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Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
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"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

martes, 26 de febrero de 2013

Capítulo 28: Las penas que se acumulan en el corazón, pueden transformar a la gente en monstruos de tristeza.


Por primera vez en tanto tiempo me sentía feliz. Sonreía, no podía dejar de estarlo hasta llegar al punto que te duelen los labios de tanto reír y sonreír sin parar. Me salía esa risa estúpida que solía aparecer cada vez que estaba verdaderamente feliz. Echaba de menos la sensación de estar enamorada, de querer a alguien con locura, de amarlo, de estar enamorada hasta las trancas. Esa jodida sensación que tanto deseaba sentirla y que creía que jamás de los jamases la volvería a sentir. Lo que no me resultaba creíble era estar enamorada de Erick Sullivan y ser su novia, sólo de pensarlo me sentía como si nada de esto fuese real, pero era jodidamente real, tan real que lo tenía enfrente mío, mirándome con esos hermosos ojos  marrones-verdosos y esa sonrisa de lado que me mataba. Me agarraba la mano como si se tratase de que me fuese a ir, me acariciaba como si se tratase de algo delicado, me miraba con esos ojos y ese brillo que jamás me paré a mirar antes. Esa sonrisa, joder, su sonrisa...
La noche no podía ir más perfecta. Sin Rebecca merodeando por aquí, sin dar el coñazo, sin nada de problemas, el aire fresco de la noche, la luna, Erick. 
Le miraba a los ojos, y en sus ojos me podía ver reflejada a mi misma. Sus ojos, en los míos, los míos en los de él. Su sonrisa, que instantáneamente me hacía aparecer una sonrisa en mi rostro.
Parados en mitad de la calle, a altas horas de la noche, y yo que no me dejaba de reír con mi risa estúpida de felicidad.
-¿Por qué te ríes, pequeña? -Me dijo con una pequeña risa también.
-No lo sé. -Respondí.- Supongo que estoy lo bastante feliz como para que me provoque reírme sin parar. Es raro.
-No, no es raro, estás feliz. Me gustas más cuando ríes y sonríes que cuando estás seria como habitualmente. -Me dijo mirándome a los ojos y acariciándome la mejilla.
-Supongo que no tenía por lo qué sonreír antes.- Acaricié la mano con la que él me acariciaba. -Ahora tengo algo por lo que sonreír.
-No sabes cuanto me alegra oír esas palabras dichas por ti, es... No puedo expresarlo. ¿Sabes cuánto tiempo llevo sin sentir nada por nadie, y encima tan fuerte y diferente? tú me haces ser diferente y lo que siento por ti me resulta tan fuerte e irreal.-Erick de pronto agachó la vista hacia el suelo.-A veces me arrepiento de haberte convertido en...

-¡No! -Interrumpí.- No. No quiero que te arrepientas, no fue tu culpa. Era una obligación, una orden que debías de cumplir sino querías acabar con una daga clavada en el pecho. Me pongo en tu piel y yo haría exactamente lo mismo. No quiero que digas ni pienses que cometiste el error de haberme convertido en vampira, no lo digas más, por favor.
-Mírate. Sé que en fondo te arrepientes de ser lo que eres, te consideras un monstruo chupa-sangre y asquerosamente asqueroso. 
-Me consideraba, ya no. Una vez que eres lo que eres no te queda otra opción que acostumbrarte, seguir con tu "vida" y ya está. Pero si vuelves a decir que te arrepientes me vas a hacer sentir mal.
-¿Te arrepientes de ser lo que eres? ¿No te arrepientes de ser un monstruo?
Al oír esas palabras le miró fijamente.- Un monstruo no ama, pero eso no quita que los vampiros no seamos monstruos. Algunos vampiros son capaces de llegar a amar como humanos, hay otros que no. Y ¿sabes qué? yo sólo se que te quiero. ¿Arrepentirme? en parte sí y en otra no. Me arrepiento de ver a mis padres envejecer hasta morir, de no poder a llegar a formar una familia como a mi me gustaría, de quedarme siempre joven. Pero no me arrepiento de ser lo que soy porque gracias a ello pude conocer al amor verdadero y que por muy monstruos que seamos, aveces los monstruos también tienen sentimientos por muy pequeños que sean. Dime, ¿Qué no hay más humano que el estar enamorado de alguien hasta las trancas?
A Erick le salió una pequeña sonrisa en su rostro al ver que tenía razón. Permaneció callado y mirándome, acto seguido dijo:
-¿Me has dicho "Te quiero" o he oído mal?
-Has oído perfectamente.
-¿Puedes volver a repetirlo? suena bien dicho de tus labios...
-Te quiero. Te quiero. Te quiero. Y te diré Te quiero todas las veces que haga falta. 
-Te quiero. -dijo él acercándose a mi oído susurrándome suavemente. Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
-También suena bien dicho de tus labios...
derrepente pasó por mi menté Rebecca y me acordé de que Erick hace unos minutos fue a hablar con ella.
-¿Qué te ha dicho Rebecca? no me has contado nada.
-Oh, me has entretenido con tu lado romántico y tus palabras sabias que se me había olvidado por completo contártelo, hermosa. Como bien ya te dije fui a buscarla. Me la encontré en un pub, como de costumbre, dándolo todo. Bebiendo, bailando, bla, bla, bla.-dijo en tono burlón.- La agarré del brazo y la saqué del pub, le obligué a que me contase que fue exactamente lo que te echó en la sangre. Era sangre directamente de la vena, de un cartero. Lo tenía secuestrado e inconsciente en su cocina. La sangre directamente de la vena, como bien ya dije, es más potente que es bolsas de hospital, no es lo mismo. A veces, por beberla demasiado frecuente te puedes volver adicto. Bueno, a veces no, es que te vuelves adicto si la bebes con frecuencia. Me empezó a gritar, yo le grité, empezó a amenazarme, yo le amenacé. Le dije que estaba completamente y jodidamente sola, que mirase a su alrededor, no tiene a nadie, está sola. Nadie le soporta.-Puso los ojos en blanco y dio un suspiro.- La dejé sola en un oscuro callejón, no dijo ni una palabra después de aquello.
-¿Estará bien? 
-Ni idea, supongo que ya estará bien, se habrá olvidado de las palabras que le he dicho, total, ella es así.
-¿Y si comete una locura? 
-Qué lo intente. 
-Me da miedo que haga algo fuera de lugar. ¿Y si realmente está mal?
-Qué razone. Vamos, te tengo que llevar a casa, es muy tarde. Tus padres deben estar preocupados.-Me agarró de la mano y echamos a caminar.
Por el tono de voz que me contestaba Erick respecto a Rebecca, no parecía que le importase. Su sonrisa de pronto no estaba en su rostro, el tono de voz era serio. Comprendía a Erick por el estar así. Pero me asustaba el qué sucedería por dejarle las cosas claras a Rebecca. Quizás razonaba, quizás no. El hecho de pensar que una vez lo intentó matar ¿Por qué no lo intentaría de nuevo? y esa era la pregunta que surgía por mi mente. Conocía a Rebecca lo suficiente para saber que odiaba saber que alguien llevaba la razón y no la llevase ella. Por ese simple motivo me daba que pensar. Ya no sabía si realmente yo le importaba a Rebecca, ó simplemente me veía como a un insecto que cada vez que se le acerca, echa a correr o simplemente lo mata.
-Llámame si te sucede algo, cualquier cosa, da igual si me despiertas en medio de la noche por una pesadilla, voy a estar ahí.-dijo Erick con su peculiar y seductora sonrisa.
-Está bien, te llamaré. -Le devolví la sonrisa. 
Me despedí de Erick y entré en casa. Al ver todas las luces apagadas supuse que mis padres ya estarían durmiendo. Subí las escaleras despacio sin hacer ningún tipo de ruido para no despertarles. Entré en mi habitación, me puse el pijama y me tiré a la cama. 
A la mañana siguiente desperté escuchando la lluvia caer sobre mi ventana. Sonaba más fuerte de lo habitual y se escuchaba casi pegada a mi oído. Me incorporé en la cama y me fijé que mi ventana estaba completamente abierta, de par en par, como cuando alguien la abre para que entre la luz del sol, ó simplemente como cuando alguien ha entrado. La lluvia había empapado el suelo y algunas cosas de mi escritorio, por suerte no le dió al ordenador portátil. Me levanté de un sobresalto de la cama y cerré la ventana. Me pareció completamente extraño encontrarme la ventana abierta de par en par. 
"¿Habrá sido el viento?" pensaba. Pero viento no hacía, solo era lluvia y algo de aire, por lo tanto me quedé completamente confusa. ¿Había entrado alguien mientras dormía? mi habitación estaba en el piso de arriba, por lo tanto no podía subir alguien a menos que sea escalando o a menos que sea un... Vampiro. ¿Pero como un vampiro pudo entrar si nadie le invitó a pasar? de nuevo me empecé a comer el coco y a analizar si me faltaba algo en mi habitación, pero todo estaba completamente normal, nada había cambiado, salvo el pequeño charco que tuve que limpiar y las pequeñas gotas que habían caido junto a mi escritorio.
-Me estoy volviendo loca.- Me reí irónicamente.- Quizás fue solo el viento que ha calmado esta mañana.
Salí de mi habitación y bajé a la cocina a desayunar. Le dí un pequeño beso a mi madre y a mi padre en sus mejillas.
-Buenos días.-dije sonriéndoles.
-Vaya, que pronto te has levantado esta mañana, Amy.-dijo mi padre con una risa incorporada.
-La lluvia me ha despertado. Me he encontrado esta mañana la ventana de mi habitación abierta de par en par, ha sido muy extraño.
-Habrá sido el viento, cielo.-dijo mi madre.
-Sí... habrá sido el viento.-dije por lo bajo.-A noche llegué un poco tarde, no me echéis la regañera, por favor.-Reí.
-Es cierto. Estuviste desaparecida todo el santo día. Pero tranquila, no voy a regañarte ni te vamos a regañar, ¿verdad, Jack?-Le dijo mi madre a mi padre. Mi padre le miró y alzó una ceja.
-Está bien, no te regañaremos, pero no llegues tan tarde a casa, las calles no son ya seguras, Amy.
-Cierto, lo tendré en cuenta.
Cuando terminé de desayunar subí al cuarto de baño de mi habitación que había justo al lado y me pegué una ducha. Al terminar me vestí, me lavé los dientes, me arreglé el cabello y volví a mi habitación. Puede que me estuviese volviendo loca o quizás eran cosas mías pero a mi no me cuadraba que mi ventana la abriese el viento. Tenía un pequeño cierre y recuerdo que yo siempre echaba el cierre por la noche. Pero justo el rato que me quedé pensado desvié la mirada por un momento debajo de mi escritorio, había algo de los más extraño que me pude encontrar en mi habitación. Me puse de cuclillas y lo cogí con cuidado.
-¡Joder!- Exclamé soltándolo de mis dedos.
Era una uña, pero no una uña normal y cualquiera, una uña afilada, muy afilada, como una especie de garra. Era realmente gorda y gruesa. La volví a coger y me la coloqué en la palma de la mano, la miré fijamente observando de qué quién podía ser o de qué. Estaba claro que humana no era.



*     *    *
Erick caminaba hacía el bar de Jared. Sujetaba un paraguas mientras caminaba. La lluvia tarde o temprano empeoraría. Se podían escuchar truenos a lo lejos y la lluvia cada vez pegaba más fuerte. Mientras caminaba se sintió observado, alguien por atrás le estaba siguiendo. Miró de reojo para no espantarlo y pudo ver que era alguien con una cazadora negra y cabello largo. Por como olía supo en seguida que era un hombre. Llevaba colonia de hombre que se podía oler a kilómetros. Erick ando en pasos largos para saber bien si realmente aquella persona misteriosa le seguía. Y así fue, conforme más rápido caminaba más rápido caminaba también aquella persona. Él ya no se fiaba últimamente de nadie, ni  incluso de los de su misma especie. Todo vampiro esconde algo y no todos son buenos. Al examinar mejor el olor de aquél hombre que le seguía pudo notar también que no era humano, por lo tanto era un vampiro, pero resultaba que no olía como los demás vampiros que solían encontrarse. Este era diferente y Erick ya se hizo una idea de la clase de vampiro que era. Bajo esa colonia de hombre se escondía algo oscuro. Se giró rápidamente para mirarle y este se quedó mirándole también. Se quedaron totalmente parados en mitad de la multitud de gente que pasaba en ese momento, mirándose fijamente los dos. El chico era de cabello largo, oscuro y con una coleta baja hacia atrás, ojos oscuros y expresión seria. 
-Como me gire y vea de nuevo que me estás siguiendo haré de ti papilla.- Le dijo Erick con el ceño fruncido.
Éste soltó una risa irónica y se giró para marcharse. Erick se quedó confuso, ya que no soltó palabra aquel chico. Siguió por su camino hasta llegar al bar de Jared. Al llegar sacudió su paraguas, abrió la puerta y lo colocó en un cubo de paraguas que tenía Jared para la gente que entraba con él. Fue a la barra y se sentó. 
-Creo que algo malo va a pasar.-Le dijo Erick a Jared mirándole fijamente.
-Hola a ti también, Erick .-Le dijo irónicamente.- ¿Por qué crees eso?
-Me ha estado siguiendo un vampiro.
-Menuda novedad. -Ironía.
-Cállate y escucha. No era un vampiro cualquiera, era un vampiro "de otro nivel".- Le dijo susurrándo.
-¿A qué te refieres con "de otro nivel"?- Bajó la voz también.
-Vampiros que son como bestias, adoptan forma humana y cuando se enfadan muestran su forma real, vampiros que son más bestias que vampiros. Son jodidamente fuertes, enormes, de aspecto repugnante, escalofriantes y sólo se dedican a matar y matar. Sé que hay mucha clase de vampiros, pero jamás pensé que estos llegarían a Nueva York. 
-¡No jodas! -Exclamó.- ¿Cómo sabes que era un vampiro de "otro nivel"? 
-Su olor, su expresión, todo. Me ha estado siguiendo por alguna extraña razón, no sé que era lo que quería pero tampoco le he parado para preguntarle. Contra más lejos esté de nosotros mejor. Hay que estar alerta, porque apuesto a que no es el único que está aquí. 
-¿Y cómo se le mata a esa bestia?
-Como a todo vampiro se le mata: dándole en el corazón. Pero te aseguro que con una pistola no le haces nada, al igual que si a mi ahora mismo me disparas no me haría nada.
-Comprendo. Espero que esas jodidas bestias no se acerquen a nosotros. 
-Lo peor de todo es que se ha acercado uno a mi y no sé que quería.-Suspiró apoyando el codo en la barra y colocándose la mano en la frente.-Ya decía yo que demasiada tranquilidad no era bueno. 


*      *     *

Me guardé la garra en mi pequeño bolsillo del pantalón para averiguar bien que era y enseñarselo a Erick. Cogí mi móvil y tecleando mis contactos vi el número de Rebecca. Me quedé parada un momento. Pensaba en si llamarla o no. Quería hablar con ella de lo sucedido con Erick. No había dado señales de vida desde lo ocurrido, no había aparecido como de costumbre solía hacer, ni merodeaba por estas zonas. Yo sin embargo me preocupaba por ella. Así que lo decido y tecleo su número. Me coloco el móvil en la oreja, espero y espero, pero no lo coge. Acto seguido me sale su buzón de voz. 
-Rebecca, ¿dónde estás? me gustaría hablar contigo. Es importante. Llámame o iré a buscarte.
Cuelgo y me siento en la silla de mi escritorio. Varios minutos pasan y no me había llamado. Comienzo a dar vueltas con la silla del escritorio. Seguía sin llamarme. Suspiro. Miro mi móvil, ninguna llamada. Lo guardo de nuevo. Nada. Sin respuesta y no creía que fuera a darme una. Me levanto de la silla y salgo de la habitación. Cojo un paraguas y salgo de casa. Marco de nuevo el número de Rebecca, pero me sigue saltando el buzón de voz. Me vuelvo a guardar el móvil y decido ir a buscarla. Camino hasta su casa, a pasos largos. Cuando llego llamo a la puerta, Héctor me abre.
-Buenos días pequeña Smart.
-Héctor, ¿está Rebecca en casa?
-Me temo que no, hace rato que salió. ¿Le doy un mensaje de su parte?
-No se preocupe, ya se lo doy yo. ¡Gracias!
-Como quiera señorita.
Eché de nuevo a andar, tratando de buscar a Rebecca. Otra vez marco su número, pero seguía sin cogerlo y saltándome el buzón de voz. Caminando y caminando se me hizo tarde, la mañana se me pasó volando y a este paso no la iba a encontrar. Era un caso perdido. Me senté en un pequeño banco de un parque. El parque estaba completamente vacío, no había nadie, completamente vacío por el temporal que hacía, pero justo me fijé en que Rebecca estaba subida en lo alto de un arból con ramas bastante gruesas. Me estaba mirándo. Su pelo estaba empapado y su ropa igual, su expresión era seria.
-Rebecca, te estaba buscando.-digo cogiendo aire por lo cansada que estaba de caminar a pasos largos.-¿No has visto mis llamadas?
-Sí, pero no quería cogértelo.-Responde.
-¿Por qué?
-No me apetece hablar con nadie. Y ahora si me disculpas, ¿te vas o me voy?
-No, espera. Quiero hablar contigo, en serio.
-Yo no quiero hablar contigo, ¿qué no te ha quedado claro?-Salta del árbol y se dirige a mi.
-Sé lo que te dijo Erick, me lo ha contado todo. ¿Puedes escucharme aunque sea unos segundos?
-Habla.
-Sé que lo que te dijo te sentó mal, con sólo verte sé que estás mal. No llevas paraguas, estás completamente empapada y subida a un árbol, no quieres siquiera estar en tu casa. No te gusta estar sola, no quieres quedarte sola. Es por eso que buscas el roce de humanos hipnotizándoles y alimentándote. Quiero que sepas que...
-Se te acabó el tiempo.-Me interrumpió.-Ya han pasado unos segundos.
-Era una forma de hablar...-Le dije.-Escúchame, por favor.
-¡No! -dijo alzando la voz.
-En cuanto Erick te dijo que mirases por un jodido momento a tu alrededor, analizaste tu situación y viste que estabas completamente sola. Rebecca, yo sé que tienes sentimientos humanos, sé que los tienes, y tú sabes también que los tienes. Si no los tuvieses, dime, ¿te habría sentado bien todo lo que te había dicho Erick? respondas lo que me respondas sé que no te sentaría bien, y Erick no te lo dijo por tal de joderte, Erick te lo dijo porque es la realidad que tu no quieres ver. Quizás tu seas la primera en saber que estás sola, no te guardo rencor por darme sangre directamente de la vena, creo que sé porque lo hiciste. Sí, Rebecca, estás sola y no hace falta que te lo diga yo, tú ya lo sabes.
-¡Cállate de una maldita vez! ¿¡Y qué si estoy sola?! ¡Siempre lo he estado! los vampiros no tienen sentimientos.
Pude ver en los ojos de Rebecca que estaban nublados, completamente nublados. Fruncía el ceño y apretaba los dientes, pero tenía unas ganas de llorar increíbles.
-No todos los vampiros no tienen sentimientos, Rebecca. Algunos son capaces de llegar a sentir como humanos.
-¡Yo no soy uno de ellos! ¡No va a venir una niñata como tú a decirme cuatro gilipolleces y quedarse tan tranquila!
-No vengo a decirte cuatro gilipolleces. Si he tratado de buscarte es porque me importas lo suficiente como para preocuparme por ti.
-No te preocupes tanto por mi y preocúpate más por ti misma.
-Estás a punto de llorar, ¿no son sentimientos? claro que no, claro que no lo son, ¿verdad?
-Son las gotas de lluvia que se me cuelan por los ojos.-Se excusó.
-Ya, claro. ¿Y sabes por que has estado "siempre" sola? porque tu te lo has buscado. 
Rebecca permaneció callada. Seguía con el ceño fruncido y mirándome. Yo también permanecí callada, la miraba seriamente. 
-Las penas que se acumulan en el corazón, pueden transformar a la gente en monstruos de tristeza.-Le dije.
Rebecca desvió la mirada y otra vez se le comenzaron a poner los ojos nublados. La lluvia comenzó a empeorar, un trueno se escuchó fuertemente. Me acerqué a ella y le ofrecí mi paraguas, ella echó varios pasos hacia atrás y justo antes de pestañear se había largado de aquel parque. Miré a mi alrededor, se había largado. 
Caminé marchándome de aquél parque. Llegué a casa y guardé el paraguas. Me apoyé contra la puerta y dí un suspiro, pasados unos segundos por el silencio que había en casa noté que mis padres habían salido a saber donde. 
-¿Mamá? ¿Papá? -Pregunté mientras miraba a mi alrededor y por el borde de la escalera. Supuse que habían ido a casa de mis abuelos a hacerles una visita. Comencé a dar vueltas al rededor de mi salón y me fijé en la Katana que me regaló Erick por mi cumpleaños, que fué de su padre. Al verla sonreí de inmediato. Me acordé que tenía que llamar a Erick. Saqué mi móvil del bolsillo y marqué el número de Erick. Contestó de inmediato.
-Erick, a noche mientras dormía creo que entró alguien en mi habitación. Al despertar me encontré mi ventana abierta y lo más extraño es que debajo de mi escritorio encontré una garra, es negra y bastante gruesa. Humana no es.-La saqué de mi bolsillo y me quedé mirándola fijamente.-Y de un "lobo" no tiene pinta, ¿eh?
-¿Una garra? ¿Tú ventana abierta? ¿Estás segura de ello?
-Totalmente segura, es muy extraño, ¿qué crees que puede ser? Yo creo que...
-¡Oh Dios mio, Amy! ¡SAL DE AHÍ, YA! -Gritó Erick tras el teléfono casi alterado.
-¿Pero qué estás...?
En ese mismo momento llamaron a la puerta, me giré rápidamente y me dirigí a ella. La abrí y era Erick.
-¿Erick?-Pregunté confusa ya que estaba hablando con él por teléfono.
-¡AMY, ESE NO SOY YO, SAL DE AHÍ, CORRE!-Dijo tras el teléfono.-¡NO TARDARE MUCHO EN LLEGAR!
Mi respiración comenzó a acelerarse, el miedo se apoderó de mi mientras miraba a aquel falso Erick. 
-¿No vas a invitarme a pasar, Amy?-dijo en tono serio.
Di unos cuantos pasos hacia atrás alejándome de él. Aquella persona acto seguido se transformó en otra forma humana. Era aquél chico, con cazadora negra, ojos oscuros, pelo largo y con una coleta hacia atrás. Seguía mirándome, ahora con una sonrisa en su rostro. Esa sonrisa que me pareció jodidamente espeluznante. Tiré mi móvil al suelo y eché a correr, lo que más me sorprendió fue que aquél ser pudo entrar en casa, corría detrás mío y me agarró del brazo fuertemente, colocó su pierna detrás de la mía provocándome una caída repentina al suelo. Me transformé en vampira, saqué mis colmillos y dí un gruñido con el ceño fruncido. Me tenía los brazos agarrados contra el suelo y no podía deshacerme de él. 
-Mírala, que mona está en ese aspecto. -dijo mirándome y viendo como no paraba de moverme y pataleando.
-¡Aléjate, maldito hijo de puta!
-Oh, menudo insulto, Hannah montana. -Ríe.- La niñita buena se ha esfumado, ¿eh? me gusta esta chica. 
Al estar transformada en vampira, mi fuerza aumentaba más de lo normal. Le dí un cabezazo en la nariz, el se estremeció por unos segundos soltándome la mano izquierda que ambas me tenía retenida. Con mi mano provoqué levitarle por los aires y lanzarlo fuertemente contra la pared. Unos de los jarrones de mi madre se hizo añicos contra el suelo. Me levanté en apenas segundos y me dirigí a por la Katana que me regaló Erick por mi cumpleaños. La tenía colgada de adorno en la pared del salón, ya que era preciosa. Era mi única ocasión de estrenarla y la ocasión verdaderamente de luchar contra algo que no había visto nunca. La saqué de su funda y tiré la funda al suelo. Acto seguido me puse en guardia mirándole. Éste se levantó del suelo en el cuál apenas unos segundos le había estrellado contra la pared. Se rió fuertemente mirándome.
-Ahora sí que te ves realmente preciosa. Con esa cara de niña mala, pero a la vez niña buena, esas curvas de tu cuerpo, esa posición que te ves realmente sexy. Vamos, muéstrame lo que sabes, pequeña.
Pasé totalmente de él y de sus palabras y corrí escaleras arriba, el me agarró de la manga de mi camiseta, y acto seguido le dí una patada en la cara. Él se estaba comenzando a enfadar. Corrí y el venía detrás. Abrí la puerta de mi habitación y me dirigí a la ventana, la abrí y me tiré piso abajo. Caí de pié. La lluvia no calmaba, incluso estaba muchísimo peor que antes. Comencé a mojarme y eché a correr escapando de aquella bestia. Él también se lanzó por la ventana y corrió detrás de mi. "¿Dónde estás, Erick?" pensaba mientras corría a toda velocidad con mi Katana en la mano. 
-¡No escapes, pequeña, no voy a hacerte nada! -Alzaba la voz mientras venía detrás mía.
Hice caso omiso a sus palabras ya que al parecer me tomaba por imbécil. Mientras corría me paré en seco. Me fijé en un edificio abandonado, casi en ruinas, realmente tétrico. No sé donde estaba, tampoco me importaba. Me había perdido y no sabía si Erick me encontraría, por lo tanto no me quedaba otra que intentar derrotar a aquel hijo de puta. Corrí hacia el edificio. De un solo salto me levité hasta una de las barandillas y me puse de pié. Le miré con una mirada desafiante y llena de furia. Éste sonrió de lado. Ambos estábamos completamente mojados por la lluvia. 
-¡Muéstrate como realmente eres!- Le grité.- ¡Una bestia asquerosamente asquerosa!
-Adoro ver esa mirada llena de odio. ¿Sabes como entré en tu habitación? -me dijo.- Asusté a tu madre por su ventana y la hice obligarme a entrar en casa. Que mi entrada fuese permitida en vuestra querida casa. Luego a la pobre mujer tuve que borrarle la memoria para que no sospechases nada. Y lo gracioso es que tuve que buscar a Erick Sullivan para poder transformarme en él, fue divertido. He oído hablar de vosotros, tenía curiosidad por conocerte, Amy Smart. -Sonríe maliciosamente.- La chica vampira que no mata ni a una mosca, ¿cómo te alimentas? menudo royo no matar gente, ¿no?
-¡Tú! ¡Maldito hijo de puta!.- Le grité a todo pulmón.
-La habría matado a tu madre, si quisiera. Ahora me arrepiento de no haber asesinado a tu familia. Quién sabe, igual lo hago.
-¡No vas a salir vivo de esta, te lo aseguro!
Rió a carcajadas. 
-Igual la que no sale viva de aquí eres tú, linda.
Su forma humana empezó cambiar. Ya no era humano, no tenía palabras para describir lo que mis ojos veían. Un monstruo realmente espeluznante, daba grima, su cara aterrorizaba y su pelo era largísimo. Me fijé en sus garras, totalmente iguales a la que me encontré en mi habitación. Fue él quién hizo todo esto, quería asesinarle, que sufriese, pero a la vez tenía miedo, miedo de perder y perderlo todo. Aquella bestia mugrienta agarró una de las barandillas y comenzó a subir de una en una hasta llegar hasta mi. Que estaba en la más alta. Era rápido, realmente rápido y fuerte. Agarré con fuerza mi Katana y esperé a que me alcanzase. Cuando me alcanzó alzó su brazo izquierdo y con sus garras me desgarró un trozo de mi camiseta haciendo que se me viese la cintura y parte de mi sujetador. También se apreciaban arañazos por la fuerza en la que me desgarró la camiseta. dí un pequeño gritído tras la fuerza de sus garras y acto seguido di un giro hacia atrás alejándome de él y volviendo a caer en pié y en equilibrio. Estábamos tras una barandilla, pero sabía mantener mi equilibrio, en mi forma vampira todo se me daba más fácil, pero a la vez complicado. Llovía con bastante fuerza que temía resbalarme, por lo tanto intentaba mantener bien firme. Aquella bestia se acercaba cada vez más a mi y yo me alejaba cada vez más de él. Alcé mi Katana pero fue más rápido y preciso que yo e hizo que me cayera de la barandilla cuesta a bajo. Caí de espaldas contra el suelo y mi Katana estaba lejos de mi. Empecé toser y a quejarme. La lluvia daba en mi cara y algunas gotas se me colaban por los ojos, por lo tanto me hacía cerrarlos. Noté como me levantaban con bastante fuerza del cuello y me lo apretaban fuertemente. Abrí los ojos y era el maldito monstruo al que le había pillado odio y miedo. Me costaba defenderme pataleaba intentado hacerle algún tipo de daño pero era inútil. Justo en ese momento con la mano en la que me tenía agarrada, con su otra mano y su garra me la puso en el pecho, en la zona del corazón. Noté como las garras penetraban en mi pecho y me lo traspasaba. Comencé a chillar de dolor, aquella bestia intentaba arrancarme el corazón. Pataleaba cada vez más fuerte y agarraba sus brazos con fuerza intentado que parase, era completamente inútil. Cada vez entraba más y más sus garras en mi pecho e intentaba agarrar el corazón y arrancarlo de cuajo. Pero justo en ese momento escuché un disparó realmente fuerte detrás de nosotros. Le habían disparado en la pierna. El monstruo dio un gruñido y me soltó de inmediato, quitó la mano de mi pecho. Al levantar la vista vi que era Erick, también completamente mojado por la lluvia. También me fijé que estaba Jared. Erick estaba transformado en vampiro apenas ver a esa bestia. Jared parecía asustado tras ver lo que veían sus ojos. Le lanzó el arma a Jared y éste la cogió al vuelo. Erick alzó su mano izquierda hacia atrás y vi como agarraba algo tras su espaldas. Llevaba otra Katana, pero la suya parecía tan especial... La agarró con fuerza y acto seguido mostró una pequeña sonrisa dirigida hacia mi. Yo, tirada en el suelo me incorporé, me dirigí de nuevo a por mi Katana y me puse junto a Erick.
-Por poco te me mueres, pequeña.- Me dijo sin apartar la vista del monstruo.
-Por poco.- dije también sin apartar la vista del monstruo.
La bestia mugrienta empezó a alzar sus garras y dirigirse a nosotros intentado darnos. Ambos dimos varios giros hacia atrás por cada movimiento que hacía la bestia. Erick dirigió una mirada hacía a mi, yo le devolví la mirada. Acto seguido corrió hacia él a gran velocidad, se deslizo por el suelo y apareció tras la bestia, antes de que se girase la bestia Erick alzó su Katana y le cortó el brazo izquierdo. La bestia comenzó a gruñir de dolor y a quejarse. Comenzó a sangrar y a sangrar, algunas gotas llegaron a alcanzarme e incluso a Erick, pero Erick tenía toda la cara ensangrentada del monstruo e incluso su ropa. Pequeñas gotas de sangre se apreciaban en la camiseta de Erick. La bestia se giró rápidamente y con su otro brazo, en el cuál le quedaba su otra garra, alzó su brazo y le arrancó a Erick su manga derecha de su camiseta.
-Era mi camiseta preferida...-dijo por lo bajo frunciendo el ceño.- ¡Maldito!
Erick me hizo una señal para que subiésemos al edificio. Yo asentí y ambos nos levitemos y entramos al edificio. La bestia nos siguió detrás a toda velocidad, logró alcanzar a Erick y lo agarró de la camiseta levantándolo hacia arriba.
-¡ERICK!.- Grité.
La bestia lo hizo estrellar con una de las paredes provocando que hiciese un agujero hondo y le cayesen varios ladrillos a Erick en la cabeza y cuerpo. Alcé mi Katana y se la hinqué en el estómago. Erick sangraba por la boca, se incorporó de nuevo, tosió varias veces por el polvo y agarró de nuevo su Katana. Escupió la sangre de su boca y se dirigió de nuevo a nosotros.
-¡¿Por qué no te mueres?!- Le gritaba mientras le sacaba de nuevo mi Katana de su estómago. 
-Va a ser imposible intentar darle en el corazón.-dijo Erick.
La bestia me dio una patada en el estómago provocando que se cayese mi Katana justo al lado de Erick. La bestia agarró mi Katana y se la hizo clavar a Erick en el hombro. Erick dio un pequeño gritído y se alejo varios metros de la bestia. Yo le miraba aterrorizaba, el no lo parecía, corrí hacia él.
-No te preocupes.- Habló con dificultad.- Lo bueno de ser vampiro es que las heridas se curan en solo segundos.- Se sacó la Katana del hombro y me la dio.- Concéntrate, y que el miedo no se apodere de ti. Vamos a derrotarlo, lo vamos a conseguir, ¿eh? lo vamos a conseguir.- Me acarició la mejilla.- Nadie va a morir aquí.
Yo asentí, una pequeña lágrima se deslizó por mis mejillas. Erick me la apartó y sonrió.
Corrimos de nuevo hacia afuera del edificio. Ambos nos tiremos cuesta a bajo, la bestia siguió detrás. Tras varios minutos intentando derrotarlo nos parecía imposible. No se moría ni tampoco se mostraba débil, salvo por el brazo que perdió. Jared gritó el nombre de Erick, Erick se giró de inmediato. Vio como de nuevo la pistola que anteriormente le había disparado a la bestia se la lanzaba Jared de nuevo a Erick. La cogió al vuelo y miró a Jared.
-¡Las balas no le hacen nada!.- Gritó.
-¡dispara y verás! -Le dijo.
Erick asintió. Corrió tras la bestia y tras dar un gran salto y levitándose se colocó tras la bestia, éste se giró y Erick le apuntó el arma contra el pecho. Acto seguido disparó, la bestia se estremeció dio varios pasos hacia atrás y varios gruñidos soltó de inmediato. Funcionó, estaba funcionando. Se moría, caía al suelo. Apenas se escuchan sus gruñidos, cada vez más bajos. Erick se sorprendió, ya que no pensaba que funcionaría, miró a Jared, Jared le sonrió, él también sonrió.
-¿Cómo lo has hecho?- Preguntó.
-Balas de plata.- Respondió Jared.
Suspiró aliviado al ver que todo había acabado, se tiró al suelo y tiró el arma y su Katana contra el suelo. Se tumbó, la lluvia rozaba la cara de Erick. Acto seguido Erick inundó el lugar con una risa. Me hizo sonreir a mi y a Jared. Habíamos vencido a esa bestia, lo habíamos logrado. Todo gracias a Erick y Jared, yo sola no hubiese podido. Hubiese acabado derrotada y muerta. Miré al cielo y cerré los ojos, me sonreí para si misma y tiré mi Katana al suelo.

16 comentarios:

  1. DIOS!!! amor ya tienes que subir el siguiente me encanta!!!!! SIGUIENTE PLIS!

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    1. ¡Muchísimas gracias, encanto! Tú tan mona como siempre, intentaré escribir el capítulo lo más antes posible. Muchas gracias por tu comentario ^^ No sabes lo que significa para mi esas palabras. <3

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  2. Amo tu novela de verdad. Se la he recomendado a unos amigos y la verdad esque la novela es maravillosa.
    Sigue asi, porque cada capitulo,cada palabra me gusta cada vez más.
    Como siempre, esperaren el siguiente capitulo ansiosa.
    un beso cielo<3

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    1. Jo, muchísimas gracias, en serio. Acabas de alegrar mi tarde. Para mi esas palabras significan mucho. Me alegra un montón que realmente le hayas recomendado mi novela a tus amigos, no sabes cuanto me alegra eso, encanto. Muchas gracias de nuevo y espero que el próximo cap te guste tanto como los demás. <3
      Otro beso para ti, encanto.

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  3. ¡Hola! tienes un blog precioso, muy gótico. Adoro el tenebrismo romántico de los vampiros. Me encantan los vampiros, por ende, me encanta tu blog, oscuro, tenebroso, vampírico. Muy bien elegidos los personajes. Amy Smart es perfecta, el resto, tal vez demasiado "Crepúsculo", pero bueno... la historia está contada con sencillez y frescura, pero atrapa, es agradable y cercana y muy entretenida. Enhorabuena. No puedo estar más de acuerdo con tu presentación. Escribir es una adición. Quienes escribimos, escribimos para nosotros mismos, lo que reside en nuestra cabeza lo plasmamos al papel. Es pura catarsis, una pulsión irrefrenable, como para los vampiros la sangre. Un saludo

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    1. Me ha enamorado tu comentario, a sido leerlo y sonreír de inmediato.
      Me alegra mucho que pienses así respecto a mi novela, aunque no pretendo para nada que se parezca a crepúsculo, pero cada quién con su opinión. (Yo no soy muy fan de crepúsculo, soy más de Underworld)
      Muchas gracias por pasarte por aquí y comentarme. A mi me encanta que te guste mi blog, realmente tu comentario me ha sorprendido mucho y sobretodo me encanta que te encante los vampiros. Y es cierto, escribir es una adición. Buena frase la que has formado, querido: "Es pura catarsis, una pulsión irrefrenable, como para los vampiros la sangre." Esa me la apunto.
      ¡Un saludo, pequeño mortal!

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  4. Me encanta Amy, esta genial y el blog perfecto :D

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  5. Me encanta, la historia estoy enganchadisima. Vi tu blog en la pag de aficionados a los buenos textos y en menks de un dia me e leido todo. Espero que no tardes mucho en subir otros capítulos jj. Unbesitoo

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  6. Me encanta, la historia estoy enganchadisima. Vi tu blog en la pag de aficionados a los buenos textos y en menks de un dia me e leido todo. Espero que no tardes mucho en subir otros capítulos jj. Unbesitoo

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  7. Oh Dios,me encanto el detalle de la camiseta AJAJAJAJAJAJA. Bueno,eso aparte que sigas así,tienes una imaginación que vale oro y escribes extremadamente bien,y que me encanta la novela.
    Pasate si quieres,un beso:)
    http://nuncahevistonadacomotusojos.blogspot.com

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    1. Ay, muchísimas gracias, preciosa.
      Hahaha, me alegra que te haya encantado el detalle de la camiseta. ^^ Muchas gracias por tu comentario, preciosidad, y muchísimas gracias por tus palabras que suenan tan sinceras.

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  8. Hola,voy a hacer una pagina en mi blog con los blogs que me gusten,y querria poner el tuyo,espero que no te importe,un beso:)

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    1. Por supuesto, no me importa en absoluto. Muchísimas gracias, en serio. Eres todo un amor. ^^

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    2. Gracias a ti por escribir asi asjbdnwrg
      PD:La pagina ya está publicada,pásate cuando quieras a verla, un beso!

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  9. Hola!! me gustaria informarte que has sido nominado a los premios Liebster, pasate por aqui e informate!!
    http://venenoparaklara.blogspot.com.es/2013/03/premios-liebster.html

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