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Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
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"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

martes, 6 de agosto de 2013

Entre cielo e infierno: Capítulo 04: Información no deseada.





Nathan se mostraba en el salón de su apartamento sosteniendo en sus manos ese papel que contenía esa frase, más bien, ese mensaje. Observó ese papel varias veces, incluso miró por la parte de atrás del papel por si podría contener algún tipo de nombre, pero no, totalmente anónimo. ¿Qué querría decir esa frase? Nathan echó la cabeza hacia atrás aún sosteniendo el papel en sus manos. Soltó un leve suspiro mientras cerraba los ojos. A continuación dejó la carta en el mismo lugar donde anteriormente la encontró: en la mesita del salón.No se imaginaba quién pudo escribir algo así, y del porque tendría que conocer mejor a Kyle. ¿Acaso Kyle no es quién dice ser? se preguntó mientras se llevo una mano a la barbilla. Llevo un par de años conociendo a Kyle, y prácticamente lo conozco bien. Aquél cuervo aún seguía apoyado en el marco de la ventana y no dejaba de mirar a Nathan. Éste observó que la lluvia comenzó a empeorar y las gotas comenzaban a pegar más fuere. Se dirigió a la ventana y observó al cuervo. El cuervo se sacudió el plumaje para quitarse el mojado de la lluvia.
 —Tengo que cerrar la ventana, amigo. La lluvia está comenzando a entrar.
Aquél cuervo en vez de marcharse se metió  dentro del apartamento. Voló y aterrizó en la pequeña mesita del salón, donde Nathan había dejado el papel. Nathan cerró la ventana sorprendido y, acto seguido miró al cuervo. Aquel cuervo comenzó a dar pequeñas vueltas al rededor de la mesita.
Nathan se fijó en que él estaba prácticamente desnudo y que solamente llevaba la toalla de ducha rodeada sobre su cintura. Le hizo una seña al cuervo para que no se fuese o se asustase y acabase estropeando el apartamento. El cuervo acto seguido trasmitió un sonido hacia a Nathan y se quedó completamente quieto, esperándole, como si el propio cuervo le hubiese obedecido. Nathan se metió en su habitación, se colocó unos boxer y su pantalón de pijama, el pecho se lo dejó descubierto. Volvió al salón a pasos largos y se sentó en el sofá. Era la primera vez que se intentaba comunicar con aquél animal, tan misterioso y curioso. La pequeña mesita del salón se situaba enfrente de el.
 —Tengo la extraña sensación de que me entiendes a la perfección. He oído hablar de que los cuervos son muy inteligentes, pero el hecho de que tú puedas entenderme me parece fuera de lo normal. Quizás sólo sean paranoias.—Nathan recordó la primera vez que vio al cuervo por primera vez. Aquella vez en la que se posó en  la ventana de su habitación y no le asustó su presencia. Como si el cuervo le hubiese elegido a él por alguna extraña razón.—¿Por qué yo...?—dijo observando al cuervo.
El cuervo comenzó de nuevo a dar pequeñas vueltas al rededor de la mesa, como si tratase de jugar, pero no estaba jugando. En ese preciso momento se dirigió a la carta que contenía aquél mensaje. El cuervo con una de sus pequeñas patas, con sus garras agarró la carta, acto seguido con su pico la mordió y se colocó en una posición en la que el cuervo le mostraba la carta a Nathan. Nathan se quedó bastante sorprendido, incluso soltó una pequeña risa de lo que veían sus ojos amarillentos. Éste agarró de nuevo la carta dejándola a su lado, volvió a mirar al cuervo.
—¿Qué es lo que eres, amigo?—Nathan azló su mano lentamente y acarició la cabeza del cuervo. El cuervo se dejó acariciar.—Eres realmente sorprendente. Vamos a jugar a un pequeño juego: Quiero que me trasmitas un sonido cuando te pregunte si la frase de la carta es realmente cierta, sino es cierta no trasmitas nada.—Pasados unos cuantos segundos Nathan preguntó.—¿Es la frase de la carta realmente cierta?
El cuervo trasmitió un sonido. Nathan sonrió de lado.
—Eso ha sido muy fácil, normalmente siempre sueles trasmitir sonidos, así que no sé si normalmente me entiendes. Vamos con otras preguntas. El no trasmitir nada significa no, el trasmitir algo significa sí. Así que atento. ¿Natsuki, la demonia que es amiguita de Scarlett, tiene la necesidad de matarme?
Éste no trasmitió ningún sonido. Nathan supo que el cuervo le entendía a la perfección y eso le resultó fascinante. El hecho de que un cuervo sepa entender lo que dices e incluso obedecerte como si fueses su propio dueño, eso hace impresionarte bastante.
Puedo comunicarme con éste cuervo, se dijo, éste cuervo es fascinante. El muy listo entiende lo que le digo, y trata de decirme que la frase de la carta es realmente cierta. ¿Trajo él la carta? ¿Puede haber sido posible que el propio cuervo haya escrito la carta? ésto es de locos. ¿Qué es lo que debería saber de Kyle que aún no sé? comprendo que todo ser humano tenga secretos, pero si Kyle trata de ocultarme algo oscuro del cual no quiere que sepa, no me gustaría enterarme por mi cuenta y que él no haya sido el primero en contarmelo. Me dolería mucho que no haya tenido el valor de contármelo cuando yo tuve el valor de confesar que era un Nephilim. Espero que la frase sea realmente cierta, porque si no ha sido una broma de muy mal gusto.
Nathan esa misma noche se las pasó investigando un poco más al cuervo. Se podría decir que incluso le había pillado cariño a ese extraño animal. Supuso que los cuervos comían carne cruda, así que Nathan no tuvo problema en alimentar al animal. Éste se levantó del sofá y se dirigió a la cocina, abrió la nevera y de ella sacó carne cruda. Corto un pequeño trozo y lo cortó en pequeños trocitos. Se volvió a sentar en el sofá del salón.
—Toma, pequeño. Probablemente no hayas comido en días, o igual me equivoco.—Cogió un pequeño trozo de carne cruda que tenía en sus manos y se la ofreció al cuervo. El cuervo fue directo a comerse la carne.
Colocó los pequeños trocitos de carne cruda encima de la mesa, para que al cuervo se le hiciese más fácil alimentarse. Mientras se alimentaba, Nathan giró la cabeza a su derecha y volvió a mirar la carta que estaba en el lado vacío del sofá. La expresión del rostro de Nathan se volvió seria.
Le preocupaba esa carta. Sentía la necesidad de hablar con Kyle, de preguntarle, de enseñarle que significaba aquello. Pero no quería hacerlo tan repentinamente. Investigaría por su cuenta, averiguaría que significaba aquello. No entendía el por qué debería conocer mejor a Kyle. Estaba claro que esa frase llevaba algo que no es bueno, algo que debería haberle dicho hace tiempo y no lo hizo, o algo que está sucediendo a sus espaldas.
Mañana mismo pienso entrar en el apartamento de Kyle cuando él no esté, se dijo para si, mientras cogía la carta y la doblaba para guardarla. Puede que haya algo escondido en su apartamento y pueda averiguar algo. Estaré atento cuando él salga de su apartamento.
Nathan miró al cuervo, vio que los trozos de carne no estaban, se los había comido todos. Al parecer si que tenía hambre. Nathan volteó la cabeza hacia atrás y observó por la ventana que la lluvia había calmado, se levantó y abrió la ventana por si el cuervo quería marcharse. A Nathan le rondó por la cabeza una última pregunta que hacerle al cuervo.
—Eh, una última pregunta... ¿Te ha enviado alguien para protegerme, ayudarme, o para cualquier otra cosa? la cuestión es... ¿Te ha enviado alguien?
El cuervo en ese preciso momento alzó sus alas y salió por la ventana, desapareciendo del apartamento. Sin responder a la pregunta, Nathan volvió a cerrar la ventana y se fue directo a su habitación para dormirse

A la mañana siguiente Nathan fue despertado por un mensaje de texto en su móvil. Era de Scarlett, Nathan le sorprendió un poco que le enviase un mensaje de texto tan temprano. Decía:
"Nathan, acabo de ver al hijo de puta que quería asesinarte y que a mi por poco lo hace. Ésta vez lleva un sombrero-mafia color negro, y como siempre anda vestido elegante. Lo reconocerás porque ya le viste la cara. La diferencia es que ahora lleva un sombrero. Estaba comprando en el supermercado cuando le vi en frente de la tienda. Parecía que me observase, no pude verle los ojos porque el sombrero se lo impedía, pero tuve el presentimiento que sabía que estaba allí. Por cierto, me he fijado que hace expresiones de dolor en su rostro y en ocasiones se suele tocar el hombro en el que le disparaste. Lo perdí de vista en cuanto salí de la tienda."
Nathan suspiró mientras se incorporaba en la cama. Maldita sea, maldijo, no me había acordado de que aquél imbécil seguía rondando por aquí. Ya era hora de que apareciese. Nathan respondió al mensaje de texto de Scarlett:
"Gracias por la información, pelirroja, pensaba que ese cabrón no aparecería. Pero ahora tengo un asunto que atender primero. Ese hijo de puta puede esperar, le daré un último respiro antes de que muera. Si es que no se vuelve a escapar. Nos vemos luego."
Nathan salió de la cama, fue directo a vestirse. Se colocó unos pantalones vaqueros rasgados junto a una camiseta negra de manga larga. El tiempo había refrescado bastante. Una vez que estaba vestido Nathan se colocó sus zapatos favoritos: Unas convers negras. Normalmente siempre las llevaba puestas, se sentía muy cómodo con ellas. Se arregló el cabello y una vez que estaba listo se dirigió a la puerta de entrada. Justo en el preciso momento en el que Nathan abrió la puerta, oyó como la puerta del apartamento de Kyle se abría, como si éste estuviese a punto de salir. Nathan volvió a cerrar la puerta, pero no del todo, dejándola entre abierta, observó por un pequeño filo de la puerta si Kyle salía de su apartamento. Y así fue. Kyle se marchaba del apartamento a alguna parte. Cuando Kyle pulsó el botón del ascensor y bajaba por él, Nathan salió de su apartamento, cerrando la puerta, y se colocó enfrente de la puerta de Kyle.
Kyle también tenía una llave de repuesto, por si alguna vez la otra llave se la dejaba en casa, más bien como Nathan. Kyle también guardaba la llave de repuesto junto a la de Nathan, en esa pequeña maceta del pasillo. Nathan se apresuró a por ella, una vez que la tuvo la insertó en el apartamento de Kyle. Entró en él y se dirigió al salón. Todo estaba perfectamente ordenado, Nathan no podía desordenar demasiado o Kyle sospecharía lo más mínimo. Lo primero que se le pasó a la mente a Nathan era entrar en la habitación de Kyle, y así lo hizo. Entró en ella, también su habitación ordenada. Se fijó en su escritorio, su ordenador estaba encendido, al parecer no hace mucho que lo había utilizado. Se sentó en la silla y trató de buscar información en el ordenador de Kyle, quizás podría encontrar algo.
Tecleó "Hotmail" trataba de averiguar si tenia cualquier mensaje sospechoso del que se pudiera sospechar. Por suerte Kyle tenía su Email y contraseña guardada, no era complicado acceder.
No parecía que tuviese mensajes sospechosos, todo perfectamente normal...
—Aquí no hay absolutamente nada...—dijo mientras cerraba la ventanilla de hotmail.
Nathan buscó por la mesa del escritorio cualquier tipo de carta. Abrió los cajones, contenía vario papeleo. Esto le iba a llevar unos minutos. Mientras buscaba y buscaba algún tipo de carta sospechosa se fijó en una carta que le llamó la atención más que cualquier otra carta que estaba allí dentro La cogió y fue a leerla la carta contenía esto:
"Kyle, nos estás fallando. No sé que es lo que andas con él y no sé del por qué nos desobedeces. Sabes perfectamente que él no es bueno, que nunca lo será, el no debió nacer. ¡Él debió morir! ¿Qué es lo que estás haciendo? dije que me trajeses información, y aún no he recibido noticias tuyas. A este paso voy a encargarme yo mismo de ti y te haré entrar en razón. ¡Espabila! sabes perfectamente que puedo localizarte, y sé donde te encuentras. No me hagas tener que ir y encargarme yo mismo de ti y de tu estúpido amiguito. Pero en realidad, si verdaderamente me estás fallando, entonces sí que me encargaré de ti, antes que de él."

La carta estaba firmada por un tal "Blake Tilman."
 —¿Quién te está pidiendo información, Kyle? ¿Quién es ese Blake Tilman?—preguntó para sí mientras observaba la carta. Nathan guardó en su lugar la carta en el cajón del escritorio. Ya había obtenido información suficiente. Esa carta no era muy normal, algo pasaba, algo estaba pasando.
Nathan salió del apartamento de Kyle, llevó la llave de repuesto a su lugar. Se dirigió al ascensor, bajó, y se marchó del edificio.
La carta lo había dejado muy pensativo, tan pensativo que ni siquiera sabía hacia donde caminaba. Necesitaba hablar con alguien y no dudo en llamar a Scarlett. Scarlett contestó de inmediato.
—He averiguado que mi mejor amigo esconde algo.
—¿Cómo lo sabes?
—He encontrado una carta bastante sospechosa en su apartamento.
—¿Has entrado sin permiso en su apartamento?
—Eso no importa, la cuestión es que esconde algo. La carta estaba firmada por un tal Blake Tilman.
—¿Y qué decía la carta?
—Decía que Kyle tenía que darle información a ese tal Blake, y aún no ha recibido respuestas. Y que a este paso Blake se encargaría de Kyle.
—La verdad es que es bastante sospechoso, ¿quieres que averigüe quien es ese tal Blake Tilman?
—Me harías un gran favor. Oye, voy hacia tu apartamento.
—¿Vienes? ¿Por qué?
—Por que igual necesito algo que tienes.
—Está bien. Hasta luego.
—Hasta luego.

Pasados unos veinte minutos  llegó al apartamento de Scarlett, llamó al timbre pulsando el botón 4E y ésta le abrió. Al subir a la cuarta planta la puerta de entrada de Scarlett estaba ya abierta. Nathan entró y la cerró. Al parecer Scarlett no se encontraba en el salón, supuso que estaría en su habitación. Nathan supo de inmediato en que habitación se encontraba Scarlett por como olía aquél rastro de ese dulce perfume que llevaba. Éste llamó a la puerta con dos suaves golpecitos, la voz de Scarlett se escuchó pronunciarse "Pasa."
Él pasó y cerró la puerta de la habitación. Scarlett se encontraba en su escritorio, con su portátil, con cara de concentraba. Supuso que estaba buscando cierta información sobre Blake Tilman.
Nathan observó la habitación de Scarlett, la verdad era acogedora. Mucha luminosidad, agradable. Nathan se fijó en su cama, en esa cama cabían perfectamente dos personas. Nathan soltó una risa picara de fondo. Scarlett le miró algo confusa.
—¿Qué te pasa?—preguntó mientras le miraba.
—Nada. Observo tu habitación, pero me llama mucho la atención tu cama. No sé. Te imagino ahí, tan plácidamente dormida, tan mona....Nah, es broma—soltó una leve carcajada.— No imagino eso, imagino en que en tu cama caben perfectamente dos personas, tu y yo somos dos. ¿Qué pasaría si ahora mismo te cojo, me abalanzo sobre ti y ambos caemos en la cama?
—Pues te aseguro que una torta en la cara te llevarías. ¡Y deja de hacer ese tipo de comentarios!
—Ya, claro. Sí sé que estás deseando que hagamos guarrerías. Admítelo.
—Yo no admito algo que no es verdad.
Nathan agarró la muñeca de Scarlett y tiró de ella haciendo que Scarlett se levantase de la silla de inmediato. Scarlett sorprendida miró a Nathan. Nathan la cogió por el trasero levantándola y acto seguido la lanzó a la cama. Scarlett miraba el rostro de Nathan que estaba encima de ella. Ella comenzó a ruborizarse de inmediato y empezó a fruncir el ceño. La respiración se le aceleraba y no sabía que decir en ese momento. Nathan le miraba con esa sonrisa picarona, seductora, que hacia que Scarlett se pusiese cada vez aún más nerviosa. Ella se sentía avergonzaba, porque respiraba demasiado acelerado y Nathan sabía que estaba nerviosa.
—Han pasado varios segundos y aún no me has pegado la torta. Veo como tus queridas manos están temblando, incluido todo tu cuerpo...—Nathan observó el cuerpo de Scarlett, parecía gelatina por como temblaba.—Comprendo que un susto te has llevado. Lo siento por el pequeño susto. Pero me encanta hacerte saber que te equivocas.—soltó una pequeña risa por lo que iba a decir a continuación.—Me pone cachondo cuando niegas la evidencia. Y más me pone hacértelo saber y que reacciones de tal manera. Pero sobretodo, me encanta hacerte temblar, y que no sea de frío.
Nathan se acercó a la cara de Scarlett, Scarlett le miraba fijamente sin poder reaccionar. Acaba de soltar palabras que hicieron temblar aún más a Scarlett. Nathan se acercaba más a su cara, Scarlett comenzó a cerrar los ojos. No sabía que iba a pasar a continuación, no sabía que estaba a punto de suceder. Cuando Scarlett empezó a notar la respiración de Nathan junto a ella, al cabo de segundos dejó de notarla. Scarlett abrió los ojos lentamente y vio a Nathan sentado en la silla del escritorio mirando el ordenador.
—Y bueno, ¿me has buscado información sobre Blake Tilman?
Estaba claro que Scarlett creía que iba a recibir un beso de Nathan. Ella se levantó de la cama, aún sorprendida por lo que acababa de pasar. Scarlett le lanzó un cojín a Nathan en la cabeza, Nathan se volteó para mirarle.
—¡Quién te crees que eres!—gritó Scarlett ruborizada y con el ceño fruncido.—¿Te hace gracia ésto o qué?
—Pues soy Nathan Growney, y no, no me hace gracia. ¿Me ves riendo?
—¡Acabas de hacerme pasar una vergüenza increíble!
—Y te a gustado.
—No.
—Lo que tu digas, señorita niégalo todo.
—No voy a negar que eres endemoniadamente atractivo.
—¡Vaya! acabas de soltar algo que es verdad. ¡Bravo!
—Odio tu puta actitud.
—En el fondo te pone.—Nathan le guiña un ojo.
Scarlett suspira. Se arregla el cabello con las manos y dice:
—No he averiguado nada de Blake Tilman, en internet no sale nada de ese hombre. Lo siento.
—Bueno, por lo menos sé que hay por ahí un tal Blake Tilman y lo encontraré.
—¿Y qué querías? has venido a mi apartamento expresamente a por algo.
—No quería nada, era una excusa para venir. Es que me aburría.—sonríe.
—La próxima vez no te dejaré entrar.
—Sabes que sí. Y si no lo haces entraré por la ventana.
—La cerraré.
—La romperé.
—La pagarás.
—Me da igual, con tal de entrar. Por cierto, ¿Y tú amiga Natsuki, la demonia? veo que no anda por aquí.
—Ha salido a tomarse algo, me dijo que fuese con ella pero no me apetecía.
—Aburrida.
—No es que sea aburrida, sé pasármelo muy bien.
—Por qué será que eso me suena obsceno.
—Por que tú todo lo ves obsceno.
—Quizás...Bueno, pelirroja, voy a buscar a ese hijo de puta que quiere asesinarme.—Nathan se levantó de la silla del escritorio.
—Vale. Y ten cuidado.
—¿Te preocupas por mi?
—¿Y qué si lo hago?
—Me resulta...curioso. Hasta luego.
Nathan antes de que se marchase de su habitación Scarlett dijo:
—¡Nathan!—Éste se volteó para mirarle.—Las palabras que me has dicho cuando me has tirado a la cama...¿Eran realmente ciertas?
Nathan  le sonrió de lado y acto seguido se marchó. al salir del apartamento de Scarlett caminó tratando de buscar a aquél cabronazo que aún seguía vivo. Deseaba tanto matarle, pero antes tenía que hacerle unas preguntas, aunque sabía que no iba a responderle.
Mientras trataba de buscarle éste apareció por si solo. Cuando Nathan cruzó por delante de un callejón, un silbido le hizo parar en seco. Cuando miró le vio la cara y aquél gorro de mafia como Scarlett había dicho anteriormente.
—Vaya, hoy te has puesto un sombrero.
—Sí, ¿te gusta?—dijo tocándose el sombrero.
—No.—respondió en seco.
—Qué antipático eres, chaval.
—No me agradas, la verdad.
—Lo suponía.
—Por cierto: ¿Qué tal tu hombro?
Eso le hizo mosquear a éste y frunció el ceño.
—Seguramente habrás avisado a tus otros perros sobre mi existencia, aunque bueno, ya lo sabía.
—No he tenido tiempo de pasarme. Además, ya lo saben.
—Sólo quiero saber quién fue el culpable del asesinato de mis padres.
Éste soltó una carcajada inundando aquél callejón.
—¿Qué te hace pensar que te lo diré?
—¿Qué te cuesta? dímelo y saldrás vivo de ésta. Yo no tengo intención de matarte, pero si tu vienes a por mi, yo voy a por ti.
—No voy a traicionarles, ¿sabes? además, yo primeramente no quiero matarte. Quiero dejarte inmóvil, llevarte conmigo y después matarte. Tú no deberías haber nacido, deberías haber muerto.
—Y tú eres un hijo de puta que no hace nada más que seguir ordenes absurdas sin recibir nada a cambio. Dime, ¿qué conseguís capturandome?
—Algún día tu cabeza valdrá un precio. Y te aseguro que conseguiré algo. Y ahora lo que conseguiría es que dejases de existir de una puta vez. O, lo siento... creo que en los días que nos conocemos aún no me he presentado. Qué maleducado soy...—Éste se quitó el sombrero y se lo colocó en su pecho.—Mi nombre es Blake, Blake Tilman.
¡Ese nombre! ¡Él es Blake Tilman!, dijo para si. Nathan abrió los ojos como platos y comenzó a enfadarse.
Se acercó a él y le agarró fuertemente de la chaqueta del traje.
—¿Qué tipo de información quieres que te de Kyle?—le dijo totalmente enfadado.
Éste soltó de nuevo una carcajada, esta vez más fuerte.
—Así que te llevas muy bien con Kyle, ¿eh? por lo que veo Kyle aún no te ha contado nada. Me imagino por qué. ¿Qué se siente que tu mejor amigo no confíe en ti?
—¡¿Qué tipo de información quieres que te de Kyle?!—volvió a repetir esta vez más enfadado.
—Veo que has leído la carta que le escribí. ¿Quién te lo dijo? ¿Kyle? me sorprende. Suéltame el traje, me lo vas a arrugar.
—¡No estás respondiendo a mis preguntas!—Nathan le pegó un puñetazo en la cara a Blake. Blake giró la cabeza y escupió al suelo. Acto seguido comenzó a reírse.
—Ese puñetazo a sido fuerte.
—¡Responde de una puta vez!
—Quería información de ti., pero nunca me la dio.

8 comentarios:

  1. Ajuuuu como te atreves a dejarme asi mala persona!? Ya te vale eh...espero qe subas rapido el siguiente porqe me muero por saber lo qe pasa...porcierto, lo de la cama fue mxishsslaoqew alucine jajahaa.
    Sube pronto!!
    ★.★

    ♥alba agraso♥

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    1. Muchísimas gracias por tu comentario, Alba. :3
      Subiré lo más pronto posible el siguiente capítulo. ^-^

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  2. Hola ^^ Queria decirte que m encanta tu blog, m e leido todos los capitulos en menos d una semana. M encanta como escribes.Avisa cuando publiques mas capitulos please. Besos ;)

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  3. Hola! Bueno, la verdad es que no he podido leer el blog por que ando con prisa, pero he leído la información sobre ti, y solo con saber que amas escribir me llega para saber que el blog es bueno. Solo quería comentar para decírtelo, pero ire leyendo los capítulos y comentare.

    Pasate por mi blog, si quieres, no tiene apenas nada pero es algo.

    un abrazo fuerte y sigue asi! No dejes nunca de escribir ;)

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    1. ¡Muchas gracias, Cristian! pásate por aquí cuando quieras. Me pasaré también por tu blog.
      Y gracias por comentar. Tranquilo, no dejaré de escribir nunca.
      Otro abrazo para ti. ^^

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  4. Definitivamente son las mejores novelas que leí. Suelo leer las que me pasan mis amigas, tipo "one direction y tu" no puedo negar que me gustan y que algunas me tienen enganchada, pero esto es totalmente distinto, diferente y me gusta. Siendote sincera, prefiero este tipo de novelas. Los personajes son creados por uno mismo y en las otras cada una le da una personalidad diferentes a personas que ya existen. Eso me saca un poco de quicio. Sigue por fa, si?

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    1. Muchas gracias, encanto.
      Me alegra mucho de que te gusten mis novelas. Eres muy sincera diciéndome lo que me acabas de escribir. Muchas gracias de nuevo. <3 Y seguiré escribiendo hasta que muera.
      Un beso.

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  5. wow, me encanta como estas llevando la historia, espero que subas pronto el prximo capitulo porque me muero de curiosidad

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