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Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
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"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

jueves, 27 de septiembre de 2012

Capítulo 21: Un bar con buen rollo.





No podía más, sentía como se me iba la vida de nuevo una vez más.
La cara se me quemaba, los brazos me ardían, sabía que para mi este era el final.Lo único que escuchaba era la risa de Nick de fondo.Pensaba en lo mucho que aún me quedaba por saber de mi hermana, por intentar conseguirla de nuevo, lo mucho que quería a mi familia y en lo feliz que le haría ver volver de nuevo a Rebecca algún día y allí me estaba muriendo quemada sin poder reaccionar, sin poder levantarme, sin ninguna lágrima más que poder llorar, sin un grito de dolor que dí a cada segundo que pasaba, ¿qué estaba pasando? ¿Por qué nadie me ayudaba? ¿Era este el final para mi?
Me sentía sola, pensaba si Nick le había matado a todos y yo faltaba la última en morir quemada.
Justo después sentí como unos brazos me rodeaban el cuerpo y me cogían, pude notar como me colocaban la capucha y las gafas de nuevo.Abrí los ojos e intenté mirar la cara de la persona que me cogió, era Erick, pude ver su pelo larguíto negro y sus ojos marrones con un tono color verdoso mirándome.A continuación me tumbó dentro del coche, me quitó las gafas de sol mientras me daba golpecitos en la mejilla para que reaccionase, me estaba hablando, veía su boca moverse, pero veía mi alrededor todo borroso, abría los ojos y los volvía a cerrar intentado poder ver.Poco a poco fui recuperando la vista y miraba a mi alrededor, como sino supiese donde estaba.

-¡Amy, amy!-Me seguía dando golpecitos Erick en la mejilla.

-¿No me he quemado, verdad?-Me temblaba la voz al hablar.
Erick suspiró aliviado
-Por segundos, si no te hubiese cogido a tiempo ya hubieses sido sólo cenizas.No te preocupes de las heridas que tienes ahora mismo, si te quedas en el coche y no te da la luz esas heridas desaparecerán, se te curarán en sólo segundos.
-Está bien, ahora mismo me duelen...¿y mi hermana, dónde está?
-Con Nick, intentando que le devuelva el colgante, si él se niega tendremos que hacerlo por las malas.Quédate en el coche y no salgas, por lo qué más quieras, no salgas.-Se le notaba preocupado a Erick al hablar.
-Vale, vale, no saldré, tranquilo.
-Te conseguiremos el colgante, no te preocupes.

Erick cerró la puerta del coche y fue caminando de nuevo a la casa de Nick.Volvió a entrar y allí estaban,  él con una sonrisa en su rostro.

-Te vuelvo a repetir que me des el colgante, Nick.-Le decía Rebecca.
-¿Y si me niego?
-Tendré que quitártelo por las malas.
-¿Tú?-Nick echó una carcajada.

martes, 11 de septiembre de 2012

Capítulo 20: Mi colgante.





Por el amor de Dios...Esa mujer estaba muerta.
Cuando vi la cara de esa mujer noté enseguida que estaba muerta, me entró tanto miedo que me paré en la siguiente parada con aquel chico, pude ver en los ojos del chico que estaba tan asustado como yo pero él me dijo: "Bájate conmigo en esta parada y por lo que más quieras no mires a la gente que está sentada detrás."¿sabía él algo que yo no sabía? me dijo que estudiaba medicina  y que presentaba claros indicios de rigor mortis, pero no me solía fiar de nadie últimamente, quizás me estuviese mintiendo o quizás me equivocaba.
Era tan extraño... pero había tantas cosas extrañas últimamente que ya me parecían como el pan de cada día.
¡Maldita sea, estaba cansadísima! por un momento pensaba que era un sueño, que me había dormido en el autobús y me había pasado mi parada, pero no, estaba jodidamente despierta y esto era la pura realidad.¿Quién se iba a imaginar que casi de madrugada se iba a encontrar a una mujer muerta en un autobús? por supuesto, yo.
Esa misma noche desconfiaba un poco de aquel chico, pero en sus ojos no me hizo dudar que estaba asustado.

-¿Llamar a la policía?.-Le pregunté al chico que no conocía de nada.

-Sí, esos malditos no pueden llevarla muerta por ahí, deberíamos llamar a la policía ¿no crees?
-Sí, claro que sí, pero estoy muy cansada.-Le decía poniéndome una mano en la frente.-Acabo de salir de trabajar y solo quiero llegar a casa y tirarme a la cama.-Suspiré.
-Lo comprendo, ¿quién no se iría a dormir a estás horas? pero imagínate por un momento que esa chica eres tú y tus padres están desesperados buscándote, intentado localizarte y tú estás muerta, te llevan unos hombres por la ciudad como si estuvieses borracha.
-Lo sé, si tienes razón pero ¿por qué no vas tú a la policía? tengo que irme a casa y mis padres deben estar muy preocupados.
-Estás siendo un poco egoísta.
-¿Perdona?-alcé una ceja.
-Veo que no te importa mucho que unos malditos psicópatas lleven a una muerta por la ciudad que a saber que harán con la pobre.
-¿Y cómo dices que te llamas?-Le pregunté con seriedad.
-¡Oh! perdona que no te haya dicho mi nombre, que estúpido soy.-Rió bajo.-Me llamo Nick, Nick Lekker. ¿Y tú eres?
-Amy, Amy Smart.-Le respondí.
Al decirle mi nombre y mis apellidos puso una cara de la cual me pareció sospechoso.Alzó ambas cejas y puso una sonrisa de lado.