.

.
.

Seguidores

Datos personales

Mi foto
Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
Traductor
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!

Comparte esto.♥

Compartir
"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

martes, 24 de septiembre de 2013

Entre cielo e infierno. Capítulo 05: Sacar información sobre Blake.



Al oír la última frase de Blake, Nathan apretaba cada vez más el traje de Blake, arrugándolo. Nathan se sentía traicionado por Kyle. Se estaba relacionando con ángeles, y a ser obligado dar información. Nathan se sentía algo aliviado al saber que Kyle no le había dado información sobre él, pero si sabían que se relacionaban con él.
No entendía el porqué Kyle estaba haciendo todo aquello, ni de cuanto tiempo llevaba haciéndolo. Estaba enfadado, frustrado, decepcionado. Si Kyle se relacionaba con ángeles cabe la posibilidad de que él sea uno de ellos, de ser así Nathan no sabría como reaccionar ante aquello. Conozco a Kyle no hace menos de dos años, se dijo para si, y al año siguiente fue cuando le conté lo que era. Si Kyle todo este tiempo a sido un ángel sin decirme nada cuando yo le conté lo que era me sentiré demasiado decepcionado y frustrado. Odio a los ángeles, y no sé si podría odiarle a él. Es él único amigo que he tenido en toda mi vida, y la verdad me cuesta demasiado llamarle "amigo" a una persona, porque tarde o temprano esa persona no puede ser realmente tu amigo de verdad y te acabe traicionando...Como la mayoría.
Nathan comenzaba a cabrearse cada vez más, contra más pensaba en qué Kyle podía ser uno de ellos, más se enfadaba y sentía las ganas de apretar el cuello del ángel que agarraba con brusquedad. La mirada de Blake era fría. Sangraba por el labio al recibir el puñetazo. Ambos se miraban fríamente, como si sus miradas estuviesen a punto de salir rayos por los ojos, o incluso cuchillos. Nathan mostraba los dientes enfadado y sus pupilas estaban comenzando a cambiar.
—Juro que te mataré, —le dijo con totalmente asco a Blake y frialdad— pero éste no es el momento de provocar tu muerte.
Nathan lo apartó de un empujón haciéndolo estrellar con un contenedor de basura. Alzó sus  alas de su espaldas y voló por el oscuro cielo. Blake, tirado en el suelo donde se había estrellado con el contenedor, miró al cielo y lo vio desvanecerse en la oscuridad. Se tocó el labio sangrado y se quejó.
—Creo que no sabe lo de Kyle.—musitó.
Nathan aterrizó en un oscuro callejón y guardó sus alas. En ese callejón justamente enfrente estaba el edificio en el que él vivía. Miró el edificio y se fijó en el apartamento de Kyle. Al parecer no estaba dentro, las luces estaban apagadas y Kyle no se acostaba tan pronto.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 30: Secuestro en el anochecer.



Papá miraba a Rebecca con el ceño fruncido aún apuntándole con el arma. Rebecca no me había soltado aún, me agarraba el cuello, ésta vez con menos fuerza, ya que estaba sin habla ante la presencia de mi padre y el hecho de que le estuviese apuntando con un arma a la cabeza le dejó anonadada.
Hubo un silencio incomodo, nadie decía nada, total y absolutamente silencio. Era un silencio tan incomodo que se podría oír caer un alfiler.
Temía por mi padre. No quería que estuviese aquí, que tuviese que ver como era Rebecca en ese entonces, una Rebecca que nadie conocía, que incluso daba asco mirarle por como se comportaba, esa actitud que tenía como si todo, absolutamente todo le resbalase, en realidad no lo parecía, se lo resbalaba absolutamente todo. Pero ésta vez a Rebecca no se lo resbaló del todo.
 ¿Qué estará pensando mi padre?, me preguntaba. ¿Qué va a hacer Rebecca ahora?
Quería llevarme a mi padre lejos, antes de que Rebecca cometiese alguna estupidez, como por ejemplo hacerle daño. Papá era tan cabezota a veces que por más que le repetía las cosas por su bien, no me hacía caso. Comprendía que papá tenía todo el derecho a ver a su hija, a la Rebecca que es ahora, pero no quería que se sintiese mal, que el verla hubiese consecuencias y que mi padre estuviese hundido, deprimido, acabado.
Si no he querido que la vieses, me dije a mi misma, era porque conozco a Rebecca y hace daño a todo lo que se interponga en su camino, Papá.
Rebecca dejó de agarrarme el cuello y acto seguido comenzó a levantarse de encima mía. Me incorporé del suelo y también me levanté observando con total atención los próximos movimientos de Rebecca.
Rebecca soltó una risa irónica mirando a papá. Mi padre, confuso por su risa, no dejaba de mirarla y apuntarle aunque le doliese el corazón hacerlo.
-No quiero tener que hacer esto, hija.-rompió el silencio papá.