.

.
.

Seguidores

Datos personales

Mi foto
Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
Traductor
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!

Comparte esto.♥

Compartir
"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

martes, 24 de septiembre de 2013

Entre cielo e infierno. Capítulo 05: Sacar información sobre Blake.



Al oír la última frase de Blake, Nathan apretaba cada vez más el traje de Blake, arrugándolo. Nathan se sentía traicionado por Kyle. Se estaba relacionando con ángeles, y a ser obligado dar información. Nathan se sentía algo aliviado al saber que Kyle no le había dado información sobre él, pero si sabían que se relacionaban con él.
No entendía el porqué Kyle estaba haciendo todo aquello, ni de cuanto tiempo llevaba haciéndolo. Estaba enfadado, frustrado, decepcionado. Si Kyle se relacionaba con ángeles cabe la posibilidad de que él sea uno de ellos, de ser así Nathan no sabría como reaccionar ante aquello. Conozco a Kyle no hace menos de dos años, se dijo para si, y al año siguiente fue cuando le conté lo que era. Si Kyle todo este tiempo a sido un ángel sin decirme nada cuando yo le conté lo que era me sentiré demasiado decepcionado y frustrado. Odio a los ángeles, y no sé si podría odiarle a él. Es él único amigo que he tenido en toda mi vida, y la verdad me cuesta demasiado llamarle "amigo" a una persona, porque tarde o temprano esa persona no puede ser realmente tu amigo de verdad y te acabe traicionando...Como la mayoría.
Nathan comenzaba a cabrearse cada vez más, contra más pensaba en qué Kyle podía ser uno de ellos, más se enfadaba y sentía las ganas de apretar el cuello del ángel que agarraba con brusquedad. La mirada de Blake era fría. Sangraba por el labio al recibir el puñetazo. Ambos se miraban fríamente, como si sus miradas estuviesen a punto de salir rayos por los ojos, o incluso cuchillos. Nathan mostraba los dientes enfadado y sus pupilas estaban comenzando a cambiar.
—Juro que te mataré, —le dijo con totalmente asco a Blake y frialdad— pero éste no es el momento de provocar tu muerte.
Nathan lo apartó de un empujón haciéndolo estrellar con un contenedor de basura. Alzó sus  alas de su espaldas y voló por el oscuro cielo. Blake, tirado en el suelo donde se había estrellado con el contenedor, miró al cielo y lo vio desvanecerse en la oscuridad. Se tocó el labio sangrado y se quejó.
—Creo que no sabe lo de Kyle.—musitó.
Nathan aterrizó en un oscuro callejón y guardó sus alas. En ese callejón justamente enfrente estaba el edificio en el que él vivía. Miró el edificio y se fijó en el apartamento de Kyle. Al parecer no estaba dentro, las luces estaban apagadas y Kyle no se acostaba tan pronto.
Quedó mirando el edificio varios minutos, pensaba en la carta que Blake le escribió a Kyle, le surgió una idea. Decidido se dirigió al edificio. Subió las escaleras de dos en dos hasta llegar al tercer piso. Cogió las llaves de Kyle, escondidas en la planta del pasillo. Entró en el apartamento y se dirigió a la habitación de Kyle. Abrió los cajones de la mesa del escritorio en los que anteriormente había encontrado la carta firmada por Blake. Cogió la carta y se la guardó en el bolsillo de su chaqueta. Salió del apartamento a paso largo y volvió a esconder la llave.
Esta vez entró en su apartamento. Cogió un bote de galletas de metal, contenían algunas galletas que quedaban, no muchas, Nathan se llevó una a la boca.
 Kyle regresaba a su apartamento a las once y media de la noche. Tomó el ascensor para subir y marcó el tercer piso. Salió del ascensor y justo cuando iba a insertar la llave en su apartamento, Nathan salió del suyo con una lata de galletas de metal. Kyle se sobresaltó ya que no se esperaba que saliese tan rápido de su apartamento y con tal rapidez, como si supiese que había llegado. Nathan le sonrió dulcemente, Kyle se extrañó por su sonrisa.
—Hola, tío. ¿Te hace una cerveza?—dijo Nathan amablemente.
—Claro, ¿por qué no? Pasa.
Ambos entraron en su apartamento. Kyle se dirigió a la nevera y de ella sacó dos cervezas. Kyle le ofreció sentarse en el sofá, amablemente. Éste asintió y ambos se sentaron. Antes de que Kyle abriese su cerveza y se la bebiese Nathan dijo:
—¿Quieres una galleta? recién compré la caja y quería compartirlas contigo. Están buenas. Me he comido un par de ellas.
—Claro, cogeré una.
Nathan abrió el vote de metal de galletas, retiró la tapa. Kyle alzó su mano para coger una de las galletas pero se encontró con una sorpresa inesperada, la caja no tenía absolutamente ninguna galleta. La caja de galletas contenía la carta que escribió Blake a Kyle. Nathan sonrió de lado con el ceño fruncido. El rostro de Kyle era un poema. Se había quedado boquiabierto con su mano aún alzada y observando la carta. Reconocía esa carta a la perfección. "Oh Dios, lo sabe todo." pensó Kyle con temor.
—¿No quieres una galleta, Kyle?—volvió a preguntar esta vez con tono burlón.
—¿De dónde la has sacado?
—¿De dónde crees que la he sacado? de tu habitación.
—¿Entrarte en mi apartamento?
—¡Eso que más da! ¿Qué coño significa esto, tío?
—Yo...—hizo una pausa.—No sé que decir.
—Pues más te vale que digas algo, porque quiero una explicación. Sé que en ésta carta hablan perfectamente de mi. "Él no debió nacer, el debió morir"—releyó unas de las frases de la carta.—Ese soy perfectamente yo. ¿Te relacionas con ángeles? ¿Le das información de mi?
—¡No!—negó sobresaltado.—Jamás traicionaría a un amigo.
—Pues creo que lo estás haciendo.
—No lo estoy haciendo, Nathan.
—¿Ah, no? dime tú que coño significa ocultar esta información a tu mejor amigo, ocultar que los Ángeles te están pidiendo información sobre Nathan Growney, ¡sabes que me buscan!
—¡Pero no les he dado ningún tipo de información!
Nathan hizo una pausa. Ambos se miraban fijamente, Kyle con tristeza, Nathan con enfado.
—¡Vaya! Entonces aquella noche en la que te vi hablando con Blake era cierto. Sabía que le conocías, se apreciaban mentiras en tus palabras cuando dijiste que no le conocías y que solamente preguntó por mi. Venga, dime ahora que fue exactamente lo que te dijo.
—No mentía cuando solamente me preguntó por ti....pero si mentí en que dije que no le conocía. En realidad me estaba intentando sacar información de ti; Donde vives, con quienes te relacionas, a donde sueles ir habitualmente...Trato de sacarme información, pero me negué y me retiré del lugar. Él está muy mosqueado conmigo y la verdad no nos llevamos del todo bien.
—¡Oh! ¿Encima le conoces de antes? ¿No es simplemente un cabronazo que intenta manipularte? ¡Vaya! eso me ha sorprendido aún más. ¡Me cago en él hijo de puta de Blake!
—¡Tranquilizate!
—¡Y una mierda!—se levantó del sofá y tiró la lata de galletas al suelo.—¿Qué cojones eres, Kyle? ¿También eres uno de ellos? ¿sabes lo que más me jode? qué yo haya confiado en ti, que te conté que soy un Nephilim y que tú no hayas tenido los huevos de contarme esto. Eres el único que sabe del porqué me buscan los ángeles, eres al único al que le he contado todo esto y encima tú no tienes valor de contarme lo que está sucediendo a mi alrededor.
—Sé cuanto odio le tienes a los ángeles, que si por ti fuera matarías a todos. Sé que por ahora no conoces el paradero de los demonios y que no sabes del porqué no se relacionan ellos contigo. Sí, puede que sea él único que conozca una pequeña parte de ti, pero te juro por mi vida que no te he traicionado.
—Ahora entiendo del porqué me preguntabas frecuentemente a cerca de los ángeles. ¿También te han contado tus amigitos la historia de mis padres? ¿Os reís a cachondeo también?
—Blake me contó la historia. No me reí, él tampoco, simplemente me la contó sin venir a cuento. Supuestamente él quería mantenerme bien informado de quien eras y de quienes fueron tus padres.
—¿Y te parece correcto lo que hicieron?
—No. No me parece para nada correcto. También pienso que esa regla es estúpida y que no debería existir.
—En algo estamos de acuerdo. Responde ahora sinceramente... ¿Eres uno de ellos?
Kyle tragó saliva. Soltó un suspiro ahogado y bajó la vista.
—Sí.—respondió.
—¡Mierda, Kyle! ¿En serio?
—Sí...
—¡Qué te den!
—¿Cómo querías que te contase lo que era si odias con todo tu ser a los ángeles? tenía miedo de que sucediese esto, tío. También eres él único amigo que he tenido.
Kyle tenía razón; ¿cómo quería que le contase lo que él era si Nathan odiaba con todo su ser a los ángeles?  Nathan sabía que en esa última frase Kyle llevaba razón, pero aún así se sentía dolido. No se creía que Kyle fuese un ángel y que ahora tuviese que verle como uno de ellos. No podía soportarlo.
—Nadie puede entenderme.—musitó Nathan con la vista baja. Hizo una pausa y volvió a hablar.—Nadie puede entender del porqué odio tanto a los ángeles a no ser que se metan en mi cabeza o incluso en mi piel. Nadie puede entender el porqué. Mi vida de ahora se resume en ser buscado por el chico Nephilim de ojos amarillentos que intentan secuestrarle o incluso asesinarle. Algún día pondrán precio a mi cabeza, lo sé, pero por ahora sólo intentan secuestrarme y así matarme dolorosamente. ¿Qué te parece mi vida, Kyle? vivir escapando o incluso luchando a muerte por tal de salir vivo y conseguir información de quienes asesinaron a mis padres. Sé que algún día conseguiré saber quienes fueron, y no me voy a cansar de luchar. Dile a tus estúpidos amigos eso.
—No voy a decirles nada. Qué sea uno de ellos no implica que sea igual que ellos. Quizá me arrepienta de ser uno de ellos, pero yo no tengo la culpa que mi padre y mi madre fuesen ángeles. Si no te lo he contado era porque no podía, temía que sucediese esto, que me tacharas por ser ángel.
—Tengo una acumulación de sentimientos ahora mismo. No sabría decirte como me siento. ¿Decepcionado? ¿Frustrado? ¿Dolido? no lo sé. Sólo sé que voy a matar a Blake.
—Respecto a Blake...
Nathan le miró fijamente con el ceño fruncido. Se esperaba otra sorpresa más a cerca de Blake. "¡No joder, basta de sorpresas por hoy." se dijo para si.
—No quiero que mates a Blake...
—¿¡Qué?! ¿¡Por qué?! ¿Pero cómo no le voy a matar al muy cabrón?
—Él es mi hermanastro.
Nathan abrió los ojos como platos. Anonadado se quedó sin palabras. No se podía creer que encima su enemigo fuese el hermanastro de su amigo. La noche se le estaba haciendo jodidamente mala. Todo eran sorpresas, decepciones, secretos ocultados. Dios, quería que parase todo aquello. La cabeza le iba a explotar, sentía una acumulación de sentimientos. No sabía que decir en ese momento, él se limitó a mirarle aún sorprendido. Casi se podría decir que estaba en Shoock, pero no lo estaba.
—Mi padre lo dejó con mi madre.—contó Kyle.—cuando yo era un renacuajo, aún estaba aprendiendo a ser ángel y a comportarme como tal y saber mis habilidades. Mi madre era la que me ayudaba en todo, pero mi padre nunca estaba con nosotros. Siempre le preguntaba a mi madre del porqué mi padre nunca estaba en casa, ella respondía con la  mirada triste. "Está ocupado fuera de casa. Tiene mucho trabajo" Pero mi padre no trabajaba, a demás de ser ángel le era infiel a mi madre: Se limitaba a follarse a todo lo que se movía por la ciudad en la que vivíamos. Y cuando llegaba a casa, pasaba totalmente de la familia y se iba directamente a la habitación. Nosotros también tuvimos que vivir como humanos normales. Mi padre era un completo hijo de puta. Pasados un tiempo mi padre lo dejó con mi madre, abandonándonos sin saber de su paradero.  Como mi padre se follaba a todo lo que se movía, una de esas chicas quedó embarazada. Ella estuvo ocultándolo bastante tiempo, incluso ya había tenido al bebé. Ese niño era Blake. El propio hijo se puso en contacto conmigo. No volví a ver a mi padre desde aquella vez en la que se fue de casa, tampoco tenía intención de volver a verle, ya que le tenía odio y asco. La madre de Blake también era un ángel y el hecho de que ella fuese un ángel más le atrajo a mi padre. Al cumplir los 19 años, Blake se volvió a poner en contacto conmigo, pero ésta vez para hablarme de acerca de ti. Pero yo ya te conocía y ya eras mi mejor amigo, y no quise ni querré traicionarte. Blake tiene la misma edad que yo, así que deduje que mi padre le fue infiel a mi madre bastantes años. Al parecer le importábamos una mierda yo y mi madre.
—Entonces...¿Si no te llevas bien con Blake, porqué te importa que le mate?
—Porque a pesar de todo llevamos parte de la misma sangre, y si le matas probablemente mi padre me culpe a mi, mi padre está viviendo con la madre de Blake... y seguramente intente matarme, porque te puedo asegurar que ese hijo de puta no dudaría en matarme. No entiendo del porqué se casó mi madre con él.
—Quizás fuese tu madre la que estuviese enamorada de él, pero él de ella no, y aún así lo hizo por interés. Quién sabe...Pero odio a Blake. Me dan ganas de meterle en un tanque de ácido sulfúrico cada vez que le veo.
—Por favor, no le mates. Hazme este pequeño favor.
—¿Y tú que harás por mi?
—Darte información de los demás ángeles, y me uniré a encontrar al culpable del asesinato de tus padres. ¿Trato hecho?—alzó la mano.
—Trato hecho.—le dió un apretón de manos.
—¿Seguimos siendo amigos?
—No lo sé, Kyle, ahora mismo estoy hecho un lío. Creo que necesito irme a casa a descansar.—dijo colocándose una mano en su frente.—Todo me ha llegado por sorpresa. Aún no me creo que seas uno de...ellos.
Kyle apartó la mirada.
—Por mi parte sigues siendo mi amigo.—le dijo a Nathan.
Nathan se giró para marcharse antes de que abriese la puerta dijo:
—Creo que necesito tiempo para asumir esto. Debo acostumbrarme a verte como un ángel,  ¿sabes?
—Entiendo.
—Hasta mañana.
Salió del apartamento e insertó las llaves en el suyo. Entró y soltó un suspiro apoyándose en la puerta. Al cabo de segundos se dirigió al salón y observó el cuadro de sus padres, que él propio había pintado. Mientras lo observaba, de su bolsillo de su cazadora sacó un paquete de tabaco, cogió uno y se lo llevó a los labios. Lo encendió y le dio una calada. Al parecer los ángeles también tienen problemas como humanos, se dijo para si recordando la familia de Kyle. Debe ser triste que a tu padre le importes una mierda, como si te mueres o como si no. ¿Qué clase de ángel era el padre de Kyle?
Nathan recordó el sueño que tuvo en el que su propia madre intentó comunicarse con él mediante aquel sueño. Ella dijo "No todos son iguales" "Deberías hablar seriamente con él, quizá haya algo que no te haya contado por miedo." ahora encajaban mejor las piezas. Mi madre se refería a Kyle.
Pero había algo que Nathan no lograba entender; quién fue la persona que escribió la carta tratando de avisarle sobre como era Kyle. Mientras Nathan estaba perdido en sus pensamientos, terminó de fumarse aquel cigarro y miró la hora de su móvil. Marcaban las una y cuarto de la madrugada. Pero Nathan no tenía sueño. Decidido, quiso salir de su apartamento y se fue a caminar a alguna parte. A veces salir y despejarte de toda la mierda que llevas dentro suele venir bien, pero solo a veces.
Salió del edificio y echó a andar a alguna parte, quizás si sabía hacia donde iba, aunque fuesen las una y cuarto de la madrugada, pero necesitaba hablar con alguien y esa persona estaría dispuesta a escucharle.
Tras una media hora caminando se paró en frente de un edificio. Justamente era el edificio en donde vivía Scarlett. Nathan dedujo que Scarlett ya estaría dormida, o quizás aún estaba despierta. Observó por ambos lados, fijándose bien si alguien podría verle a lo que iba  a hacer a continuación: Alzó las alas de su espalda y dió un salto bastante alto elevándose hacia arriba y volando hacia la habitación de Scarlett. Se paró en frente de la ventana y la vio dulcemente dormida en su cama. Nathan dio un suave golpecito en la ventana tratando de llamarla.
—¡Scarlett!—gritó por lo bajo, casi en un susurro.
Parece ser que Scarlett no respondía ni reaccionaba. Nathan la llamó de nuevo, esta vez un poco más fuerte.
—¡Scarlett!—dio otro suave golpecito en su ventana. Pero ella aún seguía sin responder, casi parecía que estaba sorda o simplemente dormida profundamente. Nathan volvió a llamar, pero esta vez alzando la voz.
—¡Scarlett, joder!—dio un fuerte golpe en la ventana. Scarlett se sobresaltó de su cama, incorporada en la cama vio a éste a través de la ventana levitando y moviendo su alas ligeramente. Scarlett se sorprendió unos segundos y salió de la cama. Se dirigió a la ventana y sin abrirla dijo:
—¡Fuera! No te voy a dejar entrar. ¿Sabes que hora es?
—¿Quieres que la rompa? por mi no hay problema.—refiriéndose a la ventana.
—Maldita seas...está bien. La abriré.
Abrió la ventana. Nathan se agarró a ella y guardó sus alas, a continuación entró a dentro de la habitación de Scarlett. Nathan se quitó su cazadora y la colocó en la silla del escritorio de Scarlett. Ella trataba de ocultar su pijama que llevaba puesto, ya que le avergonzaba que Nathan le viese en pijama, y más con ese "pijama". Nathan al ver el gesto de Scarlett se rió por lo bajo y dijo:
—No sé porque tratas de ocultarlo. Te sienta muy bien y la verdad me gustan las chicas que duermen con camisetas anchas y en ropa interior, como tú.
—Trata de no fijarte mucho, por favor, me da vergüenza y además estoy en bragas.
—No te preocupes, tarde o temprano acabaría viéndote en ropa interior, sólo falta que te quites esa camiseta... a no ser que no lleves nada debajo. No creo que duermas en sujetador.
Scarlett le dio un golpecito en el pecho de Nathan. Él rió y se sentó en la cama de ella que anteriormente estaba durmiendo como un bebé.
—Uh, vaya, fíjate—dijo dando pequeños saltitos en la cama con su trasero.—Ésta cama está bien para muchas cosas.
—Una pena porque no la probarás en tu vida.
—Ya lo estoy haciendo.—sonrió.—De hecho, también lo hice la anterior vez que vine.
—¡Tsk!—Scarlett recordó esa vez en la que Nathan la lanzó a la cama y sucedió todo aquello.—¿A que se debe que haya venido? ¿Te aburrías también?
—No...Ésta vez no.—dijo en un tono apagado que a Scarlett le apenó.
—¿Qué te ha sucedido?—se sentó a su lado en la cama.
—Kyle, es uno de ellos. Es un ángel. Me lo ha estado ocultando porque tenía miedo de mi reacción ya que odio a los ángeles. Y lo peor no es eso; Descubrí quién era Blake Tilman. Es él ángel que lleva siguiéndome y al que yo disparé en el hombro aquella vez. Blake es el hermanastro de Kyle.—Scarlett al oír esa última frase quedó asombrada.
—¿Estás de coña?
—Ojalá.—respondió.—Uno de mis enemigos es el hermanastro de mi amigo. Lo que me faltaba ya. Y encima Blake trató de sacarle información a Kyle de mi.
—Si yo estoy sorprendida, tú deberías estar aún más. ¿ Ese cabronazo es el hermanastro de Kyle? ¡Dios!
—No te he contado una cosa: Mi madre se estuvo intentando comunicar conmigo a través de sueños. Y lo hizo. Me advirtió de lo de Kyle, no dijo su nombre pero hasta hoy he descubierto que se refería a él. Primeramente mi madre dijo que practicase antes de enfrentarme a ellos. Dijo que tu podrías ayudarme.
Lo más extraño es que me encontré una carta en mi apartamento que decía "Deberías conocer mejor a tu amigo Kyle." Y estoy tratando de averiguar quién la escribió, estaba escrita a ordenador, pero por ahora no ha habido respuestas.
—Yo no escribí esa carta. ni siquiera sabía que Kyle era un ángel. Nathan, ¿no te parece raro que los ángeles sean los que te busquen y los demonios no?
—Sí, me parece muy raro. Además, por ahora no ha habido ninguno que se haya intentado comunicar conmigo ni intentado matarme. Sólo conozco a Natsuki, y al parecer parece buena. Está de nuestra parte, ¿no?
—Sí. Buscaré información sobre esto, ¿de acuerdo? y respecto al tema de Kyle, míralo por el lado bueno, porque seguro que tiene lado bueno, ¿no?
—Puede. Será uno de ellos pero no creo que sea igual que ellos. Él mismo me lo dijo. Creo que ese es el lado positivo, pero yo no sé que creer. Lo que me resulta gracioso es que Kyle no quiera que mate a Blake. Me ha pedido que no lo mate.
—¿Por qué te ha pedido eso?
—Porque si le mato, a pesar de todo llevan la misma sangre y si le mato, el padre de Kyle intentará matarle a él.
—¿Qué clase de padre...?
—Una larga historia.—interrumpió.—a esa persona no se le podría llamar "padre."
—Entiendo. Y...¿Estás bien?
Nathan le sonrió y dijo:
—No.
Scarlett se planteaba en abrazarle, pero dudaba por si éste le rechazaba o no era lo que necesitaba. Se le veía desanimado y a veces un buen abrazo ayuda. Scarlett no se lo pensó más y directamente le dio un abrazo. Nathan eso le sorprendió, tardó unos segundos en corresponder el abrazo, pero al final le rodeó la cintura con sus brazos y la abrazó. Nunca nadie le había abrazado, menos una chica. Un silencio se apoderó de la habitación. Lo único que se podía oír era la respiración de ambos. Nathan rompió el silencio.
—No estoy triste ni nada por el estilo. Simplemente me afecta toda esta situación. Pero gracias por el abrazo.
—De nada. A veces un abrazo ayuda mucho.
Como Scarlett le estaba abrazando a Nathan por la zona del cuello, la camiseta se le levantaba y la ropa interior era visible. Nathan se fijó y sonrió pícaramente.
—Bonitas bragas.  Son sexys.
Scarlett se despegó de él y se tapó con su camiseta.
—En serio, ¿siempre haces ese tipo de comentarios?—dijo ruborizada.
—Siempre.—respondió.
Scarlett comenzaba a sentirse realmente atraída por Nathan, incluso pensaba obscenamente a veces. Hacia mucho que no sentía esta sensación, se dijo para si, se siente...agradable. Él es realmente guapo, pensaba,  hasta su voz me resulta sexy. Incluso se podría decir que es capaz de mojarme con sólo palabras. Se podría decir que realmente me gusta, afirmó, pero no quiero enamorarme de él. No quiero volver a sentir esa sensación. No quiero que aparezca y no tiene porqué aparecer. Es sólo atracción, no es amor. Ni de coña me voy a enamorar de él. Nathan se tumbó en la cama de Scarlett mirando el techo.
—¿Qué te parece si echamos un polvo amistosamente?
—¿¡Qué?!—exclamó sobresaltada.
—Estoy de coña, tonta.—soltó una carcajada.—aunque...—se incorporó de nuevo en la cama, se acercó a ella y le susurró al oído.—No te niego que me gustaría.
—¡Cabrón!—le empujó tumbándolo en la cama. Éste antes de caer le agarró de la muñeca y la arrastró encima de él.
—Eres muy fácil de sorprender.
—Supongo.
—Me gusta la cara que se te queda cuando te hago algunos de mis comentarios. Es divertida.
—Ya pues, a mi no me gusta ese tipo de comentarios.—Scarlett se comenzó a sentir incomoda encima de Nathan. No era una postura apropiada para estar con alguien que es simplemente tu amigo.—Creo que deberías irte. Es demasiado tarde.
—¿Ya quieres que me vaya? ¿Segura que no quieres que me quede?
"Si te quedas no responderé de mis actos. ¿Por qué coño tienes que ser endemoniadamente sexy?" se dijo para si.
—Estoy segura. Además, estoy algo cansada.
—Está bien. Me iré.
Scarlett se quitó de encima de él y se volvió a sentar en la cama. Nathan se levantó de la cama y se dirigió a la ventana.
—Me has alegrado bastante, Scarlett. Estaba mal hace un momento y me has echo olvidarme por un instante de la acumulación de mierda que llevo encima. Gracias.
—De nada. Es bueno que cuentes conmigo cuando estás mal.
—Hasta mañana, que duermas bien.
Nathan saltó por la ventana esta vez sin alzar sus alas. Y de un salto llegó al suelo sano y salvo, que un humano normal y corriente a esa altura hubiese muerto.

A la mañana siguiente Scarlett despertó tempranamente, como de costumbre. Se metió en el cuarto de baño y se pegó una ducha. Al volver a su habitación se fijó en que la cazadora de Nathan estaba en la silla de su escritorio. Scarlett la cogió y recordó toda la situación de a noche. Sonrió para si misma, cogió la chaqueta y la llevó consigo.
Esa mañana debía de hacer algunos recados, así que salió del apartamento y pulsó el botón del ascensor. No tengo problema en llevarle la cazadora ahora mismo a Nathan, de todas formas por la zona en la que vive debo pasar por allí, se dijo. Bajó por el ascensor y salió del edificio.
Tras caminar como una media hora hasta la zona en la que vivía Nathan, por fin llegó hasta el edificio. Se paró en frente y justo cuando iba a entrar Scarlett notó una mano en su hombro. Se giró sorprendida y vio a Blake con una sonrisa en su rostro. "Y el muy capullo me sonríe, será gilipollas." pensaba.
—Hola, querida.
—¿Qué hola ni que narices?—dijo frunciendo el ceño.
—Trato de ser educado con una señorita como tú. Veo que al final saliste sana y salvo.
—¡Intentaste matarme! ¡Estuve a punto de estrellarme contra el suelo!
—Sabía que Nathan te salvaría.
—Si no fuese porque me salvó hubiese sido un cadáver.
—Un bonito cadáver.—la miró de arriba abajo.—Ahora que te aprecio mejor a la luz del día y de cerca, se te ve más hermosa aún.
—Tus piropos son puro veneno para mi.
—¿Veneno? No veo que te estés muriendo.
—Blake, ¿no? pues escúchame, Blake: hazme el favor de irte a tomar por culo. Y ahora si me disculpas...
Scarlett se giró para entrar en el edificio y justamente Blake dijo algo que la hizo paralizarse.
—Bonito colgante, ¿tú padre te lo regaló?
Scarlett paralizada y con los ojos como platos, sintió que el corazón por un momento se le salía del pecho. Cuando reaccionó de nuevo, ella se giró bruscamente y miro a Blake fríamente y totalmente enfadada.
—¿Qué sabes tú de mi padre? ¿De qué conocías a mi padre?
—Uh, la chica se pone dura.
—¡Responde!
—¿Qué te hace pensar que le conocía?
—¿Cómo sabes que este colgante me lo regaló él?
—Lo he supuesto.—sonrió.
—Mentiroso.—dijo con asco.—¡Mentiroso de mierda!
A Nathan le pareció oír la voz de Scarlett. Estaba acostado en su cama cuando se sobresaltó de golpe y se incorporó en la cama. Miró a ambos lados y le hizo dudar si fue un sueño o realmente Scarlett estaba cerca de él. Nathan salió de la cama, se vistió rápidamente y se colocó los zapatos. Salió del apartamento aprisa y justamente mientras corría algo le hizo sorprender demasiado: Mientras corría deprisamente y bajaba las escaleras, Nathan se teletransportó haciendo desaparecer y dejando un humo negro detrás. Al cabo de segundos apareció un piso más abajo. Totalmente paralizado quedó mirando atrás y preguntándose que coño acaba de pasar. Se había desvanecido por un momento y volver al cabo de segundos. "Acabo de teletrasportarme. ¿Será esa una de mis habilidades?"
Nathan descubrió unas más de sus habilidades: La teletrasportación. Eso a Nathan le era muy útil a veces.
Él siguió bajando las escaleras y en cuanto llegó vio a Scarlett gritandole enfadada a Blake. Nathan corrió deprisamente, apartó a Scarlett de enfrente de Blake y Nathan se colocó delante de él, Blake sonrió maliciosamente.
—Tú amiga es una paranoica.—dijo Blake mirando a Scarlett.
—¿Qué coño le has dicho?
—Nada. Se piensa que conozco a su padre.
—¡Le conoces! ¡Sé que estás mintiendo!—volvió a gritar Scarlett casi histérica.
—¡Lárgate de aquí!—dijo Nathan dándole un pequeño empujón.
—Tranquilo, ya me iba.
Blake se marchó del lugar y Scarlett con los ojos nublados, respiraba fuertemente. Aún se apreciaba enfado en su rostro, pero sus ojos brillaban y a Nathan le sorprendió. Por poco se ponía a llorar, pero se lo contenía. Scarlett le dio la cazadora a Nathan.
—He venido únicamente a darte la cazadora. Te la dejaste a noche.
Nathan agarró la cazadora y sin dejar de mirarle a Scarlett dijo:
—¿Qué ha pasado?
—Él...—hizo una pausa.—Él habló sobre mi colgante.—dijo agarrándose el colgante de su cuello.—Él sabía que fue mi padre quién me lo regaló. Sé que sabe algo. ¡Lo voy a matar!
Nathan la agarró y la presionó contra él para darle un abrazo. Scarlett estaba algo sorprendida.
—¿Por qué me...?
—Los abrazos vienen bien en estos momentos, ¿no? Estabas a punto de ponerte a llorar. Prefiero que llores conmigo antes de que llores en silencio.
Scarlett sin responder correspondió el abrazo. La verdad esas palabras le hicieron sentir más triste. He estado mucho tiempo llorando en silencio y estando sola, no tenía a nadie, se dijo para si, odio recordar...
 Al anochecer, Nathan había quedado con Kyle para hablar con él. Se dirigía a la zona en la que había quedado con él. Nathan ahora desconfiaba algo de Kyle, ya que le había estado mintiendo. Si le ha estado mintiendo en aquello, ¿en qué más puede estar mintiéndole? era la pregunta que solía preguntarse Nathan a menudo. Pero algo en él le decía que podía seguir confiando en él, que puede que él no sea como los demás ángeles. Mientras caminaba Nathan iba pensando en las palabras que dijo su madre en aquel sueño, que no todos era iguales, refiriéndose a Kyle. Eso era lo que más le llevaba a confiar de nuevo en él, que su propia madre se lo dijese. La verdad Kyle lo ocultaba por miedo a la reacción de Nathan y que éste se alejase, eso lo entendía perfectamente. Pero de quién no se fiaba ni un pelo era de Blake Tilman. A demás de que Blake también quiera matar a Nathan, Nathan no podía matarlo a él. Eso le ponía de los nervios. Tenía la necesidad de hacer desaparecer a Blake, molestaba a cada segundo y que le hiciese llorar a Scarlett eso le daban ganas de matarlo aún más. Blake era despreciable, y se hacía despreciar. ¿Pero como no voy a poder matarlo, si me estorba hasta que respire? se preguntaba Nathan.
Cuando llegó a la zona en la que había quedado con Kyle, Kyle estaba parado en mitad de la carretera, en la oscuridad con unas cuantas farolas alumbrando el lugar. Pocos coches pasaban por allí y a esas horas no había muchos. Mientras Nathan se dirigía a Kyle, Nathan se teletrasportó hasta él, volviendo a dejar ese humo negro cada vez que desaparecía. Nathan apareció delante de él. Kyle estaba sorprendido y sonrió.
"Al parecer ha descubierto una más de sus habilidades, ¡buen trabajo!" 
 —Puedo confiar en ti, ¿verdad?—preguntó seriamente.
—Por supuesto. Al igual que yo en ti.
—El hecho que me pidas que no mate a Blake, me resulta muy difícil, pero el trato que hicimos me parece interesante. Creo que confiaré en ti de nuevo, algo en mi me dice que no eres como ellos.
—Me alegra que pienses así.
—Necesito averiguar si Blake sabe algo del pasado de Scarlett. Yo aún no sé que pasó en su pasado, pero creo que Blake sabe algo respecto al padre. Necesito que me ayudes.
—Cuenta conmigo.
Nathan sonrió de lado. Con Kyle se le podría sacar información perfectamente a Blake.






6 comentarios:

  1. Te he nominado a los Premios Liebster Award. Un besazo infinito <3
    http://uninfinitoporbeso.blogspot.com.es/2013/10/premios-liebster-award.html

    ResponderEliminar
  2. Holahola, quería decirte que te he nominado para los premios Liebster Award, si no sabes lo que son las bases están en mi blog: www.smilinglikemarley.blogspot.com
    En breve subiré la entrada publicando que tú blog junto a diez más, desde mi punto de vista son los que se merecían este premio.

    ResponderEliminar
  3. cuando subes otro capii?? llevo mas de 2 semanas esperando. subelo pronto pliisss ...una cosa , me encanta el petsonaje de nathan <3 jajajaj sigeee

    ResponderEliminar
  4. Hola. Conozco tu blog desde hace ya un tiempo, intenté leer la primera historia pero, además de que no tenía tiempo, las faltas de ortografía y las gramáticales, me mareaban un poco (aunque he visto que han ido desapareciendo pero siguen ahí). Hace unos días comencé a leer la segunda historia, la cual me enganchó y ya me ves, sigo aquí leyendo :) El caso es que quería hacer una minicrítica constructiva.
    Hay algo muy importante que deberías arreglar, y son los errores gramaticales. Lo que quiero decir es que en una novela con tan buena trama, queda muy mal, por poner un ejemplo, escribir la misma palabra una y otra vez en una misma frase, o en la siguiente. Y, bueno, hay más, pero me da pereza enumerarlos, espero que tú misma los veas (si no lo has hecho ya). Espero que esto te sirva de algo :)
    Ah, y que me encantaría que te pasases por mi blog, la historia también va de vampiros (y más seres que ya aparecerán).
    http://blog65maramarta.wordpress.com/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Debo aclarar una cosa a todas las personas que están leyendo mi primera novela: Los primeros capítulos de "Y nada más que el dulce sabor a sangre" deben ser corregidos desde un principio, ya que tiene faltas de ortografía, errores, y varias cositas más.
      Cuando empecé no me lo tomaba muy enserio, de ahí las faltas de ortografía y los errores, sin apenas narración...etc. Por esa razón deben ser corregidos, algún día que tenga tiempo lo haré.
      Como puedes comprobar, he ido mejorando mucho. (Nada más ver los capítulos recientes de "Y nada más que el dulce sabor a sangre" y "Entre cielo e infierno."
      Respecto a los errores gramaticales, los tendré en cuenta. Es cierto que a veces pongo la palabra en una misma frase. Eso lo arreglaré. Siempre se puede mejorar, ¿no?
      Agradezco mucho tu crítica, ya que me resulta bueno saber los errores que tengo y así poder cambiarlos y corregirlos.
      Conozco tu blog también desde hace un tiempo, he de decir que me leí los primeros capítulos y me encantó (escribes realmente bien) pero como tenía que estar pendiente de los estudios, más mi blog. Apenas tenía tiempo de pasarme. De hecho, no hace mucho me pasé y empecé a leerte. (Me tengo que poner al día con tu blog.) La trama también es bastante buena.
      Me pasaré por tu blog, eso no lo dudes. Me encanta leer buenas novelas.
      Un beso.

      Eliminar
    2. joer, pensé que el comentario anterior no se había enviado, y lo hubiera preferido. El segundo que envié es mejor.
      Me sorprende que te hayas pasado por mi blog (y lo agradezco), nadie suele hacerlo, aunque tampoco le hago mucha publicidad. Está ahí por estar y para que un amigo lea la historia, que le gusta (él es el ochenta y cinco por ciento de mis lectores xD).
      Pásate a leer la historia cuando quieras, que para subir solo un capítulo tardo como un mes, por vaga, claro, en ese tiempo habrás leido la mitad jaja

      Eliminar