.

.
.

Seguidores

Datos personales

Mi foto
Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
Traductor
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!

Comparte esto.♥

Compartir
"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

jueves, 27 de septiembre de 2012

Capítulo 21: Un bar con buen rollo.





No podía más, sentía como se me iba la vida de nuevo una vez más.
La cara se me quemaba, los brazos me ardían, sabía que para mi este era el final.Lo único que escuchaba era la risa de Nick de fondo.Pensaba en lo mucho que aún me quedaba por saber de mi hermana, por intentar conseguirla de nuevo, lo mucho que quería a mi familia y en lo feliz que le haría ver volver de nuevo a Rebecca algún día y allí me estaba muriendo quemada sin poder reaccionar, sin poder levantarme, sin ninguna lágrima más que poder llorar, sin un grito de dolor que dí a cada segundo que pasaba, ¿qué estaba pasando? ¿Por qué nadie me ayudaba? ¿Era este el final para mi?
Me sentía sola, pensaba si Nick le había matado a todos y yo faltaba la última en morir quemada.
Justo después sentí como unos brazos me rodeaban el cuerpo y me cogían, pude notar como me colocaban la capucha y las gafas de nuevo.Abrí los ojos e intenté mirar la cara de la persona que me cogió, era Erick, pude ver su pelo larguíto negro y sus ojos marrones con un tono color verdoso mirándome.A continuación me tumbó dentro del coche, me quitó las gafas de sol mientras me daba golpecitos en la mejilla para que reaccionase, me estaba hablando, veía su boca moverse, pero veía mi alrededor todo borroso, abría los ojos y los volvía a cerrar intentado poder ver.Poco a poco fui recuperando la vista y miraba a mi alrededor, como sino supiese donde estaba.

-¡Amy, amy!-Me seguía dando golpecitos Erick en la mejilla.

-¿No me he quemado, verdad?-Me temblaba la voz al hablar.
Erick suspiró aliviado
-Por segundos, si no te hubiese cogido a tiempo ya hubieses sido sólo cenizas.No te preocupes de las heridas que tienes ahora mismo, si te quedas en el coche y no te da la luz esas heridas desaparecerán, se te curarán en sólo segundos.
-Está bien, ahora mismo me duelen...¿y mi hermana, dónde está?
-Con Nick, intentando que le devuelva el colgante, si él se niega tendremos que hacerlo por las malas.Quédate en el coche y no salgas, por lo qué más quieras, no salgas.-Se le notaba preocupado a Erick al hablar.
-Vale, vale, no saldré, tranquilo.
-Te conseguiremos el colgante, no te preocupes.

Erick cerró la puerta del coche y fue caminando de nuevo a la casa de Nick.Volvió a entrar y allí estaban,  él con una sonrisa en su rostro.

-Te vuelvo a repetir que me des el colgante, Nick.-Le decía Rebecca.
-¿Y si me niego?
-Tendré que quitártelo por las malas.
-¿Tú?-Nick echó una carcajada.

Rebecca le dio una patada en el estomago a Nick haciendo que este se estrellase con una estantería llena de libros.La estantería se le cayó encima, pero Nick se volvió a levantar, levantando la estantería.Con una sonrisa en su rostro dijo:
-¿Y la pequeña Amy como está? ¿Ha muerto ya?-Comenzó a reírse de nuevo.
-Escucha tío, dame el colgante o sino tendré que quitártelo por las malas, me estás cabreando.-Le dijo Erick.
-Inténtalo.-Le desafió.
-Oh, con que esas tenemos, ¿no?
Erick se acercó a Nick mientras a continuación le agarraba del cuello, apretando con mucha fuerza, Nick le dió una patada a Erick mientras le empujaba haciendo que cayera encima de una mesa de madera del salón y la rompiese en dos.Nick rompió una pata de madera y se sentó encima de Erick para clavarsela en el corazón, Erick agarraba con fuerza el puño de Nick evitando que se la clavase.
-¿Quién es el qué va a morir ahora?-Le decía Nick.
-¡Eso ya lo veremos!-Le contestó.
Nick seguía intentado clavárselo casi estaba apunto, tras unos segundos después la afilada pata de madera comenzó a rozar el pecho de Erick haciendo que se rajase y comenzara a salir un poco de sangre.Erick utilizaba todas sus fuerzas pero Nick iba ganando, un poco más y se la clavaría.
Rebecca no sabía que hacer para evitar que se la clavase, comenzó a mirar a su alrededor y miró la mesa de madera rota, se acercó y ella también rompió una, a continuación se acercó a Nick y se la clavó en la espaldas.Nick dió un grito de dolor mientras se apartaba de encima de Erick.
-¡Maldita zorra!-Le gritó.
La piel de Nick comenzó a ponerse de un color piedra mientras no se podía mantener ya casi en pié.Rebecca le quitó el colgante del cuello a Nick.
-Te dijimos que o por las buenas o por las malas, tú mismo lo has querido así.-Le dijo Rebecca mientras le miraba.
Nick cayó al suelo totalmente muerto.
-Ignorante...-Rebecca suspiró, se cruzo de brazos unos segundos y cerró los ojos, los volvió a abrir y miró a Erick.-Vámonos de aquí.-Empezó a caminar hacia la puerta de entrada.
Erick se levantó del suelo y también camino detrás de ella, le agarró del brazo haciendo que Rebecca se girase.
-Tampoco hacía falta que lo matases.Yo no tenía ninguna intención en matarle, tan solo asustarle un poco y que me devolviese el colgante.
-Tú eres tú y yo soy yo.Si no hubiese matado a ese hijo de puta tarde o temprano volvería amenazándome otra vez con la misma historia del colgante y lo que le debía y el muy cabrón ha estado a punto de matarte, tengamos mejor la fiesta en paz ¿no crees?
-Sé que ha estado a punto de matarme pero...
-¿Pero qué, Erick?-Le interrumpió.-Mi hermana ha estado a punto de morir quemada, ¿sabes el problema que tendríamos si él siguiese con vida?
-Tienes razón...
-Sé que la tengo y ahora volvamos al coche.

Ambos caminaron hasta el coche de Erick.Yo estaba tumbada en el asiento de atrás, evitando que me rozase algún rayo de sol.Vi como se acercaban ambos, el rostro de Rebecca parecía enfadado.Me preguntaba si había muerto Nick, o si lo había dejado con vida, ¿por qué venía Rebecca con esa cara? me preguntaba mientras le miraba.

Ambos se subieron en el coche, Erick arrancó el coche y Rebecca me lanzó el colgante a la cara.
-Toma tú estúpido colgante.
-¡Ay!-Me quejé.-¡Me has dado en la nariz!-Me incorporé mientras me colocaba de nuevo el colgante.-¿A qué viene esa cara, Rebecca?
-Si no fueses tan inocente no hubiese pasado nada, ¿cómo puedes confiar en alguien que no conoces y bajarte en la primera parada que ves? haber si creces de una vez, niña.
-¿Perdona? ¡se subieron al autobús unos tíos súper raros que iban arrastrando a una mujer como si estuviese borracha y esa mujer estaba muerta! luego Nick me dijo que por lo que más quiera me bajase en la siguiente parada y no mirase a esos tíos de atrás, ¡¿Cómo quieres que reaccione en ese momento si estaba asustada?!
-¡Pues no te dejes fiar por alguien que no conoces!
-¿Por qué eres tan mal follada?
Justo cuando dije eso Erick echó una carcajada tan fuerte que me hizo escapar una pequeña risa mientras le miraba.
-¿Qué es lo que te ha hecho gracia, Erick?-Le dijo Rebecca con su peculiar cara de enfado.
-Qué tiene razón, siempre tienes esa cara de "mal follada", como si odiases a todo el mundo.-Se seguía riendo.
-Odio a todo el mundo.-Le contestó ella.
-Eso explica tu cara de "Mal follada".
-Si sigues diciéndome eso te meteré mi puño por tu boca tan a dentro que llegaré a cogerte las tripas y arrancártelas ¿de acuerdo?
-Es la cosa más rara y espeluznante que me han dicho nunca.
Rebecca echó una pequeña risa.
Me gustaba ver que se reía con todo esto, Erick parecía contento de yo no me hubiese quemado en ese momento, sin embargo Rebecca no lo trasmitía mucho, pero yo sabía que ella en el fondo me tenía mucho cariño y se alegraba que no me haya muerto, para algo somos familia, de la misma sangre, siempre hay cariño aunque ella se niegue a mostrar sus sentimientos.Si no me quisiera no hubiese echo todo esto por mi, aunque ella diga que lo hace por ella, sin embargo, yo no puedo negar que la quiero mucho, es mi hermana ¿cómo no la iba a querer aunque nos haya echo todo esto?
Estaba deseando contárselo todo a mis padres, decirle que no se dieran por vencidos, que yo con mis propias manos conseguiré a Rebecca, cueste lo que me cueste.
Estaba últimamente tanto fuera de casa con el trabajo y todo que apenas tenía ocasiones de contárselo todo a mis padres.
Me guardaba tantas cosas que necesitaba contárselo a ellos.

-¿Te llevo a casa, Amy?-Me preguntó Erick.

-Sí, gracias.
Tras un rato en coche llegamos a casa. Rebecca se quedó mirando la casa por la ventana del coche, estaba con los ojos totalmente abiertos, le entró nostalgia e incluso se le nublaron los ojos, miré su cara y parecía triste.No quise decirle nada, prefería que se quedase callada mirando la casa en la que un día estuvo allí, que se diese cuenta en lo mucho que la extraña, en lo mucho que nos extraña a todos.Me limité a estar unos minutos en silencio, observando a Rebecca.Erick se quedó extrañado al ver que no me bajaba del coche y giró la cabeza para mirarme.
-¿No vas a bajar?-Me preguntó.
-¡Oh!, Emm...sí, claro.
Abrí la puerta para bajarme del coche y una vez que estaba afuera la cerré.Me despedí de ellos con mi mano derecha y acto seguido vi como se alejaban.Eché un leve suspiro, me giré para entrar en casa y me di cuenta que mi mochila de cuero blanco no la llevaba a mis espaldas.Las llaves de casa las tenía adentro.Me dejé la mochila en casa de Rebecca cuando tuve que ponerme la sudadera que cogió Erick de su habitación.
-¡Mierda, mi mochila!
Toqué a mi puerta con cuatro suaves golpecitos.Escuché esa dulce voz de mi madre de fondo decir "voy" A continuación mi madre abrió la puerta.
-¡Por Dios, Amy! ¿Dónde has estado? te he estado llamando al móvil muchas veces y no me lo cogías, me tenías a mi y a tú padre muy preocupados.Siempre me haces lo mismo.
-Lo siento mucho mamá, ha sido una larga historia...
-¿Una larga historia? pues ya me puedes estar contando todo, rápido.
-Mi mochila está en casa de mi hermana.
-¿Rebecca?-Preguntó extrañada.
-Vamos a sentarnos en el sofá y te lo explicaré todo mejor.

Llamé a mi padre que estaba en la cocina y nos sentemos los tres en el sofá. Empecé a hablar y a explicarle todo lo de mi hermana, todo lo que me había pasado en el autobús, lo de mi colgante, lo de que Emily es una bruja, más bien empecé a contarle todo. Ellos me escuchaban muy atentos, prestándome atención a cada palabra que decía.Necesitaba contarle todo lo que me había pasado en este año como vampira. Les contaba desde el momento que fui convertida en vampira hasta la primera vez que vi por primera vez a mi hermana.A mi madre se le escapaba alguna que otra lágrima cuando le hablaba de Rebecca y mi padre aunque es más duro de llorar y de expresar sentimientos se le notaba en la mirada muy triste, yo si tuviese una hija de la cual no quiere saber nada de nosotros también me sentiría así.

Me sentía bien al contarle todas las cosas que habían pasado y que no había tenido tiempo de contarles por el trabajo.Para mi mis padres lo son todo, como piensa cualquier otra persona.Pero me han apoyado tanto con esto de ser vampira...
Al principio ni siquiera se lo tomaron bien, pero ahora es como si fuese como antes, una humana.
Quizás no se lo tomaron bien por el tema de mi hermana, tendrían miedo de que yo también les dejase, pero yo jamás abandonaría a mi familia.
Cuando terminé de contarle todo los detalles, las cosas que habían pasado, hubo un silencio entre nosotros.

-Y no os preocupéis, por que si hay algo que he aprendido es a nunca rendirme por lo que realmente quiero conseguir.Lucharé por lo que realmente quiero, y lo que quiero es que mi hermana vuelva a esta casa y va a volver, os lo aseguro.Mientras tanto dejármelo en mis manos.

-¿Estás segura de esto, Amy?-Me preguntó mi padre.
-Más que segura, papá.
-Ojalá lo que dices se haga realidad, cariño.-Me dijo mi madre.-Me gustaría poder hablar con tu hermana.
-Y lo harás, te lo prometo.-Le abracé.
-Por cierto, a noche llamó Jhon.-Me dijo mi padre.
¡Maldita sea, se me olvidó por completo llamar a mis amigos! estaba tan ocupada con el tema de mi hermana más tener que trabajar en el bar que apenas tenía tiempo de quedar con ellos.Sucedían tantas cosas constantemente que ni siquiera podía llamarles y preguntarles como estaban.No he sabido nada de Katy durante un tiempo, ni de Jhon, ni del estúpido de Edward que según él decía que había cambiado. ¿Qué había sido de ellos? 
Me sentía como una mala amiga, ¿cómo no me pude acordar de ellos? 
-¿Jhon? ¿Qué quería?
-Pregunto que donde estabas, si estabas bien y que por qué ya no le llamabas.
-Soy un desastre...
Me acerqué al teléfono de casa y marqué el número de Jhon, me lo sabía de memoria.
Esperando a que me contestase, que por lo visto tardaba más de lo normal, por fin costestó.
-¿Jhon?
-Estás llamando al número de tu mejor amigo que no has llamado ni preguntado como estaba.Él se ha sentido como una mierda, pensando que ya le habías echo el vacío, está muy enfadado con Amy Smart, deje su mensaje después de la señal. Piiiii.-Jhon y su constumbre de fingir ser un mensaje de voz cuando está enfadado.
-Comprendo que estés enfadado...comprendo que todos estéis enfadados, pero me ha sulgido muchos problemas últimamente, apenas he tenido tiempo de llamaros, ni he tenido tiempo de quedar, tengo varios problemas, asuntos que tengo que prestar atención, más el trabajo...
-Podías haberme llamado solo para decirme: "Oye, Jhon, que no podemos quedar por un tiempo, tengo varios asuntos que atender, te llamaré cuando pueda" ¿ni siquiera eso?
-No he tenido tiempo, te lo juro, lo siento muchísimo...cuando salgo del trabajo voy con las intenciones de llegar a casa y tirarme a la cama y a esas horas tú no estás despierto. Comprendeme, si te pones en mi lugar tampoco podrías.
-Comprendo que tengas trabajo, pero me ha molestado que ni siquiera me has avisado de todo esto. Me pensaba que ya ni querrías verme, como eres vampira y eso pues quizás ya ni querrías verme...
-¡No digas tonterías, Jhon! que sea vampira no implica que desprecie a los humanos, yo me considero una humana aunque no lo siga siendo.Comprendo que estés enfadado, yo también lo estaría, sé que aveces soy un completo desastre. Entonces...¿me perdonas?
-¿Cómo no te voy a perdonar, tonta? pues claro que te perdono, pero la próxima vez avisa.
-Claro, no te preocupes, esta vez lo tendré en cuenta.-Suspiré aliviada.-¿Y Katy, cómo está?
-Katy se ha ido de vacaciones a Tokyo.
-¿¡Tokyo?! no me ha dicho nada de que se iba...no me ha llamado ni nada...
-Porque se pensaba lo mismo que yo, Amy.
-¿Está enfadada, verdad?
-Quizás preocupada de vuestra amistad, lo que menos quiere es perderte.
-¿Y ella como lleva esto de ser vampira?
-Me dijo que lo llevaba bien, y que no te preocupases.Se lo dijo a sus padres y todo fue al principio mal, pero tardo su tiempo en que lo aceptasen, como a ti.
-Soy un desastre, joder. ¿Y Edward, que ha sido de él?
-de él no sé nada, no sé si sigue aquí o se marchó, si se marchó mejor, se volvió un completo capullo.
-Te llamo luego, Jhon, intentaré hablar con Katy y explicarle todo.
-Vale, hasta luego.
Colgué el teléfono y me senté en el sofá.Me quedé pensando en lo mucho que me importaban ellos como para perderlos por esto, y más a Katy, que ha sido como una hermana para mi.Se marchó de vacaciones a Tokyo y ni siquiera sabía cuando volvería.Tras unos minutos pensando y pensando en lo mal que me he comportado y en lo mal que me sentía decidí dar un paseo por la calle.Mi madre me preguntó que donde iba ahora, que ya mismo iba a hacer la cena.Le respondí que volvería para la cena, necesitaba aire para despejarme.Ya era de noche, estaba oscureciendo.
Las veces que me he cabreado con Katy ha sido pequeñas peleas de niñas, tonterías que en tres minutos volvíamos a la normalidad, pero que se haya cabreado por esto, o que esté preocupada de nuestra amistad me preocupaba a mi aun más.
Mientras caminaba vi un bar que parecía tener buen ambiente, había gente y decidí entrar.Se escuchaba buena música, sonaba el grupo de Taylor momsen, "The pretty reckless" y estaba sonando una de sus canciones que me encanta "Cold blooded", decidí entrar.
El bar era grande, tenía dos billares, había gente jugando, pasándolo bien, el ambiente tenía buen rollo, del que a mi me gustaba. Fui a la barra y me senté en una de las sillas.El camarero tenía muchos tatujaes por los brazos y  la verdad molaba bastante sus tatuajes.En su cabeza llevaba un pañuelo negro al rededor, no pude ver si tenía pelo o no, más bien creo que era calvo o se rapaba una de dos.Aparentaba más de veinte años, yo le pondría unos veintiocho o treinta, me quedé observando sus tatuajes.
-¿Quiere tomar algo, señorita?.-Me preguntó sonriendo.
Parecía simpático.
Yo no bebía, no solía beber alcohol, quizás cuando hay una fiesta, boda o cumpleaños, pero no solía beber alcohol muy a menudo, de echo apenas me gustaba.
-Sí, Ron, por favor.-Le dije al camarero.
-Vaya, pareces muy joven para beber alcohol, ¿no?.-Se rió mientras me preparaba la bebida.
-A esta edad ahí muchos que beben alcohol, dentro de nada cumpliré los diecisiete, pero eso ya no importa.
-¿Cómo que no? más quisiera tener yo tu edad.-El camarero me sirvió la bebida.
-Sé porque lo digo.-Le sonreí.
-Vale, chica misteriosa.-Me devolvió la sonrisa.
di un trago a la bebida y puse cara de asco.El camarero empezó a reírse.
-Nunca has probado el Ron, ¿verdad?
-Más o menos.-Le respondí.

Esa misma noche bebía mi vaso de Ron mientras me hundía en mis pensamientos, por más que pensaba y pensaba más me comían los nervios.Me vinieron recuerdos de cuando me rompieron el corazón en pedazos, no quería recordar su nombre jamás, ni mencionarlo pero ahí está, en mi memoria.Ese sentimiento que te viene cuando recuerdas algo que no quieres recordar, ese sentimiento cuando recuerdas que te rompieron el corazón.Lo pensaba y lo pensaba una vez más, ¿hice bien al matarlo? me preguntaba mientras le daba de nuevo un sorbo a mi vaso.No podía evitar preguntarme constantemente esa pregunta sin respuesta, no quisiera recordar nunca más ese día en el que me dijo que quedásemos en el parque, teníamos que hablar.Una vez que fui allí me esperaba la peor noticia del mundo, esa frase, esa maldita frase que dijo..."Todo lo que hemos vivido ha sido una mentira, todo lo he hecho para robarle las bolsas de sangre humana y la de vampiro a Jared"

Odiaba recordarle, me daba asco, sentía nauseas cuando le recordaba.Había otra pregunta que me preguntaba una y mil veces...Si el dijo que todo lo hizo para robarle las bolsas de sangre a Jared, ¿cómo sabía él que yo acabaría trabajando en su bar? tan extraño todo, tantas preguntas que tenía en mi cabeza y ya estaba muerto.Pero me sentía bien, me sentía bien saber que ya no está aquí.Si tenía que averiguar algo de él sería con los contactos que mantuvo él, si quería saber algo de él, sería así.Pero ya no me importaba saber nada más de él, ya me daba exactamente igual, sólo quería centrarme en mi hermana y en la situación que tengo pendiente con Katy.
Acabe pidiendo copa tras copa, bebiendo y bebiendo, sin importarme qué, acabé completamente borracha.Jamás me había bebido tantas copas, ni jamás me había puesto borracha de esa manera.A mi derecha tenía a un chico que estaba tomándose el también una copa, le miré y el también me miro.

-Vaya, no me había fijado de la preciosidad que tengo al lado.-Me dijo sonriendo.

-¿No te ha pasado nunca que te sientes como una mierda?-Le pregunté al chico notándose al hablar que estaba completamente borracha.
-Constantemente.
-Pues así me siento, soy un desastre, tengo tantos problemas que acabo comiéndome la cabeza.
-¿Problemas? una chica como tú no debe de tener problemas, disfruta la vida, mujer, que eres muy joven.Si te dijese los problemas que tengo yo...
-Oh, pues contémonos nuestro problemas, guapo.
Al lado del bar había una tienda de comestibles, Erick pasaba por ahí a comprar algo de comida para su casa que se le había acabado.Decidió echar primero un vistazo al bar que tenía buen rollo.Se asomó por la ventana y se quedó bastante extrañado, no se podía creer que era yo la que estaba sentada en la barra hablando con un desconocido, yo apenas solía hablar con desconocidos.
-No, esa no es Amy.-Se dijo así mismo.
Justo cuando se fijó bien miró si llevaba el colgante y pudo ver que sí.
-¡Maldita sea!
Erick entró en el bar se dirigió a mi mientras miraba la copa que estaba bebiendo.
-¿Qué haces aquí, Amy?
-Bebiendo un poco.-Me reí, el pudo notar en mi forma de hablar que estaba completamente borracha.
-¿¡Estás borracha?!-Se sorprendió.-
-Un poquito.
-¿¡Qué estas bebiendo?!-Cogió el vaso y le dio un trago.-¿¡RON?! ¡Si tú no bebes!
-Oh, te voy a presentar a mi amigo.-Me levanté del asiento y noté como  la cabeza me daba vueltas.Erick me agarró para que no me trompezase.-Este es...como se llame.
-Hola, tío.-Le saludo el chico.
-disculpe las molestias, aveces ella no sabe ni donde tiene la cabeza.
-No importa.-Le sonrió el chico.-Suele pasar.
-Rodea tu brazo sobre mi hombro.-Me dijo.
Rodeé mi brazo por su hombro mientras el me agarraba con su brazo la cintura.Salimos del bar y empecemos a andar.
-¿A qué ha venido esto, Amy?
-Soy una imbécil, una gilipollas y una estúpida.No he llamado a mis amigos durante días y días, hace mucho que no les veo y para colmo mi hermana es una imbécil.Me pregunto cuando me volví tan fría...
-No te volviste fría, la vida como vampiro es dura  y lo que te está pasando a ti con tu hermana es complicado.
-¿Por qué siempre cuidas de mi?
-Por que mi deber es protegerte, para algo soy tu creador.






4 comentarios:

  1. Buenas, he estado leyendo tu blog y tienes ciertamente madera para continuar adelante, te escribo no solo para admirar tu buena disposición y blog que, aunque en mi opinión algo cargado, realmente único y especial.

    Te ofrezco pasarte por el mío no solo a observar o comentar, si no, llegado el momento publicar.

    http://www.facebook.com/LaHoraCapicua

    http://lahoracapicua.site11.com

    Un lugar donde escribir para describir, soñar, narrar y opinar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Asfare! muchísimas gracias por tu comentario, la verdad, con este tipo de comentarios me dan fuerzas para seguir adelante. No sabes cuanto me alegra que de verdad te guste mi blog y que te parezca único y especial. Ahora mismo me paso por el tuyo y le hecho un vistazo. ¡Un beso!

      Eliminar
  2. Bueno como ya te había prometido estoy aquí! He intentado no leer el capítulo para no desvelar nada, hahaha, pero bueno alcanzaré pronto los capítulos, un besazo, cielo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, hermosura! espero que te guste. <3
      Un beso!

      Eliminar