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Granada, Granada, Spain
Empezaría diciendo que todo lo que escribo lo hago con papel y una pluma, pero mentiría. Una de mis mayores aficiones es escribir, yo lo llamaría como una especie de "escape" donde eres libremente de escribir lo que te plazca, ya sea hundirte en tus pensamientos o tan solo con deslizar tus dedos sobre el teclado comienzas a adentrarte en un mundo donde tu decides que sucede a cada instante y a cada segundo. ¿Maravilloso, verdad? No escribo para nadie, escribo para mi misma. Lo que nunca imaginé fue ver a toda esta gente leyéndome. Soy otra marioneta que ansia la libertad en esta sociedad manipuladora. Nunca permitas, por nada del mundo, que la sociedad te convierta en una persona quien no eres. Seamos libres de ser quien cojones queramos ser. Porque no hay nada más maravilloso que ser uno mismo y no como querrían que fueses. Amo la lluvia, los días de tormenta, amo el chocolate, también un buen café con leche en las tardes de invierno. Si has llegado hasta mi blog, bienvenidos pequeños mortales, si deseas quedarte será todo un placer, siempre serán bienvenidos aquí y si deseas marcharte, que así sea. ¿Te introduces en mi cuento de princesa inmortal?
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"En la vida es imposible sufrir, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena."

lunes, 14 de octubre de 2013

Entre cielo e infierno. Capítulo 06: ¿Notas la bala penetrando en tu piel?




Ahora que Nathan iba a utilizar a Kyle para sacar información sobre Blake, todo le iría más fácil. Aunque puede que a la vez complicado. Kyle mencionó anteriormente que no se llevaba muy bien con Blake, y el hecho de que ambos no se tragasen puede que no soltase prenda, pero habría que intentarlo para averiguarlo. Kyle dudaba si realmente Nathan de nuevo confiaba en él o sólo lo estaba haciendo para utilizarlo. De ser lo segundo se sentiría apenado. Pero Nathan estaba haciendo ambas cosas, aunque le costase fiarse de él de nuevo, lo iba a hacer.
—¿Dónde está Scarlett ahora?—preguntó Kyle.
—En mi apartamento. Le dije que se quedase allí, que ahora volvía.
—¿Tú y ella estáis...?
—¿Qué? No, ¿qué te hace pensar eso? es una amiga, simplemente.
—Entonces, ¿por qué te preocupas tanto por ella? por lo que veo no la tratas simplemente como a una amiga.
—¡Y qué sabrás tú! además, eso de enamorarse lo veo absurdo. Nunca lo he estado y paso de estarlo. Estoy bien tal y como estoy.
—Eso lo dices ahora. Pero no estás enamorado porque con las chicas con las que sales te las follas y ya está. No las vuelves a ver. Y, ¿acaso te has preocupado alguna vez de las otras chicas tanto como por Scarlett?
—Claro que sí. Me preocupo de... si llegan bien a casa después de marcharse de la mía.
Kyle alzó una ceja.
—¿Quieres que te diga más?
—¡Qué te den! y además, si me preocupo por ella es porque hicimos un trato; está en mi "equipo" por así decirlo y ella está buscando a alguien. Tendré que cuidar a los de mi equipo, ¿no?—sonrió.
—Yo estoy en tu equipo desde un principio y no me das ni agua.

—Eso es porque...—hizo una pausa—Eh, eso es mentira. Yo sí que me preocupo por ti. Cuando te pones borracho, ¿quién es el que te lleva a tu apartamento?
—Pero si una vez me dejaste en la puerta del edificio por vomitarte en tu cazadora.
—Eso es porque es mi cazadora favorita.
—¡Oh, venga ya!
—¿Quieres discutir en serio por ésto? ¿Quieres discutir por quién se preocupa más por quién?
—Pues admítelo.
—¿El qué debería de admitir?
—Qué te gusta Scarlett.
Nathan echó a caminar dándole la espalda a Kyle. Kyle le siguió detrás. Tanta preguntita absurda le ponía de los nervios, bueno, más bien Kyle le ponía de los nervios con esas preguntas que a Nathan le resultaba tan estúpidas. Mientras caminaban totalmente en silencio, Kyle rompió el silencio y dijo:
 —¿Te la has follado?
Nathan alzó una ceja sin mirar a Kyle dijo:
—¿A quién?
—A Scarlett, ¿a quién va a ser?—rió.
—¡Eh, eh!—Nathan se paró en seco y señaló a Kyle con el ceño fruncido.—No digas eso. No hables de ella de manera sucia.
Kyle soltó una carcajada por lo alto. Le resultaba muy gracioso que le dijese que no hablase de Scarlett de manera sucia, cuando él cada mujer guapa e interesante que ve, va directamente a tirársela. Y Scarlett es un pack de todo; Guapa, interesante, misteriosa, atractiva, con buena figura y con carácter, tal y como a Nathan le gusta.
—No te rías, me refería a que no me gusta que se hable de mi equipo de manera sexual.
—Pero si sólo hay una chica en tu equipo, y no creo que hables de mi de manera sexual, o.. ¿acaso la que te pone no es Scarlett y en el fondo soy yo?—bromeó y deslizó su lengua por sus labios en signo de provocación.
Nathan puso cara de asco al venirle cierta imagen a la cabeza.
—¿A qué te doy una hostia como sigas con el temita?
—¡Vale, vale! ya paro.—sonrió.
—Y además, no sólo hay una chica en mi equipo.
—¿¡Ah, no?!—dijo sorprendido.—A esa seguro que sí te la...
—¡Qué no!
—¿Y quién es?
—Una demonia, su nombre es Natsuki.
—¿Una demonia? ¿Qué hace una demonia en tu equipo?
—Al parecer no tiene maldad, o por lo menos aún no ha demostrado lo contrario. Y tío, no me etiquetes con el tío que sólo ve a las mujeres como para follar. También tengo sentimientos, una cosa es que eche polvos sin compromiso.
—Sólo intentaba picarte un poco. No te etiqueto como tal, pero a veces me das a entender eso.
—Qué no sea  humano no significa que no tenga sentimientos...—dijo por lo bajo casi en un susurro. Kyle miró los ojos de Nathan, parecía como si estuviese pensando, o recordando algo. Kyle quiso cambiar de tema, para que Nathan no se hundiese más en lo que estuviese pensando.
—Bueno, ¿a dónde nos dirigimos?
—A mi apartamento. Debo informar a Scarlett de...
En ese preciso momento, Nathan recibió un mensaje de texto en su móvil. Sacó el móvil de su bolsillo y miró el mensaje, era de Scarlett.
"Nathan, ya no estoy en tu apartamento. Hace rato que me fui, debí informarte antes. Sé que te vas a sorprender y quizás enfadar por cometer una locura, pero estoy en el apartamento de Blake. El ahora mismo no está. Llevo toda la noche siguiéndole y vi en el edificio en que está viviendo por ahora. He conseguido entrar gracias a una de las horquillas de mi cabello, eso siempre funciona. Voy a tratar de buscar información sobre éste cabrón, sé que conoció a mi padre. Hablamos luego."
Nathan sorprendido y casi histérico miró a Kyle y dijo:
—¡Llama a Blake!
—¿Para qué?
—¡Tú llámalo, joder! preguntale donde está.
Kyle sacó su móvil y marcó el número de Blake. Blake al cabo de segundos contestó.
—¿Por qué me estás llamando?
—Eh...quería saber donde estás, me preguntaba si querías tomarte una cerveza conmigo.
—¿Por qué iba a querer tomarme una cerveza contigo? ya me la acabo de tomar. Ahora mismo me dirijo a mi apartamento. Me resulta raro que me preguntes de tomar algo contigo, nunca lo haces
Kyle apartó el móvil de su oreja y lo colocó en su pecho tratando de que no escuchase Blake lo que iba a decirle a Nathan.
—¡Se dirige a su apartamento!—dijo en un susurro alto.
—¡Mierda!—maldijo.
—¿Kyle? ¿Kyle? ¿Estás ahí?—decía Blake por el móvil.
—¡Sí! bueno, te he preguntado ésto porque estoy algo aburrido ésta noche, y como Nathan  apenas queda conmigo pues aprovecho para quedar contigo.
—Interesante, ¿tienes algo que contarme sobre ese chico? ¿has averiguado algo?
—No...Yo solo...
—Pues entonces no quiero quedar contigo.—en ese momento éste le colgó.
—Me ha colgado...¡Será subnormal!
—Tío, me temo que tenemos que llegar al apartamento de Blake antes que él.
—¿Por qué? ¿Qué está pasando?
—Scarlett se ha colado dentro y está tratando de buscar información sobre su padre. ¿Blake puede hacerle algo? joder.
—¡CORRE!—gritó Kyle echando a correr. Nathan sorprendido le siguió.
—¡¿Eso significa que sí?!
—¡No lo sé, sólo sé que es capaz de matar cualquier cosa que se meta en sus asuntos!
—¡Eso es que si, joder!
—¡Sígueme y punto!—Kyle alzó sus alas, Nathan sorprendido se fijó en ellas; a diferencia de él las suyas eran blancas. Kyle se elevó por el cielo, Nathan hizo lo mismo y le siguió.

Mientras Scarlett buscaba y buscaba por los montones de papeles del escritorio de Blake, cada vez sentía las ganas de apretar el cuello de Blake. No había nada que pudiese relacionarse con su padre, o al menos ella no veía nada de eso. Sabía que si ella estaba allí y Blake le pillase, le ocurriría algo. Debía darse prisa, o si no esta vez si que sería un cadáver. Millones de preguntas le surgían a la mente ahora mismo; ¿Por qué sabe Blake de mi padre? ¿Blake provocó lo que le pasó? ¿Por qué tiene relación con los ángeles? Contra más buscaba, más se cansaba de encontrar algo. No parecía que hubiese nada, todo parecía normal. Entre todo el papeleo que había esparcido Scarlett por toda la mesa del escritorio de Blake, no había absolutamente nada, todo era papeleo sin importancia.
—No creo que encuentre nada aquí...—se dijo para si.
Scarlett se fijó en unos de los cajones del escritorio que estaba cerrado con llave. Buscó la llave por la habitación, ésto le llevaría un par de minutos. Parecía que la llave estaba demasiado bien escondida, o la llevaba él encima. No parecía que estuviese en la habitación, o estaba allí mismo, escondida en un buen escondite.
—Necesito abrir este cajón como sea. Tiene que haber información aquí.—soltó un suspiro al no lograr encontrar la llave.
Cuando Scarlett iba decidida a buscar la llave por el salón escuchó pasos fuera del apartamento, como si alguien estuviese dirigiéndose al apartamento. Blake ya volvía y eso a Scarlett le inquietó. Scarlett debía arreglar todo el desorden de papeleo que ella misma había esparcido por toda la mesa. Volvió a paso largo a la habitación, cogió rápidamente todo el papeleo aprisa.  Pudo escuchar como se introducían las llaves en la cerradura de la puerta, estaban apunto de entrar y la pillarían allí mismo, un sentimiento de nerviosismo recorrió su cuerpo. Blake la intentó matar una vez, y no creía que no volviese a intentarlo. Ella cogió los papeles desordenados, uno calló al suelo y ella no se dio cuenta. Los guardó en los cajones abiertos del escritorio y acto seguido se escondió en el armario de Blake. La respiración de Scarlett estaba acelerada, debía tranquilizarse o la escucharía jadear.
Blake había entrado en su apartamento, se dirigió a su habitación y se tiró a la cama cerrando los ojos. Tras unos segundos de silencio, abrió los ojos y se fijó en un papel cuyo estaba tirado en el suelo. Se extrañó bastante y se levantó de la cama. Lo cogió y vio que era una de las cartas de su madre que anteriormente le había mandado, era una carta sin importancia. A Blake no le extrañó que esa carta precisamente estuviese tirada en su habitación, le extrañó que un papel estuviese tirado en su habitación y Blake era bastante ordenado. Sabía que algo iba mal.
Guardó la carta en los cajones del escritorio. Acto seguido comenzó a hablar en voz alta.
—No sé que tratas de buscar entre mis papeles, tampoco sé como has entrado, pero lo que sí sé es que estás en alguna parte de mi apartamento y voy a encontrarte. Se te ha olvidado guardar un papel, que error por tu parte.
Scarlett se sobresaltó al oír esa ultima frase y un escalofrío recorrió su columna,
—Venga, sal de dondequiera que estés. Hablemos las cosas tranquilamente.
"Tranquilamente y una mierda."pensó Scarlett para si. Scarlett estaba bastante incomoda en ese armario, una de las cajas de la estantería de arriba estaba apunto de caerse, estaba oscuro y ella no veía. Sacó su móvil de su bolsillo para alumbrar y observó la caja a punto de caerse. Ella sorprendida la agarró cuidadosamente y la empujó hacia dentro colocándola bien puesta. Cuando comenzó a sentirse aliviada un mensaje de texto le llegó al móvil, sonó por lo alto y eso a Scarlett le asustó. El mensaje era de Nathan, decía: "¡Sal de ahí, YA!"
Blake sonrió maliciosamente y miró al armario. A Scarlett se le volvió a acelerar el pulso, una presión en el pecho sintió al oír los pasos de Blake acercándose al armario. Se guardó el móvil rápidamente, justo cuando escuchó las manos de Blake abrir el armario ella salió rápidamente y le tiró una de las prendas de ropa a la cara. Cuando ella corrió por la habitación tratando de escapar éste la agarró por la cintura levantándola y la lanzó a la cama. La presionó con fuerza las muñecas y la miró fijamente.
—¿Qué es lo que estás buscando aquí, chica?
—¡Suéltame o grito!
—No hay necesidad de gritar...por ahora.
Scarlett gritó fuertemente y Blake sorprendido le tapó la boca, ella le mordió.
—¡Dios! ¡No voy a hacerte daño!—le dijo quejándose de la mordedura.—Te he preguntado que qué estás buscando aquí, responde y te dejaré en paz.
—Buscaba información de mi padre, sé que sabes algo, lo noto.
—¿Lo notas? ¿Y como lo notas, querida?
—¡Lo sé! ¡Y lo noto en tus ojos!
—¿Ah, si? interesante.
—Dime que coño sabes de mi padre. ¿¡Fueron los demonios los que le mataron?! ¡Dímelo! Porque ésto me está volviendo loca. Quiero saber quién fue el que provocó su muerte, por favor...
—Querida, ¿viste la cara del que asesinó de tu padre?
—No...No pude verla.
—¿Por qué crees que fueron los demonios?
—Porque...—hizo una pausa.—porque son los que causan muertes, y sé que humano no era. Puede que no le viese la cara, pero si vi su figura; aspecto de humano, rapidez inhumana, fuerza sobrenatural.
—Querida...a tu padre no le mataron los demonios.—sonrió maliciosamente.
Al oír esa frase, supo de inmediato que Blake sabía acerca del padre de Scarlett. A Scarlett se le comenzaron a nublar los ojos.
—Entonces...¿Quienes fueron? ¿Humanos? pero yo vi...
—No, chica, no fueron los humanos. A tu padre le asesinaron los ángeles. Por tu cara deduzco que tu padre no te contó nada, por tal de protegerte. Qué bonito el amor de un padre por proteger a su hija, ¿eh?
Scarlett comenzó a sentir unas ganas terribles de matar a Blake, las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas. Scarlett le dió un cabezazo a Blake, éste se estremeció y dejó de sujetarle las muñecas, ella lo empujó de encima de ella y se abalanzó sobre él. Alzó su puño para pegarle pero éste le cogió la mano y le miró fijamente.
—Yo no asesiné a tu padre, si es lo que estás pensando. Déjame que te explique.
—¡No quiero!—le pegó un puñetazo en la mejilla, este se estremeció y soltó un poco de sangre.
—¡Para!—gritó.—¡A tu padre le asesinaron por traicionarnos! ¡Tú padre era un ángel!
Scarlett antes de pegarle otro puñetazo, al oír esa última frase paró su puño en seco. Blake vio la mirada de Scarlett y comenzaba a sentirse perdida, su mirada estaba en otro mundo, recordando algo.
Ella agarró con fuerza el colgante colgado en su cuello.
—No te asustes.—le dijo.—Tú madre es humana, tu no has nacido como tu padre, o por lo menos eso me informaron.
—No intentes consolarme, ni me pongas una cara bonita ahora mismo, porque te odio, no me fío de ti, e intentaste matarme.—hizo una pausa, soltó un suspiro y volvió a hablar.—Llevo creyendo todo el tiempo que a mi padre le asesinaron los demonios, he matado a un par de demonios y ninguno me decía nada de mi padre. Ahora sé que fuisteis vosotros. ¿Por qué asesinaron a mi padre?
—Quítate de encima mío y te lo contaré. Me siento a sentir...incomodo.
Scarlett asintió y se sentó en la cama. Éste se incorporó, se colocó su vestimenta bien puesta, ya que se la había arrugado y comenzó a hablar.
—Eres un año menor, que Nathan, ¿verdad? él tiene diecinueve.
—Sí.
—Tú padre conoció a los padres de Nathan. También conocía a Nathan cuando era un bebé. Y no solamente les conocía, sino que mantenían el contacto y eran bastante amigos. La madre de Nathan, Ayla, era una demonia, y Ezra, el padre de Nathan, un ángel. Ambos se enamoraron y eso no está permitido. Es una regla qué tenemos los ángeles y los demonios. Y el hecho de que ella se quedase embarazada y tuviese a Nathan, tarde o temprano ese bebé acabaría siendo asesinado. Pues tú padre, era muy amigo del padre de Nathan, de hecho, antes de conocer a Ayla, él y tú padre estaban siempre juntos. Eran casi como hermanos, o eso se consideraban ellos. Cuando Ezra conoció a Ayla, supo de inmediato que estaba enamorado de ella. No sólo era hermosa, sino que incluso se notaba diferente entre todos los demonios. Los ángeles, sabíamos qué Ezra y tú padre eran bastante amigos. Pero lo que no sabíamos era que protegía a Ayla, a Ezra y a Nathan. Cuando Nathan tenía unos cinco años, Ayla y Ezra ya estaban en la tierra, viviendo como humanos normales. También sabíamos que tú padre tenía una relación con una humana, pero eso no importa. Es humana, no demonia. De hecho, esa humana estaba embarazada de ti, y justo después de un año que Nathan naciese, naciste tú. Como iba diciendo... cuando Nathan tenía cinco años, sus padres fueron encontrados y asesinados delante de él. Como él era un crío no comprendía que pasaba, pero sabía que sus padres estaban muriendo. El chaval como era una raza nueva, un Nephilim, tenía fuerzas que ni los ángeles ni los demonios tenemos. Con sólo cinco años, asesinó a un par de ángeles que estaban matando a sus padres. Después...—hizo una pausa.
—¿Después qué?—dijo ella intrigada.
—Nathan se desmalló por utilizar tanta fuerza, tanto poder. Tú padre fue en busca de él, lo llevó en brazos hasta un lugar seguro, y le protegió. Tú padre sabía que lo que habían echo Ayla y Ezra era una locura, porque esa regla no está permitida y la habían roto. Sabía que acabarían mal, de hecho, ellos pidieron que si eran asesinados, protegiese a su hijo, el lo protegería como si del suyo se tratase y así lo hizo. Ayla y Ezra ya daban por hecho que iban a morir, pero no le importaba porque su amor era más fuerte que todos los ángeles y demonios juntos, o eso decían ellos. Cuando Nathan despertó y logró el conocimiento, vio a tu padre, entre lágrimas, abrazando a Nathan, escondido debajo de un puente. Nathan estaba ensangrentado, por asesinar el mismo a varios ángeles. Pero Nathan se asustó al ver que sus padres no estaban con él y estaba otro hombre que era desconocido para él, se alejó de aquel hombre y se marchó a gran rapidez, que ni tu padre pudo pararle. Tú padre estuvo buscándole muchos días seguidos, pero no lograba encontrarle por ninguna parte. Era como si la tierra se lo hubiese tragado. Y así hasta al cabo de un tiempo. Luego a tu padre una noche lo acorralaron en un callejón y le asesinaron. Y tú estabas con él.
—Sí.
—Y lo último que vieron los ángeles fue una chica de aspecto asiático ayudándote a salir de allí. A tu padre le asesinaron por intentar proteger al chico Nephilim y ayudar a Ezra y Ayla. A eso se le llama traicionar.
—¿Y tú que opinas de ésta historia?
—Yo no tengo que opinar nada de ésta historia. Te la he contado por tu bien, para que dejes de sentirte confusa y dejes de molestarme.
—Mentira, sabes que opinas algo y no quieres decirlo. ¿Te da pena?
—¿Pena?—se rió.—Por favor.
—Pues te da algo, y lo sabes. No soy tonta, y puedo notar que ésta historia te parece trágica y sientes lástima.
—Pues te equivocas, querida. Ah, por cierto. Creo que Nathan no recuerda que fue tu padre el que le ayudo, no recuerda que un hombre le ayudo a escapar. Deberías recordárselo, ya que sois tan amigos.—dijo en tono burlón.
—¿Por qué odias a Nathan?
—¿Por qué le odio dices? no sólo le odio porqué está dando muchos problemas en nuestro mundo, le odio también por su forma de ser, actuar, y porque me pegó un tiro.
—Tú intentaste matarle, lo lógico es que se defendiera.
—Tú le diste las armas.—le miró seriamente.
—Y tú intentaste matarme.
Blake se quedó mirándole seriamente. No tengo motivos para odiar a ésta chica, se dijo para si, ella no me ha hecho nada, sólo protege al muy gilipollas de Nathan. Blake se acercó bastante cerca a la cara de Scarlett y le miró fijamente a los ojos, ella se echó para atrás.
—¿Qué estás haciendo?
—¿Te gusta Nathan?
—¿Eh? ¿Por qué me preguntas eso?
—Porque quiero saberlo.
—Eso no es de tu incumbencia.
—¿Por qué le proteges? ¿Él te protege a ti? dudo que lo haga, es un pasota y va con esa actitud a todas partes. Sabes que no le importas nada. Sólo te ve como un objeto.
—No hagas como que lo sabes todo de él, porque no sabes una mierda.
—¿Acaso tu sabes cosas de él? ¿le conoces bien?
Scarlett se quedó callada. En realidad no conocía del todo a Nathan, lo único que sabía es que se llama Nathan Growney y que es un Nephilim, nada más.
En ese momento alguien llamaba fuertemente a la puerta, acto seguido comenzó a hablar Nathan tras ella:
—¡Eh, capullo! ¡Abre la puerta o la echo abajo! ¡Qué abras la puerta, he dicho!
Blake puso los ojos en blanco y soltó un suspiro. Odiaba tener que escucharle. Se levantó de la cama y fue a abrir la puerta de entrada. Cuando la abrió Nathan entró al apartamento y apartó a Blake con el hombro empujándolo.
—No te he invitado a entrar. Fuera.
—¿Dónde está?—dijo buscándola con la mirada.
Scarlett salió de la habitación y Nathan se dirigió a ella.
—¿Estás bien?—dijo en tono preocupado.
—Sí.—respondió ella con una sonrisa.
—¡Idiota!—le dijo con el ceño fruncido.—¡No vuelvas a hacer esto!
Blake alzó una ceja y dijo:
—Tranquilo, no la he violado.
—¿Quién te ha preguntado?—le dijo vacilante.
Blake se hartó y se dirigió hasta Nathan. Le agarró de la camiseta fuertemente y se pegó a su cara.
—Tengo unas ganas terribles de partirte la cabeza.—le dijo Blake.
—¡Parad!—interrumpió Scarlett.
—Yo tengo las ganas de partirte la cabeza en cuanto supe de tu existencia.
—Mira, hijo de puta, la chica solamente quería saber que le pasó a su padre y se lo he contado todo. Yo no tengo intención de hacerle algo.
—Pues sigue con esas intenciones o si no seré yo el que...—Nathan recordó las palabras de Kyle. "No le mates, por favor." eso le hizo no terminar la frase.
—¿O sino tú qué?
Nathan le apartó las manos de Blake que agarraban la camiseta de él fuertemente, le dio un pequeño empujón y agarró a Scarlett para marcharse. Salió del apartamento y se alejó.
Bajo con ella por las escaleras del edificio aprisa y al salir del edificio Kyle estaba esperando a bajo, ya que anteriormente Nathan le había prohibido subir o sino Blake sospecharía de Kyle. Nathan comenzó a golpear con fuertes patadas un poste que alumbraba la calle.
—¡Gilipollas, gilipollas, gilipollas!—maldecía mientras pateaba con fuerza pensando en Blake. El poste comenzó a tintinear, como si estuviese a punto de fundirse. Kyle le agarró fuertemente y le apartó del poste.
—¡Para!
—¿Cómo me puedes prohibir que le mate si el va con la intenciones de matarme? ¡¿No me defiendo o qué? ¡¿Me dejo morir?!—decía alterado.—Ésto no es un videojuego en el que si te matan, revives y comienzas de nuevo tu partida.
—No va a ir a matarte directamente porque quiere cierta información de ti. Si hubiese querido matarte ya lo hubiese echo.
—¿Y qué coño quiere saber de mi? si incluso saben mi puta historia.
—No sé que quiere saber de ti, pero creo que trata de averiguarlo por su cuenta.
—Nathan...—pronunció Scarlett. Scarlett quería contarle todo lo que le había contado Blake.
—¿Qué?—dijo Nathan aún enfadado por todo lo que estaba pasando.
—Nada. Lo hablamos mejor en otro momento.
—Está bien. Creo que me iré a dar una vuelta, solo. Necesito aire fresco. Nos vemos luego.—Sonrió y hizo un gesto con la mano de despedida y echó a caminar por la oscura noche.
—Debe de estar pasándolo mal.—dijo Kyle.
—Nathan puede ocultar sus sentimientos poniendo una falsa sonrisa en su rostro.
—¿Por qué lo crees?
—Lo creo porque en eso se parece a mi. Yo también puedo ocultarlo todo con una sonrisa.

Nathan caminaba por las calles de Tokyo, no sabía a donde iba ni tampoco le importaba. Le resultaba demasiado duro no intentar defenderse con Blake. Pero Nathan tenía claro una cosa: Si él le pega, Nathan también. Un puñetazo al fin y al cabo no lo mataré, se dijo, o sea que sí podré darle hostias.  
Vio un parque vacío, se sentó en uno de los bancos. Se sacó el paquete de tabaco de su bolsillo y sacó un cigarro. Lo colocó en sus labios y lo encendió. Un cigarro ahora me viene muy bien, se dijo. Mientras se lo fumaba oyó como una de las hojas de uno de los árboles se movía demasiado a diferencia de las otras. Observó fijamente aquél árbol, era extraño. Al cabo de segundos, el cuervo que era confiado con Nathan salió de ahí. Miraba a Nathan fijamente.
—Eh, amigo. Siempre apareces cuando menos me lo espero.—sonrió.
Éste trasmitió un sonido y se bajó del árbol. Se posó en el respaldo de la madera del banco que Nathan estaba sentado.
—Hace frío ésta noche.—dijo observando el cielo y dándole una calada al cigarro.—¿Quieres fumar, amigo?—dijo ofreciéndole el cigarro al cuervo. El cuervo se apartó bruscamente, Nathan soltó una carcajada.—Es broma.—hizo una pausa de silencio mirando al cuervo. Luego volvió a hablar.—¿Debería ponerte un nombre o llamarte sólo cuervo? ¿Tienes algún nombre? debería pensar uno si no tienes. Ahora que lo pienso no me he cuestionado si eres hembra o macho...¿puedo averiguarlo?
El cuervo picoteó la mano de Nathan. Casi parecía que podría decir, "¡Estate quieto!"
Nathan soltó una risa.
—Sólo bromeaba. Sé que parezco un loco hablando con un cuervo, pero sé que me entiendes.
El cuervo se bajó del banco y se dirigió a una ramita pequeña de árbol, que estaba tirada en el suelo. En la tierra del parque, justo al lado de los pies de Nathan. El cuervo llevaba la ramita colocada en su pico. Comenzó a deslizarla por el suelo, como si estuviese escribiendo algo. Nathan se sobresalto por su tal acto e inteligencia y se incorporó para leerlo.
—¡¿Estás escribiendo?!—preguntó boquiabierto.
El cuervo siguió escribiendo y cuando acabó Nathan leyó  la frase en voz alta. No se podía creer lo que veían sus ojos.
—"Ten cuidado ésta noche."—leyó totalmente asombrado. En ese momento el cuervo echó a volar por el oscuro cielo, desvaneciéndose en la oscuridad. ¿Le había advertido de que algo malo iba a suceder? puede ser. Nathan se quedó pensando en qué podía significar ese mensaje. ¿Debería marcharme a casa? se preguntaba. Éste cuervo me está protegiendo. Debería hacerle caso.
Justo cuando iba decidido a marcharse una figura masculina le hizo parar en seco.
—¡Nathan!—pronunció Blake.
—¿Qué quieres ahora, pesado?
Natsuki pasaba por esa zona, se dirigía al apartamento de Scarlett. Justo cuando vio a Nathan se paró en secó y se escondió detrás de un árbol. Natsuki estaba a las espaldas de Blake, y se fijó en que Blake sujetaba una pistola escondida detrás de él con su mano derecha. Natsuki sabía que algo iba mal y que ese hombre iba a hacerle algo malo a Nathan. 
Ella sabía que Blake era un ángel, puesto que lo había visto varias veces por la ciudad buscando a Nathan y siguiendo a Scarlett. Natsuki comenzó a preocuparse.
—¿Me has seguido?—preguntó Nathan.—En serio, ¿tú vida es tan aburrida que vas siguiéndome hasta cuando voy al baño?
—Te he seguido sólo por una razón.
—¿Y qué razón es esa?
Blake mostró la pistola y con su mano derecha le apuntó a Nathan. Ambos estaban a escasos metros del uno del otro.
—¿Qué estás haciendo?—dijo Nathan asombrado observando la pistola.
—¿Recuerdas cuando me metiste un tiro en el hombro?
—Claro que lo recuerdo.
—Pues he pensando en que vas a probar lo que se siente el dolor de un disparo.—Blake apuntó a la cabeza de Nathan.
—¡Eh! ¡Eh!—comenzó a decir alterado.—¡Detente!—dio unos cuantas pasos hacia atrás.
—¡Y una mierda!
—¡Blake! ¡Tuve que defenderme, tú ibas a matarme!
—¡Pues sólo muere y le haces un favor al mundo!—gritó.
—¡No voy a morir!—gritó también.
Blake apuntó al hombro izquierdo de Nathan y apretó el gatillo.
Nathan recibió un disparó en el hombro izquierdo. Comenzó a gritar de dolor y se estremeció en el suelo. Natsuki se sobresaltó.
—¡NATHAN!—Gritó Natsuki corriendo hacia él.
Blake se sobresaltó al oír la voz de una chica, se fijó en ella y pudo ver a Natsuki.
—¿Natsuki...?—pronunció. Acto seguido se marchó del lugar aprisa.
Nathan se agarraba con fuerza el hombro izquierdo, sangraba mucho.
—¡HIJO DE PUTA!—Gritó entre gemidos de dolor.
—¡Nathan! ¡Nathan!—Natsuki se tiró al lado de él.—¡Vamos al hospital, rápido!
—¡Al hospital y una mierda!
—¡Tienes que ir! ¡No puedes quedarte así!
—¡Qué no quiero ir al hospital!—se volvió a apretar el hombro por el dolor.
—Tú...¿Puedes teletransportarte, verdad? ¡Hazlo ahora!
—No puedo.
—¡Sí puedes!
—¡Qué no puedo!
—¡Nathan, levántate! ¡Scarlett puede ayudarte!
—¿Scarlett...?
—¡Sí, su padre le enseñó a sacar heridas de bala! ¡Rápido, por favor!
Nathan se quedó observando los ojos de Natsuki. ¿Por qué están nublados? ¿Por qué le importo? se preguntaba. O es demasiado sentimental o realmente está preocupada por lo que me pase. ¿Como una demonia puede preocuparse por alguien?
—Natsuki...—pronunció.—¿Por qué te preocupas?
—Tú mismo dijiste que estoy en tu equipo, ¿no? somos un equipo. Y sin el líder de nuestro equipo no somos nada. Por favor, teletransportate hasta el apartamento de Scarlett.
Nathan se incorporó del suelo. Contra más movía el brazo, más le dolía.
—Qué pena que no sea inmortal.—rió.
En ese momento Nathan intentó teletrasportarse, le llevó varios minutos pero al fin lo consiguió. Antes de que se marchase Natsuki le dijo:
—Promete que vas al apartamento de Scarlett.
—Lo prometo.
—¡Nos vemos allí!
 Nathan se teletrasportó al apartamento de Scarlett. Se teletrasportó al salón pero Scarlett no estaba allí, se dirigió a su habitación, abrió la puerta y ella estaba sentaba en la silla de su escritorio con el ordenador. Sorprendida se asustó al ver a Nathan, se fijó en que estaba sangrando y había recibido un disparo. Sobresaltada se apresuró hacía él y miró el disparó de bala.
—¡Ah!—se quejó.—¡El muy cabrón de Blake me ha disparado!
—¡Dios mío!  ¡Ven aquí!
Scarlett sentó a Nathan en la cama. Se dirigió al cuarto de baño y cogió un maletín que contenía medicinas, vendajes, y varios objetos que parecían de médico.
—Tengo que quitarte la camiseta.
—Pues hazlo.
Scarlett con unas tijeras rompió la camiseta y eso a Nathan le sorprendió.
—¡Me la compré hace poco!
—¡¿Quieres curarte!?
—Sí.
—Pues cállate.
Scarlett comenzó a utilizar una especie de pinzas y comenzó a introducirlas en la herida de bala. Nathan comenzó a gritar de dolor.
—Tengo que buscar la bala con mucho cuidado, por favor, no te muevas o saldrá mal.
—¡Quema como el infierno!
—¡Aguanta!
Scarlett buscaba la bala con mucho cuidado, intentaba no hacerle mucho daño a Nathan. Tras unos minutos logró cogerla y se la sacó con cuidado. Limpió la herida, la desinfectó, y le curó el hombro. Se lo vendó cuidadosamente.
—Te dolerá bastante, quizás no pegues ojo a la noche, pero se curará. Tardará un tiempo.
—Menuda mierda.
—¿Por qué no has ido al hospital? ¿cómo sabías que yo podría curarte?
—No he ido al hospital porque no me gustan y paso de quedarme varios días allí. Además, la comida está muy mala, , y Natsuki me dijo que podías curarme. Ella estaba presente cuando me dispararon.
—¡Por Dios! ¡Menos mal que estás bien!—le abrazó directamente.
Eso a Nathan le sorprendió, realmente ella se veía muy preocupada, incluso como Natsuki. Nathan recordó a Kyle preguntándole, "¿Te gusta Scarlett?" "¿Por qué te preocupas tanto por ella?" "¡Admite que te gusta!"
—Scarlett...
—¿Qué?
Nathan se tumbó en la cama, y con su mano derecha la empujó encima de él. Scarlett sorprendida se quedó mirándole.
—No hagas movimientos bruscos, te harás daño.
—Scarlett, ¿por qué te preocupas por mi?
—Porque...realmente me preocupo por ti y no sé porque. A veces pienso en ti y no sé porque. A veces te odio y no sé porque. A veces...puedes hipnotizarme y no sé porque...Mira, lo he estado pensando y no sé nada de tu vida. Sólo sé que eres Nathan Growney y que eres un Nephilim y me siento como si realmente no te conociera.
—¿Por qué? simplemente soy un chico de diecinueve años, llamado Nathan Growney y soy un Nephilim. ¿Qué te gustaría saber?
—Me gustaría saber el porque recurres a mi cuando te aburres, cuando estás triste, o incluso cuando no sabes porqué recurres a mi. ¿Confías en mi? ¿Es sólo confianza? la mayor parte de las veces cuando no tienes a nadie a quien contarle como te sientes, acudes a mi y eso me gusta. Me hace sentir como que confías en mi.
—Realmente confío en ti.  Pero hay veces que no solamente acudo a ti porque me aburro, o porque esté triste. A veces acudo a ti porque...—hizo una pausa y se detuvo.
—¿Por qué...?
—Porque...
—¿Por qué, Nathan?
 —Porque quiero verte.—logró decir.
Nathan  miró los labios de Scarlett. ¿Qué es ésta sensación? se preguntaba, ¡No, joder! ¿Por qué quiero besarle? ¡Fuera esa sensación! ¡No quiero sentirte!
Nathan cerró los ojos bruscamente, trataba de quitarse esa sensación como si de un bicho se tratase.
—¿Estás bien? ¿Te duele?—preguntó preocupada.
—Estoy perfectamente.—sonrió.—Yo sólo...
—¿Qué pasa?
Nathan se incorporó y agarró a Scarlett por la cintura. Scarlett quedó sentada en el regazo de Nathan. Ella se ruborizó, estaban demasiado pegados el uno al otro. La respiración se podía oír y sentir la de ambos. Nathan se acercó a la cara de Scarlett, cuando estaba a escasos centímetros de rozar sus labios, se detuvo y le dió un beso en la mejilla acompañado de un:
—Gracias por...curarme.—dijo algo ruborizado por la situación.
—De nada.—dijo ella sonriéndole.
No, joder, no me sonrías así, pensó para sí, no me sonrías de esa forma, esa forma que hace que me den ganas de comerte la sonrisa a besos.

6 comentarios:

  1. Me ha encantado el capítulo, le ha faltado lo de dejar la intriga para ser el pack completo, es detonante e interesante, no he podido apartar los ojos de la pantalla...creo que tienes una imaginación que vale oro y muchísimo potencial, y que lo explotas adecuadamente, aunque quizás podría dar algo más de sí. Eres joven y tienes todo el tiempo del mundo para aprender, y creeme que estoy flipada con que a tu edad escribas tan jodidamente bonito, pero tienes tiempo para aprender y creo que en un par de años lo harás incluso mejor.
    me ha gustado que hubiera amor pero no demasiado, porque es bonito, pero no pasteloso.
    ¡A ver que riesgos corre el herido de bala en el siguiente capítulo!

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    1. Me ha sorprendido realmente tu comentario. La verdad es que tienes razón respecto a que iré aprendiendo más conforme los años. He mejorado un montón desde que empecé a escribir, cada vez lo voy haciendo mejor y cada vez me va gustando más y más, porque verdaderamente es algo que amo; escribir.
      Me gustaría saber a qué te refieres con "Dar algo más de si" ^^ siempre es bueno saber que opina las personas para yo poder mejorar. Tranquila, que a mi el amor pasteloso no me va mucho. Hay amor, pero no de éste pasteloso.
      Me ha alegrado honestamente mucho tu comentario. Me alegra que aún me sigas leyendo, yo aún te sigo leyendo y echando vistazos a tu blog.
      Muchísimas gracias por estar aquí y por comentarme. <3

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    2. Bueno, con "dar algo más de sí" me refiero a hacer algo completamente nuevo y diferente, dar un giro a tus historias y crear un mundo tuyo, desarrollar en él tus historias...más o menos como JK Rowling hizo con Harry Potter, vamos, que quiero y deseo y espero que acabes esta novela, pero creo que eres capaz de imaginar una historia y un universo así, aunque claro, esta historia es la hostia, así que...¿quién sabe a lo que llegarás en un futuro? Tu imaginación te podría abrir muchas puertas, es una potente herramienta y sólo tienes que saber cómo utilizarla en tu beneficio.
      Un besazo, y pásate cuando quieras, que he publicado en Aterriza en mis brazos y Libros para tus insomnios:)

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  2. hay maldita el beso y yo ilucionada por el
    rapido rapido anciosa por el otro capitulo
    dedusco k blake esta por natsuki pork escapo cuando la vio
    ademas natsuki se puso a llorar y puede ser a causa de la desepcion por blake
    son solo suposiciones pero veremos al avance de los capitulos
    amo tus novelas continua please!!!!!!!!

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  3. Me ha encantado el capitulo, hacia ya mucho que no comentaba porque no tenia el pc bien, pero me hga gutsado mucho este capitulo, ha sido muy bueno y que mal me cae Blake xD
    Ya tengo curiosidad por saber cuando va a pasar "algo" entre estos dos, que ya seria buena hora jajaja como siempre te digo sigue escriibiendo no lo dejes porque lo haces genial amiga :D
    AbraZoos!
    PD: pasate por mi blog, hay una entrada importante!

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  4. sigeeee pliss!! me a encantado ! no lo dejes nunca...:)

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