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Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
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"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

lunes, 8 de octubre de 2012

Capítulo 22: La fiesta.




Recuerdo esa noche, ahogando mis penas en el alcohol como si no hubiese un mañana. Bebía tanto, tanto que estaba completamente borracha, jamás bebí así en mi vida como bebí aquella noche. Hundiéndome en mis pensamientos una y otra vez, comiéndome la cabeza más de lo normal, bebía y bebía sin importarme qué, pero, ¿qué solucionaba emborrachándome? 
Me comporté de una manera estúpida esa noche, tan estúpida que me hacía gracia. Eran tantos problemas los que tenía que estaba agobiada. Llevaba 24 horas sin dormir, y esa misma noche tenía que trabajar en el bar de Jared.  Erick y yo caminábamos hasta mi casa, Erick me agarraba con su brazo la cintura por si me caía hacia los lados. Siempre me ha protegido, en cuanto menos me lo esperaba ahí estaba él, protegiéndome. Era algo que me gustaba de él, saber que siempre que me pase algo me ayudaría, saber que siempre iba a estar ahí cuando necesitase algo, me hacia sentir...bien.
-No eres mi padre para que siempre me protejas.
-Como si lo fuera, ¿sabes la gilipollez que has hecho esta noche?
-¡Dejame en paz!-Le dí un pequeño empujón y andé caminando sola hasta el punto en que me tropecé y me caí.
-¡Amy!-Erick corrió hacia mi y me levantó del suelo.-¿Por qué eres tan cabezota? estás completamente borracha, intento llevarte a casa , que te acuestes en la cama que lo necesitas y ni siquiera me dejas.
-¡Yo no estoy borracha, imbécil!
Erick empezó a reírse mientras me volvió a coger de la cintura, yo rodeé mi brazo por sus hombros de nuevo.
-Lo que tú digas, señorita.
-Además eres un imbécil, no me cuentas nada, no sé nada de ti, no sé donde vives, por más que te lo repito no te saco nada, no seas tan misterioso que no te pega. Seguro que eres un violador de esos, como seas uno de esos te retuerzo el cuello.
-¿No crees que estás hablando demasiado?
-Sí, ¿y qué mas da?-Me reí.
-Si fuera un violador no tendría el detalle de llevarte a casa y que descanses un poco. Si fuera un violador te estaría arrancando la ropa aquí mismo, imagínate tú el resto.
-¿Me estás queriendo decir que tienes deseos sexuales conmigo, Erick?
-¡Amy, por el amor de Dios, no! 
Empecé a reír a carcajadas.
-Será mejor que vayamos a casa rápido. No quiero hablar con una persona que está totalmente ebria.
-¿Bebes?
-Si, si bebo, pero sé controlarme no como tú. 
Caminamos, caminamos y llegamos a casa. Erick llamó a la puerta y a continuación mi madre abrió. Se quedó totalmente extrañada al ver a Erick, no le había visto nunca. Mi madre me miró fijamente observando por que tenía esa cara e iba agarrada de Erick.
-Buenas noches, Elisabeth.
-Buenas noches, perdona que no sepa quién eres pero, ¿tú nombre es?

-Soy Erick, Erick Sullivan, su hija está un poquito ebria, ¿le importa si la llevo a dormir?
Mi madre se sorprendió al ver que el chico que me llevaba agarrada era Erick sullivan.
-¡¿Borracha?!, la hemos estado esperando para la cena y no ha venido, ya decía yo que tardaba más de lo normal.
-Yo mismo le he regañado y por eso mismo la he traído aquí, hay veces que ni ella misma sabe donde tiene la cabeza, pero si le soy sincero tiene sus motivos para estar así. Sus amigos se enfadaron con ella, estuvo un tiempo que no les llamó y en parte tiene sus motivos para no poder hacerlo, su hija es totalmente una luchadora y está haciendo todo lo posible para conseguir a Rebecca. No tuvo tiempo de llamarles por el tema de Rebecca y ella misma ha acabado bebiendo y bebiendo esta noche, está agobiada con todo esto.
-Comprendo, la verdad no debería regañarle por esto, tiene sus motivos para estar así, comprendo que esté así, pero quizás debería darle una pequeña charla de lo que ha hecho.
-Gracias por no regañarle, habla con su marido para que también lo sepa. ¿Me invita a pasar y poderla llevar a su habitación?
-Claro, pasa.
Ambos empezamos a subir las escaleras hasta mi habitación me volví a tropezar así que Erick me llevó en brazos. Entramos en mi habitación y me tumbó en la cama acto seguido cerré los ojos, me moría de sueño. Erick estaba siendo totalmente un caballero esa noche. Salió de mi habitación y bajo la escaleras, cuando se dirigía a la puerta para irse mi madre le paró.
-Espera.-Le dijo.-¿Eres tú el que convirtió a Amy en vampira?
-Sí, así es.
-Me ha hablado de ti, tenía curiosidad por conocerte.
-Pues ya me conoce.-Le sonrió.
-¿Le importa si le pregunto algo?
-No, claro que no.
-¿Conoces a mi hija Rebecca?
-Sí, fue ella quien me dijo que convirtiese a su hija en vampira, más bien fue una orden que debía cumplir, desde ese día llevo arrepentido de haberlo hecho.
-Gracias por responder con total sinceridad a mi pregunta.
-No hay por qué darlas. Buenas noches.
Erick se marchó, mi madre hablo con mi padre sobre lo que había pasado esta noche, él no se mosqueó, pero si le pareció una completa tontería que me emborrachara, la bebida no solucionaba nada, pero comprendía por que lo hice. Como mi móvil y mi mochila estaban en casa de Rebecca tendría llamadas perdidas de Jared, me esperaba la peor bronca al día siguiente. Tenía que llamar a Katy y solucionar las cosas, pelearme con ella me sentaba fatal, no solía estar bien durante el día si nos pasaba algo, hasta que no solucionásemos el problema yo no podía estar tranquila. 
Al día siguiente me desperté en mi cama, vestida con la ropa de diario y con un terrible dolor de cabeza. Me incorporé e intenté levantarme de la cama, dí un pequeño gemido de dolor mientras me levantaba. Dios, me encontraba tan mal... 
Me levanté y caminé hasta el piso de abajo, me dirigí a la cocina y mi madre y mi padre estaban sirviendo el desayuno.
-Buenos días, cielo.-Me dio mi padre un beso en la mejilla.-¿Aun estás vestida? ¿No te pusiste el pijama a noche?
Me miré la ropa y me fijé que seguía con mi ropa de diario, me quedé confusa e intenté recordar que hice a noche. Me aparté un mechón de la cara y me lo coloqué tras la oreja, tenía el pelo revolucionado. 
-Ya decía yo que si me encontraba así de mal era por algo.-Suspiré.- A noche me emborraché, ¿verdad?
-Sí, te trajo a casa un tal Erick.
-Oh...¿Os dije algo fuera de lo normal?
-A nosotros no, pero quizás a ese chico sí.-Me dijo mi madre con una pequeña risa.-Cuando se está borracho uno suelta lo primero que se le viene a la cabeza. No te preocupes, no te vamos a regañar por esto.
-¿Crees que he podido llegar a ofenderle?
-Hablalo con él cuando le veas.
-Está bien.
-También deberías hablar con tus amigos, me lo ha contado Erick.
-Sí, hablé con Jhon, lo solucioné con él pero con Katy aún no. 
-Hmm, bueno, Katy es tu mejor amiga, lo entenderá todo lo que está pasando.
-Eso espero.-Le sonreí a mi madre.
-Venga, desayuna y luego te das una ducha, ¿vale?
-Claro. Gracias por no regañarme, ni castigarme.
Me puse a desayunar y cuando terminé me dirigí a las escaleras para ir a mi habitación. Al lado de mi habitación tenía un cuarto de baño. Entré primero en mi habitación para coger la ropa interior y la ropa de diario que me pondría hoy. Me dirigí al armario y cogí unos pantalones vaqueros de pitillo y una camiseta de manga larga blanca. No hacía ni frío ni calor, pero mejor era abrigarse por si acaso luego a la noche hacía algo de fresquito. Cogí la ropa interior de un pequeño cajón que tenía mi armario abajo. Puse toda la ropa encima de la cama para cuando volviese a vestirme. Me dirigí al baño, cerré la puerta y me empecé a quitar la ropa para meterme en la ducha. Cuando me quité toda la ropa la eché en una pequeña cesta que había para la ropa sucia. Me metí en la ducha y le dí al grifo. Esperé a que se calentara un poco el agua, la puse templada. Una vez que ya estaba templada me empecé a duchar. Mientras me duchaba pensaba una y otra vez en que pude decirle a Erick a noche. ¿Le dije algo fuera de lo normal? ¿Hice algo fuera de lo normal? me preguntaba mientras me echaba el shampoo en la cabeza. 
Terminé de aclararme el shampoo y echarme el acondicionador. Salí de la ducha, cogí mi albornoz azul claro y me lo puse. Cogí también una toalla para la cabeza y secarme el pelo. Me la coloqué en la cabeza mientras intentaba secarme un poco el pelo y que no estuviese tan mojado. Cuando estaba mi pelo húmedo me quité la toalla y la volví a colocar en su sitio. Cogí el peine del cajón y me empecé a desenredar el pelo. Terminé y me volví a dirigir a mi cuarto para ponerme la ropa interior y la ropa de diario. Me quité el albornoz y lo dejé a un lado para volver a llevarlo a su sitio. Me puse la ropa interior, más el sujetador y empecé a vestirme. Me coloqué los pantalones de pitillo y la camiseta blanca. Me puse mis zapatos preferidos, unas converses negras, tenía varías de ellas pero las negras eran mis favoritas. Cuando ya estaba vestida volví al baño a llevar el albornoz de nuevo. Lo coloqué en su sitio y bajé de nuevo abajo para llamar a Katy por teléfono.
Cogí el teléfono de casa y marqué el número de Katy. Esperé a que contestase y por fin contestó.
-¿Sí?
-Katy...
-¡Amy, Oh Dios mio! ¿Qué tal estás?
-Quiero pedirte perdón, por no haberte llamado estos días, ni a ti, ni a Jhon. Estoy muy liada, más el trabajo apenas he tenido tiempo de llamarte, por eso, quiero pedirte mil disculpas y que sepas que lo que menos quiero es que tú y yo estemos muy distantes. No quiero perderte por nada del mundo.
-Cielo, tú a mi nunca, nunca me vas a perder. Sí que es verdad que hemos estado un poco distantes últimamente y me he preocupado de que ya no fueses la misma Amy que conocí cuando era tan solo unas cría. Si estabas ocupada estos días lo comprendo, y encima tienes que trabajar y todo, sé que llegas cansada a casa. No pasa nada, no tienes que perdonar nada, somos las mismas que antes. Lo importante es que tú sigas siendo la misma Amy Smart que cuando conocí, por que yo sigo siendo la Katy Williams que tú conociste. ¡Ah! y una cosa que se me olvidaba, te quiero mucho.-Me dijo esa ultima frase con una pequeña risa, tan adorable.
-Siempre has sido la única que ha sabido comprenderme, siempre. Yo también te quiero mucho, muchísimo. ¿Cuándo vuelves de Tokyo?
-En un par de semanas estoy allí, siento no haberte avisado cuando me fui, ya sabes, pensaba que te habías olvidado de mi.
-Jamás me olvidaría de ti. 
-Ni yo de ti, ni aunque fuese una viejecita de 90 años, nunca me olvidaría de ti.
Ambas nos reímos.
-Ni yo de ti tampoco, pero digamos que viejecitas no vamos a ser. Oye, ¿sabes por curiosidad que ha sido de Edward?
-¿Edward? ahora que lo preguntas no he sabido nada de él desde hace un tiempo. A mi no me ha llamado ni nada, ¿crees que se ha ido de la ciudad?
-Lo más probable es que sí. Es raro que no haya llamado ni nada para despedirse.
-Cierto, es bastante raro. A saber que habrá sido de ese. Bueno, cielo, me tengo que ir.
-Vale, hablamos pronto. ¡Te quiero!
-¡Y yo!
Colgué el teléfono. Me sentía tan bien al solucionar las cosas con Katy. Sonreía al saber que ya estábamos bien, suspiraba aliviada. Pero había otra cosa que me quedaba por solucionar; pedirle una disculpa a Jared por faltar a trabajar. Así que le dije a mis padres que me iba al bar de Jared a hablar con él. Primero cogí un poco de dinero para un taxi y que me llevase al bar. Salí a la calle y paré al primer taxi que se me cruzó, me subí en el y el hombre me pregunto:
-¿A donde, señorita?
-Al bar Fresh Blood, por favor.-Le contesté.
Unos minutos en taxi y por fin llegué al bar. Le dí la propina al taxista y me bajé del coche. Entré en el bar y vi a Jared atendiendo a una mesa. Era una pareja, me dirigí a él y le pregunté:
-¿Puedo hablar un momento contigo, por favor?
-Sí, un momento.-Me dijo Jared con una sonrisa en su rostro. No parecía cabreado.
Le llevó lo que pidieron la pareja y me hizo una señal para que le siguiese a la barra. Le seguí y me senté en una de las sillas mientras que el apoyaba sus codos en la barra mientras me miraba.
-¿Qué pasa, de qué quieres hablar?
-Bueno, a noche no vine a trabajar, comprendo que me echarás la peor bronca de mi vida así que estoy preparada para ella.
-No, mujer, no te voy a regañar.
-¿No?-pregunté algo sorprendida
-No. A noche me vino un chico de cabello un poco largo, creo que dijo que se llamaba Erick. Me lo contó todo, Amy, no te preocupes, sé por lo que estás pasando. No te preocupes, que no te voy a regañar.
-¿En serio? ¡qué alivio! 
Jared se rió.
-Si necesitas ayuda, con lo que sea, ya sabes que me tienes a mi y a Emily.
-Lo sé.-Le sonreí.
-Por cierto, esta noche no voy a abrir, me tomo la noche libre así que vosotras también. Vamos a dar una fiesta en mi casa, ¿quieres venir? Emily vendrá. Puedes traerte a algunos de tus amigos si quieres, no me importa, contra más gente más ambiente.
-¡Claro!-dije con alegría-iré encantada, me gustan las fiestas. ¿A qué hora?
-Sobre las nueve. Entonces, ¿te veo allí?
-Por supuesto. Bueno, tengo que irme. Me dejé mi mochila en casa de mi hermana y he de ir a recogerla.
-¿Tú hermana? por lo que tengo entendido esa mujer es peligrosa. Ya sabes que no me gustan los vampiros, y menos si son algo... cabrones.
-Entonces, ¿no te gusto yo?
-Tú eres un caso aparte, pequeñaja. Contigo no puedo ser malo, de echo me pareces una chica muy adorable.
-Me alegra oír eso.-Le sonreí con dulzura.-¡Nos vemos a la noche!
-¡Hasta la noche!

Salí del bar y empecé a caminar hasta la casa de mi hermana. Tras unos largos minutos andando por fin llegué. Toqué al timbre y como de costumbre Hector, su mayordomo, me abrió. No me explicaba como Rebecca se podía permitir un mayordomo. 

-¡Qué sorpresa, señorita Amy! pasa, por favor.
-Gracias.
Entré en su casa y me dirigí al salón, Rebecca no estaba allí, me pareció raro no verla en el salón ya que siempre estaba en él.
-La señorita Rebecca está en su dormitorio. ¿Le llevo hasta él?
-No, no, gracias.-Le sonreí.-Ya voy yo sola.
-Como quiera, señorita, si necesita algo, ya sabe donde encontrarme.
Hector se dirigió a la cocina como de costumbre. Empecé a caminar por ese largo pasillo, buscando la habitación de Rebecca, pues la casa era enorme. Por fin encontré su habitación, la puerta estaba entre abierta y dí dos golpecitos en ella.
-¿Puedo pasar?-dije asomando un poco la cabeza.
Rebecca estaba tumbada en su cama, leyendo un libro. Sin levantar la vista me dijo:
-Pasa.
Entré en su habitación y me quedé parada enfrente de ella. Rebecca me miró con una sonrisa sarcástica y me dijo:
-¿Tú entras como Pedro por su casa, no?
-Sólo vengo a recoger mi mochila, me la dejé aquí por error. 
-Ah, sí, tú mochila. Está ahí, encima de mi escritorio.
Miré en su escritorio y mi mochila estaba ahí, no pareció que me hubiese registrado ni nada.
-¿Me has quitado algo?-dije mientras me dirigía a por mi mochila.
-No, tranquila. No había nada interesante en ella que pudiese coger.
Cogí mi mochila y me la puse a mis espaldas. Me dirigí a la puerta para irme.
-Por cierto.-dijo Rebecca.-¿Qué se supone que hace una niña como tú por las noches? ¿No vas a cazar humanos?
-¡No!, no soy como tú. Esta noche tengo una fiesta.
-¿Una fiesta? ¡Me encantan las fiestas! suele haber mucha gente, bailando, bebiendo y por supuesto mucha gente de la que alimentarse. Hmm, sólo de pensarlo se me hace la boca agua, ¿a ti no?
-¡Tú no estás invitada! ¡Ni se te ocurra venir!
-Tranquila, no voy a ir a fiestas de críos. 
-Si se supone que es una fiesta de críos, ¿qué edad tienes tú?
-Tengo veintitrés años, querida.
-Pues te comportas como una cría.
Rebecca frunció el ceño enfadada mientras que con rapidez se levantaba de la cama y me agarraba del cuello pegándome contra la pared. Me asusté. Rebecca sacó sus colmillos y dio un pequeño gruñido del cual me pareció espeluznante. No me esperaba tal reacción de ella.
-No me hagas cabrear, querida, no me apetece clavarte una estaca. ¿Estamos?
Yo saqué también mis colmillos, ya que apenas los sacaba ni me gustaba. Le dí un empujón mientras que ella caía encima de la cama.
-Tranquila, ya me marcho.-Volví a guardar mis colmillos.
Salí de la habitación de Rebecca y caminé de nuevo por ese largo pasillo. Me dirigí a la puerta de entrada y me fui de su casa. Mientras iba caminando sonó mi móvil, lo saqué de mi mochila. Era un número que no conocía, no lo tenía en mi agenda. Pero decidí contestar.
-¿Sí?
-Hola, Amy, soy Erick.
-¡Oh! Hola, Erick. Justo tenía que hablar contigo. Verás...¿Hice algo a noche que pudo ofenderte?
-No, no te preocupes. Eres muy graciosa cuando estás borracha.-dijo con una pequeña risa.
-No, no es verdad.-Me reí.- ¿Quieres venir a una fiesta?
-¿Una fiesta? 
-Sí, en casa de Jared. Ya le conoces, me lo ha contado que fuiste a noche a hablar con él. Gracias por eso.
-No hay de qué. Claro, iré a esa fiesta. Hace mucho tiempo que no voy a una.
-Pues allí nos vemos.
Volví a casa. Les dije a mis padres que esta noche tenía una fiesta, ellos me dejaron ir. Subí a mi habitación y busqué en mi armario que me pondría para la fiesta. Tenía un vestido negro precioso que apenas había tenido ocasión de estrenarlo, así que decidí ponérmelo esa noche. Lo saqué fuera del armario y lo puse encima de mi cama para luego a la noche ponérmelo. Decidí invitar a Jhon también a la fiesta, total, a Jared no le importaba y era una buena ocasión para poder quedar con Jhon. Cogí mi móvil y marqué su número.
-Hola, Amy.
-Hey, Jhon, ¿quieres venir esta noche a una fiesta?
-¿Una fiesta? ¿de quién?
-De Jared, no le importa quien venga, de echo, me ha dicho que invite a algunos de mis amigos.
-Oh, entonces genial. Me encantaría ir así le conozco mejor. Nos vemos a la noche.
-¡Genial!
Pasadas las horas y la tarde ya era de noche. Me empecé a arreglar, me puse mi vestido negro y me empecé a arreglar un poco el cabello. Me hice dos rizos por las puntas de mi cabello. Me maquillé los párpados con una linea negra, me eché rimel en las pestañas y un poco de brillo en los labios. Me puse unos tacones que me compró mi madre, tampoco tuve ocasión de estrenarlos. Ya estaba lista. Bajé al salón mientras que mi madre me miró y me dijo:
-¡Pero mírate, que preciosa estás!
-Sí, estás preciosa, cielo.-Me dijo mi padre también.
-No me digáis eso, que me sonrojo.-Reí.
-No bebas mucho esta noche ¿eh?-Me dijo mi padre con una risa incorporada.
-Lo tendré en cuenta.-Reí.
Llamaron a la puerta, era Jhon y Erick. Fui a abrir y ambos se me quedaron mirándome.
-¡Wow!-dijo Jhon.-Estás...
-Estás muy guapa, Amy.-dijo Erick.
-Eso mismo quería decir yo.-dijo Jhon riendo.
-Gracias, a los dos.-Les sonreí.-¡Oh! vosotros dos no os conocéis, ¿no?
-No, creo que no le conozco.-dijo Jhon.-Soy Jhon.-Le dio un estrechón de manos a Erick.
-Yo Erick, él creador de Amy, un placer.
-¡Oh! ¿Tú fuiste el que la convirtió?
-Sí.
-Ya podías haberte cortado un poco, ¿no?-Se rió.
-Bueno.-Interrumpí.-¿Nos vamos?
-Claro.-dijeron ambos.

Caminamos y tras unos minutos llegamos a la casa de Jared, ¡vaya! ¡había bastante gente! 

Entramos en su casa y había buena música. La gente se lo pasaba bien, bebían, bailaban... 
Jhon se fue a por bebidas, mientras que se unía a bailar con la demás gente. Se notaba que a Jhon le iba la fiesta. Se lo estaba pasando en grande. Yo estaba con Erick. Tenía una pregunta que se me vino a la cabeza así que decidí preguntarle:
-La primera vez que te vi, cuando me convertiste en vampira en mi propia casa, ¿por qué eras más malo y más...como decirlo, cachondo? por que ahora te veo y no eres para nada el Erick que vi por primera vez.
-Oh, ese es un tema del que quería hablar contigo.-Se rió.-digamos que tuve que darte una impresión de mi que no era la correcta. Ordenes de tu hermana. No podías sospechar que yo no quería convertirte, no quería que fueses vampira. No podía mostrarme triste ni arrepentido, ¿comprendes?
-Comprendo, me alegra saber que este es él Erick que conozco ahora y no él otro que era un pervertido.
-Ya sabes que no era yo.-Me sonrió.
-Lo sé.-Le devolví la sonrisa.
Justo en ese momento de charla con Erick entró por la puerta la persona que menos quería ver en este momento. Rebecca. Todas las miradas de la gente iban dirigidas a Rebecca mientras que yo la miraba totalmente con los ojos como platos. La gente seguía bailando, pero la miraban. Rebecca se unía a bailar con la demás gente mientras que con su peculiar sonrisa sarcástica me miraba. No me podía creer que hubiese tenído el morro de venir y decirme que no vendría a una fiesta de "críos" tenía ganas de matarla. Me dirigí a ella y la agarré del brazo arrastrándola hacia donde no había gente bailando.
-¿¡Qué estás haciendo aquí?!-Le dije muy enfadada.-¡Lárgate!
-Amy, tranquila, solo vengo a pasármelo bien. Confía en mi, solo quiero divertirme. Hace mucho tiempo que no voy a una fiesta, confía en mi.
-¿Cómo sé que puedo confiar en ti?
-Tú tan sólo confía, te doy mi palabra.
Me quedé unos segundos callada, no sabía si podía confiar en ella o no. Algo me decía que no debía hacerlo, pero lo hice. Confié en ella.
-Está bien, pero no hagas ninguna gilipollez.
-Sí, mamá.-Se rió mientras se unía de nuevo a la gente a bailar. Agarró a un chico mientras baila con él.
Me volví a dirigir a Erick y le expliqué que Rebecca estaba aquí. 
-¿Quién le ha dejado entrar?
-No tengo ni idea... no sé quién le ha abierto para que ella entrase.
-Hay que vigilarle haga lo que haga, puede que una de estás personas sea su comida de esta noche.
Jared se dirigió a nosotros mientras que nos traía unas bebidas, nos quedemos charlando con él y lo pasábamos bien. Por un momento se me olvidó que mi hermana estaba aquí. Volví a mirar entre la gente y no la vi. La buscaba con la mirada y nada, no estaba. Justo se me pasó por la mente a Jhon. Oh Dios mio, me esperaba lo peor. Jhon tampoco estaba en la fiesta, bailando con la demás gente como él solía hacer.
-¿¡dónde está Rebecca?!-dije alterada.
Erick también busco a Rebecca con la mirada y tampoco la veía.
-¡Mi amigo Jhon tampoco está!
-¿¡Tú hermana está aquí?!-dijo Jared alterado también.
Los tres busquemos por la casa a Jhon y a Rebecca, corríamos como desesperados y nada, no estaban. Justo decidí salir a fuera de la casa. Y los vi, vi a Jhon con Rebecca, le estaba mordiendo, le había mordido, se estaba desangrando. Corría hacía ellos mientras gritaba el nombre de Jhon. Jared y Erick me escucharon gritar y ellos también salieron detrás mía. 
-¡Me diste tú palabra, Rebecca!-Le grité.
Rebecca estaba con las pupilas totalmente negras, transformada en vampira. Me dio un gruñido mientras mostraba sus colmillos ensangrentados.Toda su boca, incluido su pecho estaba totalmente lleno de sangre, las gotas caían al suelo. Jhon gritaba como si no hubiese un mañana. Justo cuando Erick quiso apartar a Rebecca ella se esfumó, desapareció. Jhon cayó al suelo y Jared lo agarraba.
-¡Hay que llevarlo al hospital, rápido, sino morirá!

8 comentarios:

  1. Holaaa! Aunque parezca imposible, me he leído todos tus capítulos así que creo que me merezco el veintitrés por adelantado e.e hahahha me ha encantado de verdad una auténtica pasada!

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    1. ¿En serio te los has leído? Hahaha, estoy sorprendida, no me imaginaba para nada que te los leerías tan rápido. *-* Justo hoy he publicado el capítulo 22 en cuanto pueda empiezo con el 23. ¡Me alegra muchísimo de que te guste/encante!

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    2. Hahhaha mira tengo dos dones: leer muy rápido y cabrear a mi madrastra. Pero enserio está genial, cielo!
      Si te quieres pasar por mi blog yo encantada de la vida ahhaha pero si quieres cielo:
      http://macherieladyartiste.blogspot.com.es/
      Bueno espero el siguiente esta devora capítulos se muere por saber que pasa

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    3. Hahaha ya me paso por tu blog, de echo, te estoy siguiendo en tus dos novelas. Si te gusta la mía también podrías seguirme, pero sólo si quieres también :3
      Un besote!

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  2. Buff,por fin he conseguido llegar al ultimo publicado hace un tiempo que te sigo y aun no habia conseguido ponerme al día, también espero el 23 ^^
    Por cierto yo también tengo un blog http://perdidaenunmundodelibros.blogspot.com.es/
    Saludos y sigue asi :)

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    1. Awww pues muchísimas gracias por seguirme, preciosa. :3
      Ahora me paso por tu blog y te sigo también. Ah, y me alegro mucho de que sigas mi novela y que también te guste. <3

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  3. Me encantaaa, hace mucho que no actualizas, para cuando el siguiente? (:

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    1. ¡Me alegro muchísimo que te encante!
      Estoy en ello en escribirlo. Me queda poquito, quizás mañana lo publique. Gracias por leerme ¿Tienes blog? sígueme si te gusta el mío. Así cuando publique una entrada te avisará. <3

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