.Cerré la ventana y me acosté en la cama.Al cabo de varios minutos me quedé dormida.
-Elisabeth,¿estás segura que le quieres contar esto a Amy?-decía mi padre a mi madre que estaban en su habitación.
-Jack,sino se lo cuento jamás podre vivir con esto.-dijo mi madre preocupada-.
-¿Y si se cabrea con nosotros por a verle ocultado algo así?
-Tiene motivos para hacerlo,pero por lo menos se lo habría contado y me habría quitado este gran peso que llevo encima durante bastante tiempo...
Mi padre abrazó a mi madre.
-¿Sabes que te quiero,no?
-Lo sé,mi amor.Yo también te quiero.


A la mañana siguiente...
Me desperté y me levanté de la cama,eran las 9:30.Me puse mis zapatillas de andar por casa azules y bajé para abajo.Mi madre preparaba el desayuno,le abracé por detrás y le dí un beso en la mejilla.
-Buenos días mamá.
-Buenos días,cariño.-Me sonrió mi madre.
Me preparé un vaso con leche y cogí una magdalena.Me senté en la silla y empecé a desayunar.
-Que raro-dijo mi madre-¿los vampiros pueden desayunar comida normal?
-Sí.-Reí.-pero es como si no desayunases nada.Ya sabes,me gusta más lo otro.
-¿La sangre,no?
-A si es.
Mi madre se sentó a mi lado y se puso a desayunar.
-¿Papá ya se ha ido a trabajar?-le pregunté-.
-Sí.Hace una hora o así que se fue.
-Mamá,no quiero ser pesada pero...¿qué es eso qué me tienes qué contar? Apenas he dormido bien esta noche por ese tema.
-Cariño...No sé como vas a reaccionar cuando te cuente esto,igual te cabreas conmigo,pero tienes razones para hacerlo.
-Joder,mamá,me estás asustando.-Le interrumpí.
-¿Quieres que vaya directamente al grano o te lo cuente más detallado?
-Cuéntamelo más detallado.
-Verás,cuándo tú tenías diez años,había una chica de dieciocho años,y esa chica era...Tu hermana.
-¿Mi hermana?! mamá yo no tengo hermanas.
-Sí,tienes una hermana,Amy.
Hubo una pausa de silencio mientras yo reaccionaba sobre lo que me estaba contando.
-¿Cómo que una hermana? ¿Está muerta? ¿Ha muerto?
-No,se fue.Tu hermana es vampira,como tú,Amy.Se llama Rebecca,te borró la memoria a los diez años para que nunca más te acordases de ella y pensaras que eras hija única.Pero no es así.Tu hermana Rebecca era mala,asesinaba a gente,mataba por gusto.Ella no es buena.
-¿dónde está ahora? ¿ y porqué me borro a mí la memoria y a vosotros no?
-No lo sé,cariño.Se marchó por su cuenta y jamás supimos de ella.Hicimos todo lo posible para encontrarla pero no había rastro de ella.Tal vez te borró a ti la memoria para que no sufrieses y hicieras todo lo posible para encontrar a tu hermana.No entiendo el porqué a mi y a tu padre no nos la borró.
-¿Y como era?
-Te parecías mucho a ella.Ella tenía el cabello negro como tú,el flequillo hacia un lado,alta, de ojos castaño claro y su piel también era algo pálida.
-¿Crees que algún día volverá?-Le pregunté algo triste-.
-No creo que vaya a volver,si no ha venido en seis años que han pasado no creo que vuelva ahora.Hay algo que tengo que contarte sobre ella también.Ella mató a tu abuelo.
-¿Le mató ella? ¿porqué?-dije sorprendida.
-No lo sé,Amy.-dijo mi madre algo triste.-Ya te he dicho que era peor que el veneno.
Terminé de dasayunar y subí a mi habitación a vestirme.Cogí unos pantalones cortos vaqueros claros y una camiseta básica turquesa y me vestí.Me puse mis converses negras y me peiné.Bajé a abajo y le dije a mi madre que salía un rato a dar una vuelta.No hacía sol,porque al anterior día estuvo lloviendo bastante y hoy estaba nublado a sí que no había ningún problema en achicharrarme.Últimamente hace muy mal tiempo por aquí.Me dirigía a casa de mi abuela,sabía que mi abuelo se encontraba allí a sí que tenía que hablar con él.Llegué a la casa y toqué a la puerta.
-Hola,Amy.-me saludó mi abuela y me dio un abrazo.
-Hola abuela.-Correspondí el abrazo mientras sonreía.
-Pasa,por favor.
Pasé y vi a mi abuelo sentado en el sofá viendo la televisión.
-Abuelo,tengo que hablar contigo.
-¿Sobre qué?-Me preguntó mi abuelo-
-Sobre Rebecca,mi hermana.
Mi abuelo se incorporó en el sofá mientras me hacía un lado para sentarme.
-¿Qué quieres saber,Amy?
-Ella te mató ¿verdad?
-A si es.Imposible poder olvidarlo.¿Cómo es que sabes que tienes una hermana llamada Rebecca?
-Me lo acaba de contar mi madre y la verdad aún sigo bastante sorprendida.
-Verás-comenzó a contarme mi abuelo.-La noche antes de que me matase estábamos teniendo una discusión.Le dije que no podía dejar su familia y marcharse así como así.Ella me empezó a gritar y a decirme que no era quién para obligarle a quedarse.Entonces le grité y le dije que era su abuelo y era quién para obligarle.Entonces,ella quiso echar a correr pero la agarré del brazo para que no se fuera.Le dije que por favor no hiciese esto.Pero no me hizo caso,me empujó.Ella sacó una daga que tenía en el bolsillo y me amenazó diciéndome que si la volvía a tocar o a obligarle a quedarse me la clavaba sin pensárselo dos veces.Yo sabía que no me la hincaría a sí que la volví a agarrarla del brazo e impidiendo que no se fuera,pero claro,estaba equivocado y me la incó.Mientras mi rostro se iba poniendo gris como la piedra caí al suelo,muerto.Luego,al a verme tu revivido me encontré que estaba en esa casa,donde ella me escondió y encerró.
-joder,sinceramente es una hija de puta.
-Ten cuidado,Amy.Puede aparecer en cualquier momento y hablar contigo o quizás no quiera solo hablar.
Abracé a mi abuelo.
-Gracias por avermelo contado,abuelo.Me alegra que estés aquí ahora.
-A mi me alegra también el poder estar con todos vosotros.-Sonrió mi abuelo mientras me abrazaba.


Por de noche:Hora 20:00
Tenía que ir a trabajar al bar Fresh blood así que me dirigí hacía el bar.Mientras caminaba notaba como si alguien me estuviese persiguiendo miré a ambos lados para asegurarme que había alguien pero no había nadie.¿Porqué sentía eso?  
-Que raro-me decía a mi misma.
-"Amy"
Escuché una voz cerca de mi oído pronunciar mi nombre,me giré rápidamente pero allí no había nadie.La voz era suave,cálida y de mujer.¿Era mi hermana o no era ella? ¿Qué cojones estaba pasando?. Me dirigí rápidamente al bar y entré.Salude a Jared y Emily y me puse el delantal negro.
-Tía,que raro-le decía a Emily.-Mientras me dirigía al bar llevaba todo el camino escuchando como una voz de mujer susurraba mi nombre.
-¿En serio?,joder,que cosa más rara.A mi me daría cague escuchar eso.-Empezó a reírse.
-Pues yo iba acojonada.-Me reí.
Empecé a atender a los clientes la noche iba bastante bien estuve un rato trabajando asta que me tomé un pequeño descanso y me senté en la barra esperando a que viniesen más clientes para atenderles.Cogí la pequeña libreta que tenia en el bolsillo del delantal y me puse a dibujar tonterías porque me aburría.
-¿Te aburres,eh?-Me dijo Jared riéndose.
-Pues sí,no viene nadie ahora.
-Ya vendrán.
Pasaban los minutos y entró una mujer por la puerta.Se dirigía a mi pero yo no presté atención a quien entro ya que estaba entretenida pintando.Me tocaron el hombro por detrás,me giré y la vi.
-Hola,hermana.-Me dijo Rebecca.
-¿Re...Rebecca?-dije con la voz tartamudeando y alucinada.
-A si es.-Me sonrió.

miércoles, 25 de abril de 2012

Capítulo 13: En estado de Shock.



Mientras mi madre se echaba la mano a la frente y lloraba yo la miraba sin entender el porqué no me quiso contar lo de mi abuelo.Estaba esperando una respuesta de mi madre mientras le miraba.
-Por favor,mamá te pido que me lo cuentes.Estoy harta de que me ocultes cosas.-Le dije mientras me dirigí a ella.
Mi madre hizo un gesto para que me sentase a su lado en el sofá.Me senté a su lado mientras le miraba.
-Si no te lo he contado-Empezó a hablar mi madre.-ha sido porque no quería que supieses que tu abuelo era un vampiro que también se alimentaba de sangre.Nunca supimos como se convirtió ni quién le convirtió en vampiro,solo sé que fue una noche a un bar y volvió como vampiro.Tenía unas marcas muy profundas en el cuello,como colmillos clavados.En esos tiempos sabíamos que había casos de vampiros en esta ciudad y por desgracia,tu abuelo era uno de ellos.
-¿La abuela lo sabía?-Le pregunté.-
-Sí,la abuela lo sabía.
-¿Le matasteis vosotros?
Mi madre me miro y bajo la mirada mientras se le caían las lágrimas.
-Nosotros no le matemos, lo mataron.
-¿Mataba a gente?
-Sí.
-Pero mamá,los vampiros tienen que alimentarse.¿No hechas de menos al abuelo?
-Claro que lo hecho de menos,cariño pero era vampiro...¿como crees que íbamos a vivir con algo así?
Le dí un abrazo a mi madre y un beso en la mejilla mientras me levantaba del sofá.
-La próxima vez no me ocultes cosas como estás.-Le sonreí.-
-No cometas ninguna locura,Amy.
-¿Locura? ¿A qué te refieres?
-Ha revivir a tu abuelo.
-¿Qué pasa si lo hago?
-Quién sabe lo que puede pasar...
Me quedé callada mientras miraba a mi madre.Cogí las llaves de casa y salí de casa.Empezó a llover bastante y a mi se me olvido el paraguas en la casa donde estaban todos .Empecé a correr mientras se me iba mojando el pelo cada vez más y la ropa.
Mientras corría y corría para llegar a la casa donde estaba mi abuelo me encontré a Jhon que venía hacía a mi.Empezó cada vez mas a llover,había truenos y estaba cayendo una tormenta.
-¿dondé te habías metido? te he estado buscando-dijo Jhon que estaba empapado por la lluvia.
-He ido a hablar con mi madre sobre lo de mi abuelo.-Le dije hablando un poco alto porque apenas se escucha mi voz por la tormenta y los truenos.
-¿Y que te ha dicho?-Me preguntó él-
-Que mi abuelo mataba a gente inocente para poder alimentarse.Lo que ella no comprende es que todo vampiro tiene que alimentarse para poder sobrevivir.Me ha dicho también que fue convertido en vampiro una noche que se fue a un bar a tomar algo y volvió a casa así y que no se me ocurra revivirlo.
-¿¡Y lo vas a revivir?!-dijo Jhon forzando la voz también por la tormenta que apenas se escucha nuestras voces.
-¡Creo que sí!
-¿¡Estás segura?!
-Es mi abuelo.Claro que sí.
Empezamos a correr los dos hacia la casa.
-¿Y si tu abuelo es malo qué?-Me preguntó mientras corríamos-
-Me encargaré yo misma de volver a matarlo.
Lleguemos a la casa y entremos.Fuimos al agujero donde nos estaban esperando los demás.Estaban sentados en el suelo esperándonos con el ataúd abierto.
-Creo que voy a revivirlo.-Les dije cogiendo aliento por el cansancio.-
-¿Segura que quieres revivirlo?-Me preguntó Óskar.-
-Segurísima.-Me escurrí el pelo por la lluvia y la camiseta también.
Me acerqué a el ataúd mientras me agachaba a él.